
Disney sigue haciendo versiones con personajes de carne y hueso de sus largometrajes animados clásicos, y siempre intenta aportar algún cambio o innovación con respecto a la obra original, aunque ello suponga desviarse de los cuentos tradicionales en que se basaron sus películas de animación. En este caso, la variación más llamativa con respecto al cuento de Andersen, que a su vez se permitía licencias sobre el mito griego inspirador, es la elección de una actriz afroamericana para interpretar a una figura que hasta ahora había sido de rasgos blancos. Y la operación ha salido bien, porque lo que más ha destacado la crítica es la joven cantante y actriz Halle Bailey, mientras que con respecto al resto del reparto hay más división de opiniones, como también las hay sobre la dirección de Rob Marshall.
Marshall es un reputado director de películas musicales, desde que triunfara adaptando al maestro Bob Fosse en ‘Chicago’ (2002). Pero después nunca ha alcanzado dentro del género las cotas de brillantez que se podían esperar de él, y en ‘Nine’ (2009) fue bastante discutido. Recientemente, su asociación con el puertorriqueño Lin-Manuel Miranda le dio buenos resultados en ‘El regreso de Mary Poppins’ (2018), ya dentro de una dinámica Disney, que le ha llevado a colaborar de nuevo con él, añadiendo nuevas canciones al musical de Broadway ‘La Sirenita’ (2007-2008), montado a partir del éxito millonario de la película animada ‘La Sirenita’ (1989).
‘La Sirenita’ (2023) cuenta con la ventaja de que los efectos digitales creados por las empresas Industrial Light & Magic de George Lucas y Weta Digital de Peter Jackson facilitan la representación fantástica del paso del mundo submarino de Atlántica a la tierra, lo cual en la ficción es posible gracias a los poderes mágicos de la bruja Ursula.

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