
No nos engañemos. Sevilla está a 900 kilómetros de Donostia, pero La Cartuja queda mucho más lejos. Nada que reprochar a un equipo que se ha vaciado y nunca se ha rendido, pero se ha topado con Lunin y con un Madrid que sí ha acertado en una contra.
Imanol no ha reservado nada y ha salido con el equipo que podría considerarse como más titular. Remiro bajo palos, con Aramburu, Zubeldia, Aguerd y Aihen en defensa; Zubimendi, Sucic y Brais en el medio; y Kubo, Oyarzabal y Barrene como tridente atacante.
Ancelotti sí que se ha guardado jugadores, y hombres como Courtois, Valverde o Mbappé se han quedado en Madrid, mientras que otros como Modric, Rodrygo o Brahim arrancaban en el banquillo.
El ambiente, primero en el exterior y luego dentro, ha sido el de las grandes ocasiones, con un mosaico blanquiazul y un tifo con el lema «Ametsak bizirik dirau» en el fondo Zabaleta.
Apretando arriba
La Real ha salido apretando muy arriba. Kubo y Brais han puesto a prueba a Lunin, Anoeta ha pedido penalti en una caída del nipón y en la contra Güller ha disparado fuera. El ritmo era frenético.
El Madrid ha golpeado primero. Bellingham ha lanzado largo a Endrick, que le ha cogido la espalda a Zubeldia, y el brasileño ha batido a Remiro con el exterior de la izquierda tras un control perfecto con el muslo (0-1, 18’). Los blancos penalizan cualquier error, y con espacios son letales.
Oyarzabal ha podido empatar, pero su disparo con la derecha lo ha atajado Lunin. Y casi marca Vinicius en otra contra, con su marcador Aramburu doliéndose en el suelo por un manotazo de Bellingham. Remiro ha salvado el 0-2. La Real insistía y Barrene ha obligado a lucirse a meta madridista.
Al descanso, los blanquiazules sumaban siete disparos, cuatro a puerta, pero sin gol no hay paraíso.
De camino a vestuarios el árbitro se ha llevado una sonora pitada, tras su exhibición marcando faltas cada vez que la Real apretaba y por acudir al delegado cuando se ha coreado «Asencio muérete» al canterano imputado por la difusión de un vídeo sexual de una menor.
Al borde del abismo
Al descanso, Ancelotti lo ha quitado –tenía amarilla y estaba sufriendo con Barrene– para meter a Lucas Vázquez.
Lunin seguía a lo suyo, tapando un testarazo a bocajarro de Oyarzabal a pase de Barrene. La réplica de Endrick se ha estrellado en el larguero. Ida y vuelta, con una Real volcada jugando al borde abismo.
Berrene y Sucic dejaban sitio a Becker y Marín. Luego Oskarsson y Aritz entraban por Oyarzabal y Aguerd. Piernas frescas. Los donostiarras seguían sumando ocasiones, pero sin acierto. Ni siquiera cuando su rival la pifiaba. El Madrid también ha tenido el segundo, pero Remiro lo ha impedido.
El marcador no se ha movido más, aunque la Real ha muerto con las botas puestas y en el área rival. «Sí se puede», «Jo ta ke irabazi arte», coreaba Bultzada tras el pitido final. Eligen creer.
Imanol: «Pelearemos la eliminatoria»
«Puedes perder y terminar orgulloso», ha resumido Imanol Alguacil el papel de su equipo, satisfecho por el comportamiento de unos jugadores que «han jugado de tú a tú contra el Real Madrid».
A su juicio, «merecíamos muchísimo más, sobre todo en la primera parte, pero teníamos enfrente a uno de los mejores equipos del mundo, si no el mejor, han tenido una en la primera parte y la han aprovechado».
Aunque el pase a la final se ha puesto muy cuesta arriba, ha asegurado que el próximo 1 de abril en el Bernabéu «pelearemos la emininatoria, tendrán que ganarnos si quieren estar en la final».
Respecto al recibimiento en el exterior y el aspecto de las gradas, con más de 37.000 personas, ha agradecido la entrega del público y ha subrayado que «juntos todos somos más fuertes. Ha sido súper emocionante el recibimiento, ojalá no sea la única noche, porque querrá decir que tenemos partidos importantes»
Preguntado un par de veces por la actuación del árbitro, Imanol no ha entrado el trapo y ha zanjado el tema con un escueto «pasapalabra».

La Ertzaintza deja impune la desaparición del test de drogas del hijo de un jefe policial

Mueren tres esquiadores, uno vasco, por un alud junto a los ibones de Brazato (Panticosa)

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia


