Trump y Vance arremeten contra la UE tras el ninguneo sobre Ucrania

Donald Trump y su vicepresidente, JD Vance, arremetieron contra sus socios europeos al criticar la «falta de libertad de opinión», después de haberlos ninguneado en la negociación con Rusia sobre Ucrania. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió contar con los europeos y «un plan común».

El vicepresidente de EEUU, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, con el presidente ucraniano, Volodmir Zelenski, y sus respectivas delegaciones.
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, con el presidente ucraniano, Volodmir Zelenski, y sus respectivas delegaciones. (Tobias SCHWARZ | AFP)

Ante la élite diplomática mundial reunida en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el jefe de Estado ucraniano, Volodimir Zelenski, expuso sus condiciones para el diálogo con Rusia: «Me reuniré con los rusos, solo con un ruso, Putin, pero solo cuando tengamos un plan común con Trump y con Europa».

Reclama contar con los europeos para reforzar su posición en una eventual  mesa negociadora, ante el temor de que Donald Trump le fuerce a ceder territorio a Moscú además de a renunciar a la OTAN.

Por su parte, el vicepresidente estadounidense, James David (JD) Vance, aseguró que Washington busca una paz «duradera» en Ucrania tras su primer encuentro con Zelenski, una reunión que cobró especial relevancia después de la conversación telefónica entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, avanzando una negociación sobre Ucrania. «Queremos lograr una paz duradera, no una paz que conduzca a un conflicto en Europa del Este en unos pocos años», afirmó Vance.

Las declaraciones parecieron calmar la inquietud de Zelenski, quien dijo que «me parecería muy raro que la posición de EEUU se reorientara hacia Rusia», y ambos avanzaron que habrá otras discusiones «en los próximos días, semanas y meses».

La conversación telefónica entre Trump y Putin, y el deseo declarado de forzar las negociaciones sobre Ucrania han hecho temer a Kiev –y también a los socios europeos de EEUU– que vayan a quedar al margen de la solución.

Tras el ninguneo a la UE en la propuesta de EEUU, Vance sorprendió en su discurso al no tocar apenas el tema ucraniano. En cambio, lanzó un duro ataque contra los países europeos cuya democracia puso en duda, al acusarlos de «censura» y de retroceder en la libertad de expresión.

Discurso ultraderechista

«La amenaza que más me preocupa para Europa es la amenaza interior que representa la retirada de Europa de los valores que comparte con EEUU», manifestó Vance, quien sostuvo que en los países europeos está amenazada la libertad de opinión e incluso la democracia por una presunta marginación que sufren determinados partidos o posturas. Criticó las regulaciones contra los discursos de odio así como la actuación de la Policía alemana, a la que acusó de perseguir a individuos por «lanzar discursos antifeministas».

También denunció la anulación de las elecciones presidenciales en Rumanía tras el triunfo de Calin Georgescu por una presunta injerencia rusa, y el hecho de que los diputados de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) no hubieran sido invitados a la Conferencia de Múnich. Igualmente, defendió que en una democracia no debía haber lugar para un «cordón sanitario», en clara alusión al hecho de que los partidos alemanes se hayan negado hasta ahora a cooperar con la AfD, a diez días de unas elecciones en las que el partido neofascista probablemente se convertirá en la segunda fuerza política del país.

El asesor del presidente de EEUU Elon Musk ya apoyó abiertamente en su día al partido ultra e intervino directamente en su campaña electoral, provocando la ira europea.

Con la llegada de Trump, «hay un nuevo sheriff» en la ciudad, que defenderá «el discurso europeo por mucho que esté en desacuerdo con él», concluyó.

Trump avaló posteriormente las críticas de Vance. «Europa está perdiendo su maravilloso derecho a la libertad de expresión. Tiene un grave problema de inmigración», afirmó en la Casa Blanca.

Gasto militar

Por otro lado, el vicepresidente estadounidense también exigió a Europa a que aumente los gastos militares para que EEUU pueda «concentrarse en las regiones del mundo que están en gran peligro». Antes había asegurado a los europeos que, «por supuesto», tenían un lugar en la mesa de posibles conversaciones de paz en Ucrania, pero que tenían que asumir más responsabilidad dentro de la OTAN para «compartir la carga» de defender el continente.

«Es hora de invertir porque no se puede dar por sentado que la presencia estadounidense durará para siempre», advirtió el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, desde Varsovia.

