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Denuncian en Barakaldo los últimos casos de explotación sexual y laboral a mujeres

A convocatoria de Argitan, decenas de personas han denunciado este martes en Barakaldo diferentes casos de explotación sexual y laboral a mujeres en Barakaldo y localidades cercanas. La última, Portugalete.

La protesta de Argitan este martes en Barakaldo.
La protesta de Argitan este martes en Barakaldo. (Argitan)

La proliferación de casos de explotación a mujeres, tanto de índole sexual como laboral, ha motivado una concentración del colectivo feminista Argitan este martes tarde en la Plaza Bide Onera de Barakaldo.

Han citado el caso de Getxo en que dos mujeres sufrieron ambos tipos de explotación sumados, también el caso de una mujer en Ortuella violada por su empleador, así como la explotación sexual a una mujer en Barakaldo engañada al hacérsele ver que había sido contratada como limpiadora. Le han sumado los registros realizados en la misma localidad contra una red de explotación sexual y «hoy mismo también hemos tenido conocimiento de otro caso de explotación laboral a varias mujeres en Portugalete».


«Lamentablemente, se vienen a sumar a la larga lista de agresiones que vamos conociendo de forma recurrente, y que no podemos dejar que se normalicen. Recordamos que no son casos aislados, que no es un problema individual, sino colectivo y estructural, fruto de los valores y esquemas que impone el patriarcado, el capitalismo, el machismo y el racismo; consecuencia directa de las desigualdades sociales que imperan en nuestra sociedad, perpetuadas y sostenidas por leyes profundamente injustas, como la Ley de Extranjería», denuncia Argitan.

La convocatoria pretendía por tanto «poner el foco en el origen y visibilizar cuáles son las causas estructurales que abocan a miles de mujeres a sufrir violencias de todo tipo: en todos estos casos hay un factor común denominador, todas estas mujeres están atravesadas por las situaciones de vulnerabilidad, precariedad y pobreza».

«La Ley de Extranjería, la falta de recursos, de acceso a los servicios sociales, a las prestaciones sociales y a los derechos sociales más básicos como ciudadanía –han enumerado– suponen precisamente condenar a las mujeres que están en situaciones más precarias y vulnerables a sufrir violencias extremas, como en todos estos casos».

Frente a ello han hecho una llamada «a la lucha social y a la movilización», a fin de conseguir «derechos para todas y especialmente para las mujeres para que podamos vivir vidas dignas, libres de violencias y discriminaciones».