
Pese a que es uno de los proyectos de Warner-DC que más ha tardado en materializarse, su estreno estuvo a punto de cancelarse debido a los problemas de imagen que rodean a su actor principal Ezra Miller, sometido a rehabilitación para superar sus causas pendientes con la justicia a cuenta de su mala salud mental. En juego estaba un presupuesto de 200 millones de dólares, aunque en realidad el personaje de Flash no es más que un pretexto, alguien que actúa de puente para reunir al resto de superhéroes de la Liga de La Justicia, y llenar el metraje de cameos que se comen al veloz enmascarado.
El veterano Michael Keaton no tiene problemas para adueñarse de la función, gracias a que el viejo Batman reaparece en una realidad alternativa en la que también vuelve como gran villano Michael Shannon, interpretando al General Zod de Krypton. Y hasta Nicolas Cage retira de la tintorería el traje de Superman.
Con tanto invitado de lujo casi pasa desapercibida la colombiana Sasha Calle como la primera Supergirl latina, bajo la dirección del argentino Andy Muschietti, el de ‘It’ (2017).

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