Daniel   Galvalizi
Periodista

El Régimen del 78 no se rinde; registran Izquierda Española, que competirá en las europeas

La nueva plataforma es muy crítica de las «cesiones» a las fuerzas soberanistas y cuestiona con dureza la ley de amnistía. Su líder, Guillermo del Valle, ex de UPyD, asegura no querer «un gobierno de PP y Vox». ¿Un nuevo intento del Ibex para llevar al PSOE al centro?

Guillermo del Valle (centro) en un acto en Donostia en 2023 flanqueado por Gorka Maneiro y José María Múgica.
Guillermo del Valle (centro) en un acto en Donostia en 2023 flanqueado por Gorka Maneiro y José María Múgica. (@eljacobinoes)

La mayoría de investidura que integran la izquierda del Estado español y la fuerzas soberanistas y nacionalistas todavía parece no ser bien digerida por sus detractores, casi todos de derechas y algunos que dicen ser progresistas, o al menos identificados con una izquierda de otro tiempo, que no discuta el régimen del 78 ni busque pactos con independentistas.

Es así como estos sectores siguen, sin descanso, buscando alternativas para romper esa mayoría. Lo intentó Alberto Núñez Feijóo, pidiendo el voto y asegurando que si el PSOE le votaba la investidura él no gobernaría con Vox, incluso por un gobierno de dos años. La extravagancia en la propuesta, hija de la desesperación, continúa ahora en otro formato: Izquierda Española (IE), el nuevo partido político en el Estado.

El martes pasado, IE fue inscrita en el registro de partidos del Ministerio de Interior y su hacedor, Guillermo del Valle, exmiembro del Consejo de Dirección de UPyD, ha anunciado que el partido competirá en las elecciones europeas del 9 de junio próximo. Todavía no se ha informado de las candidaturas, pero sí se ha dejado trascender que serán personas de las órbitas de Ciudadanos, PSOE e Izquierda Unida.

Muchos comienzan a sospechar que no es más que el Palco del Bernabéu buscando una nueva manera de quitarse de encima la izquierda transformadora y a los soberanistas.


«Sánchez es una persona sin mayor ideología que la supervivencia personal», dijo Del Valle en entrevista a Onda Cero. No oculta la intención de ser una alternativa al Partido Socialista, aunque muchos comienzan a sospechar que no es más que el Palco del Bernabéu buscando una nueva manera de quitarse de encima la izquierda transformadora (Sumar, Podemos, etc.) y a los soberanistas.

«Pactos que degradan la igualdad»

«Somos el resultado de una reflexión colectiva de los que no nos sentimos representados por el PSOE ni por Sumar, especialmente después de los últimos pactos, que degradan enormemente la igualdad entre los españoles. Esto no significa la clásica dicotomía de que queramos un gobierno de derecha con la extrema derecha. Al revés, no queremos un gobierno de PP y Vox, no tenemos visión neoliberal de la economía ni somos conservadores. No somos nacionalistas ni participamos de ningún tipo de identitarismos», ha señalado Del Valle, aupado por Carlos Alsina.
   
El líder de IE ha dicho que quienes integran ese partido quieren «una izquierda que defienda lo común, la igualdad de todos los españoles, que hable con naturalidad del espacio común de todos los españoles, sin esencialismos, sabiendo que la condición de posibilidad de los derechos sociales es ese estado que los garantiza y que debe ser un instrumento de igualdad, de los derechos de todos y no de unos pocos».

«No compartimos que se puedan hacer políticas de izquierdas con aquellos que defienden pactos fiscales para regiones ricas, la ruptura de la hacienda común o la ruptura del Estado, que es la ruptura de la redistribución de la renta»

En su primera entrevista en un medio grande, Del Valle puso en duda que el PSOE sea un partido de izquierda y volvió a criticar su relación con los soberanismos catalán y vasco, y hasta pareció poner en duda el derecho foral: «No compartimos que se puedan hacer políticas de izquierdas con aquellos que defienden pactos fiscales para regiones ricas, la ruptura de la hacienda común o la ruptura del Estado, que es la ruptura de la redistribución de la renta».

Además. dijo estar en contra de un rumbo hacia un Estado confederal y recalcó que «este partido político viene a reconciliar a España como nación de ciudadanos con la igualdad de todos» y afrontar retos como la desigualdad, el reto medioambiental, cuestiones productivas, la inteligencia artificial… «Para ello, no podemos descomponer el Estado, no podemos tener un Estado confederal porque eso es un Estado incapaz de garantizar los derechos de todos», enfatizó.
    
