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Chile sufre los peores incendios forestales desde 2017; han muerto al menos 22 personas

Una ola de incendios ha causado la muerte a al menos 22 personas y ha destruido más de 45.000 hectáreas, principalmente en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, zonas de intensa actividad agrícola y forestal ubicadas a 400, 500 y 700 kilómetros al sur de Santiago de Chile, respectivamente.

Los miembros de la brigada de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) luchan contra un incendio en Nacimiento, en la provincia de Concepción.
Los miembros de la brigada de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) luchan contra un incendio en Nacimiento, en la provincia de Concepción. (Javier TORRES | AFP)

La imprudencia, la mala gestión de los bosques, las altas temperaturas, el viento y los escasos medios humanos y técnicos se han combinado en el centro de Chile, donde han muerto al menos 22 personas y casi 200 familias se han quedado sin hogar en los peores incendios forestales desde 2017.

«Hay un enjambre de incendios, más de 50 entre La Araucanía, Biobío y Ñuble, y las cortinas de humo son muy importantes», ha alertado el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, quien ha aclarado que el accidente tuvo lugar en la comuna de Galvarino, en la región de La Araucanía, a 700 kilómetros al sur de la capital.

Los incendios coinciden con una larga sequía que ya dura más de trece años y con una ola de calor inédita en el sur, con temperaturas que pueden llegar en las próximas horas hasta los 40 grados en zonas del sur.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, ha dicho que hay «indicios» de que algunos de los incendios se produjeron debido a «quemas no autorizadas». «No hay ninguna autorización para realizar quema de basura ni de desechos ni de nada», ha asegurado el mandatario desde la ciudad Concepción, capital del Biobío.

El mandatario ha reconocido que la situación es «compleja» y ha pedido a la ciudadanía «actuar con responsabilidad».

45.000 hectáreas

Según los últimos datos, se han quemado ya más de 45.000 hectáreas en las regiones de Biobio, Los Lagos, La Araucanía y Ñuble, un área de bosques profundos y grandes latifundios considerada el granero de Chile. Uno de los más graves se produjo por una chispa de un soldador que ya ha sido detenido por la Policía.

Expertos consultados por la agencia Efe apuntan a esta explotación forestal intensiva, combinada con una mala repoblación –con especies ajenas, como el eucalipto y el pino, preferido por las madereras– y una mala gestión de los bosques, que no fueron suficientemente saneados, como algunas de las causas de la tragedia.

La fórmula 30-30-30, es decir, 30 grados de temperatura, 30 kilómetros por hora de viento y una humedad menor al 30%, ha provocado que el fuego se haya propagado rápidamente, como ya ocurrió en las mismas zonas en 2017.

Pero más allá de condiciones climáticas desfavorables, desde hace años los expertos advierten que la tala de la vegetación originaria y la reforestación con pino radiata y eucalipto, de un crecimiento más rápido y pirófitas –amantes del fuego– han multiplicado los factores de riesgo.

Ayuda internacional

En este contexto, el presidente de la República, Gabriel Boric, que ha interrumpido sus vacaciones ante la gravedad de la situación, ha solicitado ayuda internacional para frenar una tragedia que ha causado miles de evacuados y damnificados y perdidas millonarias.

«Acabo de conversar con el Presidente Fernández para coordinar y agradecer el apoyo de la República Argentina en combate a incendios. Además de brigadistas, recibiremos maquinarias», ha indicado Boric en su cuenta de Twitter.

«Estamos gestionando apoyo de distintos países para enfrentar emergencia. ¡No los dejaremos solos!», ha agregado el mandatario.

La ministra del Interior, Carolina Tohá, ha explicado horas antes en rueda de prensa que también se pidió ayuda a países como México, Brasil y el Estado español para hacer frente a los incendios más graves ocurridos en Chile desde 2017.