La estrategia de negociación de EEUU preocupa al Gobierno ucraniano, que exige a los europeos y a los estadounidenses garantías de seguridad, incluido el envío de tropas.

En Múnich, Zelenski mostró aún cierta confianza en el presidente estadounidense y bromeó diciendo que Trump le dio su número personal cuando hablaron esta semana. «Si elige nuestro lado y no está en el medio, ejercerá presión y empujará a Putin a detener la guerra», afirmó.

Presión militar a Rusia

Zelenski cuenta con que la amenaza que Vance lanzó a Moscú pese más que la relación entre Trump y Putin. «Para presionar a Rusia existen medios de presión económica», pero «por supuesto también existen medios de presión militar», declaró el vicepresidente al “The Wall Street Journal”. Vance explicó que la opción de enviar tropas estadounidenses a Ucrania si Moscú no negocia de buena fe sigue «sobre la mesa», lo que supone un tono mucho más duro que el de Hegseth, quien el miércoles sugirió que EEUU no comprometería fuerzas militares.

Rusia pidió explicaciones a EEUU tras esta amenaza. «Se trata de un elemento y una postura nuevas que antes no habíamos escuchado. Esperamos explicaciones adicionales durante los próximos contactos», indicó el Kremlin.

Por otro lado, la reunión en Múnich que Trump anunció entre representantes de alto nivel de EEUU, Rusia y Ucrania no estaba en la agenda de Zelenski ni del director del evento, Christoph Heusgen, ni de Moscú, que recordó que hace años que ni siquiera está invitado a la cumbre.

En cualquier caso, Zelenski indicó que «para mí, el orden de la reunión sería primero EEUU, después Europa y finalmente Rusia».

Los aliados europeos de Ucrania temen que, tras ningunearlos, la nueva Administración estadounidense «ceda todo» a Rusia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió de que una Ucrania «fallida» debilitaría tanto a la UE como a EEUU, y el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, enfatizó la necesidad de que las negociaciones incluyan también a Ucrania y a la UE y pidió no descartar el ingreso de Kiev a la OTAN.


Vance con Weidel
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, se reunió en un hotel de Múnich con la candidata de la AfD a la Cancillería alemana, Alice Weidel, a una semana de las legislativas, después de haber criticado a los otros partidos por aislar a la formación neofascista.

Enfado de Pistorius
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, calificó de «inaceptables» las palabras de Vance sobre la necesidad de cooperar con la ultraderecha y criticó que con ellas no solo había cuestionado la democracia alemana, sino también la de Europa en su conjunto.

Actor geopolítico
La representante diplomática de la UE, Kaja Kallas, aseguró que el bloque comunitario «está buscando formas de aumentar nuestro poder geopolítico», aunque lamentó que no será capaz de llenar el vacío que deja EEUU al retirarse de las organizaciones internacionales.

China
El canciller chino, Wang Yi, afirmó que Europa, con EEUU y Rusia, tiene que jugar un papel para poner fin a la guerra en Ucrania. Subrayó que Pekín siempre ha abogado por el diálogo y que, con el tiempo, su posición «ha demostrado ser justa y práctica».


Daños en el sarcófago del reactor de Chernóbil tras el impacto de un dron. (EUROPA PRESS)

 

Un dron impacta en el sarcófago de Chernóbil

La Agencia Internacional de Energía Atómica confirmó que un dron impactó ayer contra el sarcófago de protección del reactor siniestrado de la planta nuclear de Chrernóbil. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció que se trataba de un dron ruso cargado con explosivos que impactó en la estructura que previene de los escapes de radiación y que, aunque provocó un incendio y los daños son significativos, los niveles de radiación no habían subido.

El Kremlin negó que el Ejército ruso haya atacado la central, escenario en 1986 del mayor accidente nuclear de la historia. «Los militares rusos no hacen eso», aseguró el portavoz, Dmitri Peskov. «Lo más probable es que se trate de una nueva provocación, de un montaje, que es lo que precisamente le gusta y, en ocasiones, hace el régimen de Kiev», añadió Peskov. La portavoz de Exteriores, María Zajarova, coincidió en que Zelenski no iría a la Conferencia de Múnich «con las manos vacías» y recordó el año pasado acusó a Moscú de atacar un hospital infantil en Kiev la víspera de la Conferencia, lo que le sirvió para «pedir dinero y ayuda» a sus socios occidentales.