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Policías municipales interrumpen el pleno de Bilbo en protesta por los cambios programados

Agentes de la Policía municipal de Bilbo han irrumpido esta mañana en el pleno, que se ha visto detenido durante varios minutos. La protesta se dirige contra los cambios que propugna la concejalía de Seguridad Ciudadana, de cuya titular, Amaia Arregi, ha exigido la dimisión.

Instalaciones de la Policía municipal en Bilbo.
Instalaciones de la Policía municipal en Bilbo. (Luis JAUREGIALTZO | FOKU)

El pleno de este jueves en el Ayuntamiento de Bilbo ha quedado suspendido durante unos diez minutos tras la irrupción en el salón de plenos de agentes de la Policía Municipal que protestaban por los últimos cambios propuestos en sus condiciones laborales. Han pedido la dimisión de la edil de Seguridad Ciudadana, Amaia Arregi, y del director del cuerpo, Adolfo Alustiza.

Los agentes, que permanecían desde el comienzo del pleno, a las nueve de la mañana, concentrados en el exterior del Ayuntamiento, han entrado en el salón de plenos sobre las 11.15. Han asegurado que no piden «más días ni más dinero» y han extendido también sus críticas a la portavoz del PSE, Yolanda Díez, a la que han tildado de «cómplice» por su «silencio» ante esta situación.

El alcalde Juan Mari Aburto les ha pedido que abandonaran el salón de plenos y, finalmente, los policías municipales, que han mostrado carteles con el lema «Polizia goian bego» y un ataúd con las siglas RIP, han sido desalojados por sus propios compañeros que estaban de servicio.

Los agentes han alertado de que la nueva organización del cuerpo está comprometiendo su eficiencia, con lo que auguran un «aumento de la delincuencia».

El Ayuntamiento propone reforzar los turnos de fin de semana al considerar que es en esos días cuando más delitos se cometen y también es cuando se organizan más eventos y actividades que requieren del servicio de la Policía Municipal.

Por su parte, los sindicatos remarcan que el problema no reside en el cambio de horarios, sino en que el Ayuntamiento no tiene en cuenta las propuestas de la plantilla y toma las decisiones de forma «unilateral». El pasado 8 de noviembre pusieron en marcha una «huelga a la japonesa».