
Dos viajes de verano por el territorio del Estado español confluyen en el documental ‘La marsellesa de los borrachos’.
El primero, en 1961, lo emprendió el grupo Cantacronache: un colectivo de Turin (vinculado a nombres como Italo Calvino y Umberto Eco) que se desplazó al norte del Estado español para grabar e internacionalizar canciones populares de resistencia. Los más de 9.000 pies de cintas recopiladas clandestinamente se recogieron en la publicación ‘Canti della nuova resistenza spagnola’.
El régimen franquista buscó desacreditar a sus autores divulgando un panfleto que se burlaba de ellos con el título ‘La marsellesa de los borrachos’.
El segundo viaje tiene lugar en 2022 bajo la dirección de Pablo Gil Rituerto, quien reúne voces del pasado y el presente en un ejercicio de reconstrucción de la memoria oral. Emilio Jona, único testigo vivo de la travesía de 1961, asume la voz guía de esta nueva aventura, que sigue los pasos de aquellos hombres revolucionarios y revive su espíritu en la contemporaneidad.
A partir de archivos sonoros, músicos como Nacho Vegas, María Arnal, el músico elgoibartarra Amorante o Labregos do tempo dos Sputniks reinterpretan las canciones que demuestran el vínculo innegable entre la historia política de un país y su geografía.

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