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El navarro Javier Habans Aguerrea se proclama campeón del mundo sub 16 de ajedrez

El ajedrecista del Oberena se ha llevado este fin de semana la medalla de oro en el mundial de su categoría en la ciudad brasileña de Florianópolis, después de ganar sus seis primeras partidas y soportar el vértigo a ganar con un triunfo y cuatro tablas arrancadas de las fauces de la derrota.

El navarro Javier Habans Aguerrea, campeón del mundo sub 16 de ajedrez, concentrado ante el tablero.
El navarro Javier Habans Aguerrea, campeón del mundo sub 16 de ajedrez, concentrado ante el tablero. (@FEDA)

El ajedrez, junto con la música y las matemáticas, es la especialidad que más niños prodigios produce. ¿Es Javier Habans Aguerrea un niño prodigio? Tal vez, pero lo que sí es seguro es que el ajedrecista navarro del Oberena acaba de proclamarse campeón del mundo sub 16 en el mundial de su categoría celebrado este fin de semana en la localidad brasileña de Florianópolis. Y eso ya es prodigioso en sí mismo.

Como suele suceder en estos casos, se precipitan las entrevistas de urgencia, los primeros análisis las comparativas con este o con aquel, pero Habans, por lo pronto, sigue con la cabeza bien atornillada sobre los hombros. «Para vivir del ajedrez sin sufrir no basta con pasar de 2.500 puntos ELO; tienes que subir bastante más. De momento, acabaré el bachiller e iré a la universidad. Si veo que mis resultados siguen brillando y subo mucho, me lo plantearé seriamente», ha declarado en una de las primeras entrevistas.

No son pocos los prodigios ajedrecísticos que han decidido vivir de una profesión «convencional» luego de haber brillado en categorías de formación. Por la misma regla de tres, no son pocos los prodigios ajedrecísticos en categorías de formación que, a la hora de llegar a competiciones absolutas, no logran refrendar esos mismos resultados. Por ello, la prudencia del flamante campeón mundial sub 16, aficionado al tenis e interesado en la economía a cuenta del empleo de su padre, es perfectamente entendible.

Tablas con Magnus Carlsen

Pero el Javier Habans Aguerrea ajedrecista no nació ayer. Decir que su fama lo precede es querer apuntarse a caballo ganador, pero alguien capaz de empatar con el en aquel entonces campeón del mundo Magnus Carlsen en unas simultáneas que el prodigio noruego jugó en 2021 en Iruñea; es decir, arrancarle unas tablas a Carlsen con 13 años, ya había dejado alguna huella en el mundo de las 64 casillas.

Ya antes de aterrizar el Florianópolis Habans había ganado el oro por equipos en el Europeo sub 18 de rápidas y el bronce en el sub 16 de la modalidad blitz con la selección española. Además, acabó en tercera plaza en el Europeo sub 14 de 2021. Es decir, que el ajedrecista navarro ya era alguien para sus rivales coetáneos.

«Ahora bien, tras ganar seis seguidas empecé a darme cuenta de que sí era posible, me concentré más, y así superé los momentos difíciles», le ha admitido Habans a Leontxo García. Y es que el prodigio del Oberena empezó su caminar en tierras brasileñas con seis victorias consecutivas, lo cual provocó el lógico choque entre el aumento de sus posibilidades con el aumento de la presión y el vértigo por verse con opciones al oro.

«Lo lógico en esos casos es echar el freno de mano», admitía su entrenador Jesús De la Villa a este respecto. Pero el preparador mentalizó a su pupilo a buscar al menos otra victoria mientras se sucedían las tablas, alguna que otra arrancada de las fauces de la derrota, haciendo gala de un saber estar encomiable. Y así, llegó la esperada séptima victoria, en la penúltima ronda. Unas tablas finales frente al chino Yihan Meng certificaban la medalla de oro y su salto a los primeros planos.

«Tras dormir, con la cabeza en calma, es una pasada, porque veo la culminación de un trabajo de miles de partidas y horas de entrenamiento», admitía en una de sus primeras entrevistas Habans.

Ya no es tan niño y quizá no sea un prodigio, pero desde luego, la medalla de oro mundial no hay quien se la quite al navarro.