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Booking.com paga 153 millones para regularizar sus cuentas con el fisco francés

La plataforma de reservas hoteleras Booking.com ha pagado a la Hacienda gala 153 millones de euros para regularizar sus cuentas, al entender el fisco que la empresa había tributado en Países Bajos por ingresos que tendría que haber declarado en el Estado francés.

Sede central de Booking, en Amsterdam.
Sede central de Booking, en Amsterdam. (WIKIPEDIA)

La plataforma de reservas hoteleras Booking.com, con sede central en Amsterdam, ha abonado 153 millones de euros a la Hacienda francesa como consecuencia del «acuerdo amistoso» alcanzado por ambas partes para regularizar los pagos de impuestos correspondientes a doce ejercicios contables, los del período 2006-2018.

La compañía confirma de este modo lo adelantado por el medio digital ‘L’Informé’, que explicaba que durante más de una década Booking.com había declarado en Países Bajos gran parte de los ingresos de sus clientes franceses.

La empresa líder de su sector en Europa, que cuenta con más de 17.000 trabajadores en 70 países de todo el mundo, ha asegurado que «como grupo holandés que paga impuestos en los Países Bajos, mantenemos que estamos y siempre hemos estado en regla con la fiscalidad francesa», pero ha añadido que «estamos satisfechos de confirmar que hemos llegado a un acuerdo amistoso con las autoridades fiscales francesas».

«En Booking.com, nos esforzamos por garantizar que nuestro negocio cumpla con la ley de todos los países en los que operamos. Esto incluye nuestra disposición a pagar todos los impuestos y aranceles aplicables que son nuestra responsabilidad», ha añadido en un comunicado. El acuerdo no cubre los años contables de 2018 a 2022.

Creado en los Países Bajos en 1996, Booking.com, filial del gigante estadounidense Priceline Group desde 2005, había sido objeto de un primer control relativo a sus actividades en el Estado francés durante un período comprendido entre 2003 y 2012. En 2016, la plataforma fue notificada de una regularización de 356 millones de euros por parte de las autoridades fiscales francesas, con las que negoció para llegar a un acuerdo.