Daniel   Galvalizi
Periodista
Elkarrizketa
Enrique Quintanilla
portavoz de Desarma Madrid y miembro de la Plataforma Estatal por la Paz

«Esto de la OTAN ha despertado al movimiento pacifista que estuvo dormido durante años»

El portavoz de Desarma Madrid y miembro de la Plataforma Estatal por la Paz, Enrique Quintanilla, advierte de que «todas estas políticas» de los países miembros de la OTAN «no crean paz sino más ambiente de guerra» y lamenta que «el perdedor del aumento de gasto militar será el pueblo».

Enrique Quintanilla en un acto en Madrid contra la Ley Mordaza.
Enrique Quintanilla en un acto en Madrid contra la Ley Mordaza. (ENRIQUE QUINTANILLA)

Han sido días ajetreados para el movimiento antimilitarista en Madrid por todas las actividades montadas para enfrentar la Cumbre de la OTAN y uno de sus principales portavoces, Enrique Quintanilla, se muestra satisfecho. En conversación con NAIZ, considera que la contracumbre y sobre todo la manifestación del domingo pasado «han sido un éxito».

De las divisiones entre las tres principales plataformas que se conformaron para confrontar con la Cumbre de la OTAN dice que «mejor no hablar». Resalta que lo importante es que más allá de las divergencias para un manifiesto común, «se pudo convocar una sola marcha», que la Policía Municipal madrileña calificó de 2.600 participantes, aunque para las entidades eso es una falsedad. «Seríamos más de diez mil seguro, y alguna gente no fue porque decidió ir a la que se hizo por la tarde contra lo ocurrido en Melilla», añade.

Quintanilla es portavoz de Desarma Madrid y miembro de Ecologistas en Acción. La primera es la organización de referencia en el Estado para toda la actividad de denuncia de actividades militaristas, cuyos miembros proceden muchos de la Plataforma por la Desobediencia Civil.

De hecho, han sido uno de los pocos activistas que hicieron un acto de desobediencia durante los días de la Cumbre. Este martes se concentraron frente a la Escuela de Guerra y pintaron en rojo la palabra «guerra» y 28 personas fueron llevadas a la comisaría por averiguación de antecedentes, aunque ninguno quedó detenido.

Quintanilla considera un «sinsentido» el aumento militar y advierte que «ya hay gasto militar escondido en varios ministerios y partidas y ahora lo quieren aumentar mucho más y será en detrimento del gasto social». Además señala que desde los colectivos pacifistas denuncian «la criminalización que se está haciendo de los migrantes, con esto que ahora llaman la amenaza híbrida en el flanco sur».

En ese sentido, expresa su sorpresa ante el hecho de que «el gobierno supuestamente más progresista de la historia» asuma políticas como la del aumento del gasto y la incorporación de dos destructores más en la base de Rota, cuestiones «que son para denunciar, además de las vergonzosas declaraciones sobre la masacre en Melilla».

Preguntado sobre qué se le puede decir al ciudadano común que pueda sentir alivio por las medidas de la OTAN, responde: «Lo que tienen que entender es que estas políticas no crean paz, sino al revés, crean más ambiente de guerra. Y que quede claro: nosotros denunciamos de la forma más enérgica la invasión de Rusia a Ucrania, tampoco admitimos lo que ha hecho Putin, que no tiene excusa».

«La única forma de que esto pare es diálogo, diálogo y diálogo... y la OTAN no está por la labor»

«Lo que decimos es simplemente que se ha demostrado que la OTAN ha participado históricamente en varias guerras, han estado involucrados en Libia, Afganistán, Irak, Yugoslavia, y todas las políticas que han hecho no trajeron paz. Ahora la OTAN, que venía de estar casi muerta, como dijo Macron en 2019, empieza a moverse y hacer movimientos de tropa y armas y eso no ha ayudado en la cuestión con Rusia, lo que no le quita responsabilidad a Putin. Pero nosotros somos pacifistas y creemos que el pueblo ucraniano tiene derecho a la defensa pero esa defensa no es solo con las armas», subraya.

Quintanilla recalca que «la única forma que esto se pare es con diálogo, diálogo y diálogo… y la OTAN no está por la labor. Lo ha demostrado antes y lo demuestra ahora». Además, critica que el aumento del gasto militar «solo beneficia a la industria armamentística, que ha mejorado en forma exponencial sus beneficios. Los oligarcas de esa industria son los grandes beneficiados y el pueblo, los perdedores».

Sobre qué cree que puede deparar a largo plazo esta suerte de nueva Guerra Fía, asegura ser un «optimista utópico» y que aunque la «situación es complicada y nada fácil de solucionar», se muestra satisfecho de que todo ello «ha despertado al movimiento pacifista, que ha estado dormido durante años, desde la guerra de Irak».

«Cuando la gente sienta en sus carnes que este auge del militarismo le reduce el gasto social, la gente se volverá en contra. Al final nuestros postulados e ideas acabarán ganando», concluye.