
El Gobierno de Lakua propone la implementación de iniciativas para la «pacificación» del tráfico en núcleos urbanos de más de 15.000 habitantes de la comunidad autónoma dentro de las medidas recogidas en el Plan de Movilidad Sostenible.
La consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Pradales, Susana García, ha presentado este miércoles en el Parlamento de Gasetiz el contenido de este plan aprobado por el Ejecutivo en diciembre del año pasado y que actualmente se encuentra en fase de exposición pública.
García ha recordado que las medidas contempladas en este documento «no pueden imponerse», sino que deben ser compartidas y asimiladas por todos los agentes y administraciones concernidas en su desarrollo.
Mitigar el impacto del coche privado
Entre otras medidas el plan recoge medias encaminadas a mitigar el impacto del vehículo particular desde el nivel municipal, con apuestas como las zonas de calmado de tráfico a 30 kilómetros por hora y las «supermanzanas» con acceso limitado de los vehículos privados.
Además de estas medidas, el Gobierno plantea la posibilidad de extender la instauración de zonas de bajas emisiones a los núcleos urbanos de más de 25.000 habitantes que se sumarían así a las de Bilbo, Donostia y Gasteiz, obligadas por la normativa estatal.
De esta manera, ha explicado la consejera, los 30 núcleos urbanos en los que reside el 73 % de la población vasca podrían contar con nuevas medidas específicas para dar prioridad a la movilidad activa y el trasporte público frente al vehículo privado.
3,1 desplazamientos diarios por persona
Las propuestas del plan parten de un diagnóstico, de una fotografía de la movilidad en la CAV que registra 6,5 millones de desplazamientos en días laborables, el 99 % dentro de la comunidad autónoma y el 32 % por motivos de trabajo. Esto supone una media de 3,1 desplazamientos diarios por persona.
Debido a la dimensión de las ciudades y pueblos de Euskadi, la movilidad activa, es decir a pie o en bicicleta, sigue siendo predominante, pero está seguida del vehículo privado en los tres territorios, en los que hay diferencias.
La consejera ha destacado positivamente el uso del ferrocarril en Bizkaia (por el 8,8 % de la población), del autobús en Gipuzkoa (9,4 %) y de la bicicleta en Araba (6,7 %).
Las propuestas relacionadas con el vehículo privado y las carreteras tienen que ver con la renovación del parque público móvil por vehículos más sostenibles a través del mantenimiento y refuerzo de las líneas de ayudas existentes, la creación de infraestructuras de carga eléctrica rápida e inteligente y de aparcamientos disuasorios con puntos de recarga en las proximidades de estaciones ferroviarias y de paradas de autobús interurbanas en núcleos de más de 25.000 habitantes.
En cuanto a la movilidad activa, el plan ve como oportunidades la tradición ciclista de la comunidad autónoma, la «respuesta favorable» de la ciudadanía a las propuestas que promueven la peatonalización y el uso de la bicicleta, la concienciación de las administraciones en el desarrollo de la movilidad sostenible y la existencia de financiación europea, autonómica y estatal para el fomento de los modos activos.
Falta de acogida del vehículo eléctrico
En el plan se reconocen las «amenazas», entre las que destacan la falta de acogida de los vehículos eléctricos y la ausencia de puntos de recarga, los costes de las líneas ferroviarias, el reparto competencial de las líneas intra autonómicas que puede dificultar la planificación y desarrollo del sistema ferroviario vasco y la ordenación municipal en lo que respecta a la movilidad activa.
El Gobierno plantea potenciar este modelo propuesto con la implantación de medidas fiscales, como bonificaciones en las tasas, que beneficien la movilidad sostenible en detrimento de la más contaminante y la elaboración de planes de movilidad urbana sostenible en municipios de más de 5.000 habitantes, entre otras.
El plan pretende avanzar en sus objetivos a través de una inversión de 5.900 millones de euros y otros 3.500 millones en costes de operación y mantenimiento en las próximas tres décadas.
La consejera ha explicado que el plan pretende contribuir a la mejora del medio ambiente, garantizar la accesibilidad universal al transporte público, impulsar el equilibrio territorial y priorizar la movilidad activa.
«La movilidad es un derecho ciudadano, una herramienta eficaz que ayuda a reducir desigualdades y permite el acceso a servicios esenciales y al disfrute de otros derechos», ha dicho.
Lectura crítica pero con acuerdos por parte de EH Bildu
Tras la presentación del plan, los grupos han presentado propuestas de resolución a este documento del Gobierno de Lakua. EH Bildu ha hecho una lectura crítica por «poca ambición y poca exigencia. Se marca objetivos que no están a la altura de las transformaciones que se deberían acometer para dar un verdadero impulso a la movilidad activa y al transporte público», ha resumido Amancay Villalba.
En cualquier caso, esta fuerza ha optado por «mejorarlo en la medida de lo posible» acordado con PNV y PSE que el plan incorpore la perspectiva de género, fomente el uso de la bicicleta y extienda las Zonas de Bajas Emisiones a los municipios de más de 25.000 habitantes solo si así lo deciden los ayuntamientos.
Lamenta que hayan quedado fuera otras «propuestas de calado» rechazadas por PNV y PSE. «Cuesta mucho entender por qué se oponen a nuestra propuesta de desarrollar un sistema tarifario de billete único con descuentos según el nivel de uso y renta, que es una de las principales demandas». Tampoco ha habido acuerdo en torno a la mejora de trenes de cercanías porque «están cegados con el TAV»

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