
Antes de repasar la predicciones para el periodo diciembre 2021-febrero 2022 que la Agencia Estatal de Meteorología ha presentado este viernes en Iruñea y Donostia, podemos observar qué grado de acierto tuvieron las que realizó hace tres meses.
Como ejemplo, tomamos la predicción que realizó para el periodo setiembre-noviembre en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Según recogió una agencia de información, Aemet indicó que, tras un octubre algo cálido y seco, el otoño sería «normal» tanto en temperatura como en lluvia.
En la rueda de prensa del 21 de setiembre, Margarita Martín, delegada territorial de Aemet en la CAV, comentó que en octubre son muy frecuentes los vientos del sur, de manera que se esperaba que fuera seco, para cambiar a principios de noviembre, cuando entran vientos del norte y se prevé que sea un mes lluvioso.
En resumen, indicó que la predicción quedaba dentro de la normalidad, ya que cuando más llueve habitualmente en la cornisa cantábrica es de noviembre a enero.
Tras un octubre con «superávit de sol» llegó «un río de lluvias»
Este viernes ha correspondido al jefe de Climatología de Aemet en la CAV, Miguel Ángel Manjón, comentar la predicción para la estación que está a punto de comenzar dejando atrás un otoño «muy húmedo» y «en general frío», salvo octubre, cuando hubo «déficit de precipitación» y «superávit de horas de sol».
Las «temperaturas frías o muy frías» fueron las protagonistas de un mes de noviembre en el que «llovió mucho», lo que «preparó ya el terreno para las inundaciones de diciembre«, ha explicado.
En total se registraron 21 días seguidos de lluvia en localidades como Hondarribia, entre el 21 de noviembre y el 11 de diciembre. Ha incidido en que el 9 de diciembre fue especialmente «complicado» por el efecto de un anticiclón de las Azores, que trajo un «río de humedad» y provocó el «pico de precipitación» con registros de 167 litros en 24 horas y «mucha agua acumulada en el interior», lo que aumentó el caudal de los ríos.
Por otro lado, ha indicado que el invierno que arrancará la próxima semana se prevé «bueno» con «temperaturas suaves» o un «poco por encima de lo normal», y precipitaciones «normales» o incluso por debajo de la media.
Y aunque puede haber «noches muy frías», en principio, no se esperan «episodios» significativos en cuanto a temperaturas o precipitaciones durante la estación invernal.
Manjón ha adelantado que la ausencia de precipitaciones será la tónica de los próximos días, aunque «quizás pueda llover algo los días 24 y 25 de diciembre» por la aproximación de una borrasca que afectará a la península Ibérica, especialmente al tercio occidental.

«El cambio climático está detrás»
Como es lógico, esas predicciones no han variado mucho de las que ha presentado en Iruñea el delegado de Aemet en Nafarroa, Pedro Oria, quien ha señalado que en los próximos días se notará el predominio del anticiclón, con nieblas persistentes, que se pueden mantener hasta mediados de la próxima semana.
A partir del miércoles, día 22, o el jueves, día 23, se podrían producir cambios por la llegada de un frente del oeste con más nubosidad, viento y precipitaciones débiles.
A más largo plazo, para el periodo de enero a marzo, hay probabilidad de temperaturas promedio por encima de lo habitual.
Mirando hacia atrás, Oria ha comentado que este 2021 hubiera sido en conjunto «muy seco» de no ser por los últimos temporales de nieve y lluvia, que han sido tan extraordinarios que son capaces de «darle la vuelta» a todo el año, que será «seco, normal o incluso ligeramente húmedo» según las precipitaciones que se registren hasta el 31 de diciembre.
Ha destacado que en dos semanas, del 23 de noviembre al 11 de diciembre, se han registrado precipitaciones de 400 a 600 litros por metro cuadrado e incluso, en estaciones como la de Orreaga, se han llegado a recoger 650 litros.
Respecto a la posibilidad de que las anomalías detectadas sean consecuencia del cambio climático, ha señalado que las «tendencias son claras» a nivel global en cuanto a precipitaciones extremas.
En el caso de Nafarroa, se dan situaciones de lluvias o ausencia de ellas «cada vez más extremas» y, por ejemplo, en el Arga se están dando de 7 a 8 casos de crecidas importantes en un periodo de diez años. Todo apunta a que «el cambio climático está detrás», ha subrayado.
Aun así, ha manifestado que en conjunto el otoño ha sido en Nafarroa un trimestre «completamente normal» desde el punto de vista de las temperaturas y que, hasta el 30 de noviembre, las precipitaciones han tenido unos valores muy próximos a la media.

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