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Venecia pone en marcha su boleto diario de cinco euros para frenar el turismo de masas

Venecia ha puesto en marcha este jueves su boleto de entrada para los visitantes de un solo día, una medida para combatir el turismo de masas, pero que suscita reticencias entre los residentes, que no quieren que su ciudad se convierta en un ‘museo’.

Turistas esperando a pasar el control del ticket para entrar en Venecia.
Turistas esperando a pasar el control del ticket para entrar en Venecia. (Marco BERTORELLO | AFP)

Venecia se ha convertido este jueves en la primera ciudad del mundo en la que es necesario registrarse y pagar para visitarla y los turistas resignados, pero sin protestar, han aceptado el pago del billete de 5 euros para poder entrar, mientras que los habitantes se han manifestado contra una medida que consideran inútil.

La ciudad, la primera en implantar un dispositivo de este tipo, ha vendido en línea unas 10.000 entradas, a un precio de 5 euros, ha indicado a la agencia AFP el responsable adjunto de Turismo, Simone Venturini.

Estos boletos, que se presentan en forma de códigos QR, tienen que presentarse a los revisores, desplegados en varios lugares, pero sobre todo en la estación de tren de Santa Lucía, principal acceso de esta famosa localidad, patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Pese a que la tarifa es moderada y a que el sistema no impone un límite de visitantes diarios, las autoridades municipales confían en que disuada a algunos de los turistas que atestan sus callejuelas y los puentes sobre sus canales en los días de más aglomeración.

«Pienso que está bien porque esto frenará quizás la afluencia turística en Venecia», comenta Sylvain Pélerin, un turista francés que visita la ciudad a menudo desde hace medio siglo, mostrando orgulloso su pase.

«El objetivo aquí es ayudar a Venecia y creo que los venecianos ya han sufrido bastante por los turistas. Todas las ciudades del mundo deberían hacer esto», ha explicado Mark, un ciudadano estadounidense que ha visitado este jueves la ciudad de los Canales, según informa ‘La Repubblica’.

En el vestíbulo de la elegante estación de trenes de Santa Lucia, se han instalado unas taquillas para informar y vender los boletos.

El alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, ha considerado este jueves, primer día de aplicación del ingreso pagado, que el turismo debe «cambiar» y «disminuir las visitas» a la ciudad.

«Hoy gastamos dinero que aún no hemos recolectado (…) pero es un medio para hacer comprender que se debe cambiar y disminuir las visitas en la ciudad», ha declarado en un comunicado, y ha asegurado que «la gente lo comprende».

Reticencias

El boleto está destinado únicamente a los turistas de un día que entran al casco antiguo entre las 8.30 y las 16.00. Tienen que cargar su código QR del sitio web (https://cda.ve.it), disponible también en inglés, castellano, francés y alemán.

Los turistas que intenten pasearse sin haber pagado la entrada podrían ser castigados con una multa de entre 50 y 300 euros (53 y 320 dólares), aunque las autoridades locales ya habían dicho que intentarán primero persuadir a los visitantes, antes que sancionarlos.

Manifestación en contra de la nueva medida. (Marco BERTORELLO / AFP)

Los que pasen al menos una noche en la ciudad no se verán afectados y recibirán un código QR gratuito, y hay varias excepciones previstas, en especial para menores de 14 años y estudiantes. Pero algunos residentes no ven la medida con buenos ojos, porque piensan que es un ataque a su libertad de movimiento y una etapa más para convertir la ciudad en un museo.

«No somos un museo o una reserva natural, sino una ciudad, no deberíamos pagar» para acceder, critica Marina Dodino, que forma parte de la asociación local de residentes, ARCI Venezia. Han llevado a cabo una manifestación para protestar contra la medida.