Arnaitz Gorriti
Kirol-erredaktorea, saskibaloian espezializatua / redactor deportivo, especialista de Baloncesto

Dusko Ivanovic se estrena con la Virtus Bolonia arrebatándole la victoria al Baskonia (81-82)

Seis tiros libres errados en la recta final y un «tres más uno» inverosímil de Will Clyburn sobre Moneke han volteado un partido que previamente los gasteiztarras habían llevado a su zurrón de la mano de Rogkavopoulos y Khalifa Diop.

Rogkavopoulos se enfrenta a Clyburn, las dos estrellas del partido.
Rogkavopoulos se enfrenta a Clyburn, las dos estrellas del partido. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

SASKI BASKONIA 81 - VIRTUS BOLONIA 82

Si alguna vez había que temer el dicho aquel de «a entrenador nuevo, victoria segura», ha sido este jueves en el Buesa Arena. Nada menos que Dusko Ivanovic se ha dejado caer, pero en el banquillo del Virtus de Bolonia, un equipo necesitado de electroshock después de encadenar seis derrotas consecutivas en la Euroliga, racha que los ha empujado a la última plaza clasificatoria. Saski Baskonia tampoco está para echar cohetes aunque sus últimas dos semanas han sido bastante mejores en comparación.

Y para rizar el rizo, ese «a entrenador nuevo, victoria segura» se ha concretado con un «tres más uno» que Will Clyburn le ha sacado a Moneke en los segundos fin ales, rematando con esa carambola un final de partido que los baskonistas habían encarrilado de la mano de Nikos Rogkavopoulos, pero que han descarrilado con un sinnúmero de tiros libres errados –6 de 8, con Hall, Moneke, Howard y Rogkavopoulos dejándose tiros contra el aro– y el regalo involuntario del ala-pívot nigeriano que la estrella de la Virtus no ha dejado pasar.

No pasará, desde luego, a los anales de la historia el duelo de este jueves, si no es por el final. Lejos ha quedado la final de la Euroliga de 2001, del cual solo Dusko Ivanovic puede dar testimonio de primera persona. Y no porque falte talento en ninguno de los dos equipos, pero lo cierto es que los ataques de los dos equipos han chirriado más de la cuenta, aunque por lo menos los gasteiztarras han mostrado cierto tino en el lanzamiento triple.

Y menos mal, porque Virtus de Bolonia ha llevado la iniciativa durante toda la primera mitad, por más que el duelo se ha mantenido igualado en tiempo de descanso: 38-38. Jugadores como Shengelia, Clyburn o Zizic han puesto en muchos quebraderos de cabeza a la defensa baskonista, y más desde el momento en que cerrar el rebote defensivo se ha vuelto un suplicio.

Por fortuna, aparte del acierto desde lejos, el buen hacer de Khalifa Diop a la hora de atacar el rebote ofensivo ha dado ciertos réditos al equipo de Pablo Laso, que por lo menos no se ha dejado ir y ha sabido aguantar las acometidas boloñesas, pese a no ir casi nunca por delante en el marcador.

Ahogos y angustias

No ha sido un partido de demasiado ambiente, por otro lado. Ciertamente, a Dusko Ivanovic, Polonara y Shengelia se les ha aplaudido y el habitual enfrentamiento de Indar Baskonia con los ultras de la Virtus –quienes han tenido un serio rifirrafe con la Ertzaintza, luego de que la policía se ha deshecho de material como bates de béisbol de la hinchada italiana–.

Al menos el esfuerzo ha sido innegociable. Con una rotación limitada a ocho efectivos, sin que Ndiaye, Jaramaz ni Raieste hayan saltado a la cancha, los de Pablo Laso han ido poniendo cerco a una Virtus que con el paso de los minutos se ha ido limitando a la portación de Shengelia y Clyburn, mientras que jugadores como Hackett o Pajola se han limitado a intentar buscar ventajas metiéndose en el poste bajo.

Mientras, a Saski Baskonia le ha ido quedando el recurso del triple. Pese al horrible día de Howard desde la larga distancia, otros jugadores como Rogkavopoulos han compensado al conseguir meter lanzamientos de éxito poco probable, pero bienvenida para los más de 8.300 valientes reunidos en las gradas de Zurbano. Además, el cansancio de los treintañeros de la escuadra de Dusko Ivanovic ha empezado a hacer mella, aunque un par de malos ataques han hecho pasar el marcador de un ilusionante 70-64 a un 70-68, con sendas canastas de Cordinier, a tres minutos y medio para el final.

A esa oportunidad perdida ha habido que sumarle los cuatro tiros libres que han encadenado Moneke y Donta Hall, aunque por fortuna, ahí ha aparecido Rogkavopoulos con un triples y un palmeo para arreglar el desaguisado. Asim mismo, el duelo ha llegado al último minuto con 75-72  para el Baskonia y con el balón para el cuadro gasteiztarra luego de que Clyburn ha pisado la línea de banda.

El duelo estaba en el bote, pero los tiros libres errados le han dado vida al conjunto de Dusko Ivanovic, que con canastas de Grazulis y Cordinier se ha aferrado a la estela gasteiztarra, mientras que el inverosímil «tres más uno» de Clyburn ha terminado de apuñalar a un Baskonia todavía demasiado sensible.

FICHA DEL PARTIDO:

SASKI BASKONIA: Trent Forrest (9), Markus Howard (13), Tadas Sedekerskis (8), Chima Moneke (8) y Donta Hall (7) –quinteto inicial–, Kamar Baldwin (9), Nikos Rogkavopoulos (19), Khalifa Diop (8) y Sander Raieste.

VIRTUS BOLONIA: Pajola (9), Clyburn (23), Shengelia (16), Zizic (9) y Tucker –quinteto inicial–, Hackett (5), Cordinier (11), Grazulis (7), Diouf (2) y Polonara y Morgan.

Parciales: 21-21, 17-17, 19-18, 24-26.

Árbitros: Pukl, Pastusiak y Bissang. Han eliminado por faltas al jugador visitante Hackett.

Incidencias: 8.336 espectadores en el Buesa Arena. Grandes aplausos en la presentación de Dusko Ivanovic, flamante nuevo entrenador de la Virtus Bolonia, y a los exbaskonistas Shengelia y Polonara.