Eco en medios de derecha

Crearle un socio alternativo al PSOE o al PP para que tengan con quién pactar de manera más sencilla es un objetivo estratégico de los detractores de la actual mayoría de investidura. No puede ser casualidad que este partido emerja ahora, meses después de que se haya comprobado que la mayoría social no avala un gobierno de Núñez Feijóo con la ultraderecha.

Tampoco es una coincidencia el espacio del que ha disfrutado el lanzamiento de IE en los medios de derechas. ABC, La Razón, El Mundo, Onda Cero, EsRadio, The Objetive y más, es la lista de medios en los que se dio una pronta repercusión a la idea comandada por Del Valle, quien es director del think tank ‘El Jacobino’.

No puede ser casualidad que este partido emerja ahora, meses después de que se haya comprobado que la mayoría social no avala un gobierno de Núñez Feijóo con la ultraderecha.


Ninguna casualidad es asimismo que Ciudadanos haya decidido no presentarse a las elecciones generales. No lo van a admitir nunca, pero se sabe que no querían dividir el voto en el espectro de la derecha, como fue en 2019 y que fue tan funcional para Pedro Sánchez. Génova hace cuatro años que viene haciendo cabildeo contra la fragmentación y por ello impulsó su estrategia de España Suma (inspirada en Navarra Suma), para aunar a todos los partidos, salvo Vox, del centro a la derecha, «desde Ciudadanos y Foro Asturias hasta el Pi de Mallorca», repetían en aquel entonces.
   
Siguiendo el mismo hilo, tampoco es mero azar el poco espacio que tuvo el partido de Macarena Olona, una escisión de Vox, y el espacio que sí está teniendo Del Valle. Hay un objetivo que es fortalecer al PP y facilitarle un socio que no espante votos, tras la desaparición de Ciudadanos.

La clave del sistema electoral

Una de las claves pasa por el sistema electoral del Estado español. Hay un sector de votantes progresistas o de centro que están disgustados con la deriva de Sánchez. Son quienes encontraron voceros en Felipe González y Alfonso Guerra el verano pasado.

Ese sector es especialmente importante en las provincias de la meseta central y Andalucía, sobre todo en las circunscripciones más pequeñas, que eligen menos de 7 diputados en las generales. Dividir el voto allí con una opción que a los votantes locales les encaje más sería una ganancia neta para el PP, ya que es en esas circunscripciones en donde se refuerza a quien sale primero y se castiga más a quien obtiene el segundo o tercer lugar.

Con un partido de tercera vía progresista que llegue a cautivar a alrededor del 10% del electorado, el reparto de escaños se convertiría en un 2-1-1 y no en un 2-2.


Un ejemplo puede ser Cáceres, en donde el PSOE y PP se repartieron dos escaños cada uno y los socialistas ganaron por poco margen. Con un partido de tercera vía progresista que llegue a cautivar a alrededor del 10% del electorado, el reparto de escaños se convertiría en un 2-1-1 y no en un 2-2, como el pasado 23J. Y así en varias otras provincias.

Restar votos al PSOE

Además de restar votos al PSOE y de venir a sustituir al Ciudadanos que quiso ser socioliberal (antes de la foto de Colón), Izquierda Española podría ser un puente que facilite una investidura de Feijóo, que se quedó a 5 votos de la mayoría absoluta, o menos incluso si pensamos en mayoría simple con abstenciones.

En IE no lo van a decir, pero cuesta creer que el apoyo que no recibió, por ejemplo, Macarena Olona o que ya no tuvo Ciudadanos, no lo vaya a tener Del Valle y los suyos. Difícil pensar que una plataforma que vaya contra el bloque progresista se lance a esta empresa sin saber que contará con financiación y ayuda del establishment.

Sea eso, o sea un grupo de gente que quiere aprovechar el descontento de algunos votantes con la amnistía y la posibilidad que dan las europeas para conseguir un escaño que los posicione, lo cierto es que hay un nuevo intento del régimen para salvarse a sí mismo, un nuevo intento para volver a la exclusión de las grandes decisiones a la izquierda transformadora y a los soberanismos. El 9 de junio tendrán su primer match.