
La ONG Sea Watch ha rescatado este martes a 32 personas migrantes que habían sido abandonadas hace cuatro días en la plataforma petrolífera de Miskar, en el Mediterráneo central.
La situación de esta treintena de personas, entre las que hay mujeres, hombres y niños, trascendió este martes por la denuncia de la ONG de rescate Mediterranea Saving Humans, que alertó de la muerte de una persona.
Al parecer zarparon de Libia y naufragaron en la plataforma petrolífera Miskar, propiedad de la multinacional British Gas, situada frente a las costas de Túnez.
De acuerdo con Sea Watch, durante estos días «fueron dejadas a la deriva» y estuvieron «expuestas al frío y sin asistencia», por lo que esta mañana la nave Aurora de la ONG partió desde la isla italiana de Lampedusa para rescatarlas.
«Ahora las personas están a salvo, atendidas por nuestra tripulación», ha aseverado Sea Watch.
On Saturday, our aircraft Seabird spotted an empty rubber dinghy. 32 people sought refuge on the Miskar platform, but Italy & Malta refused their duty to rescue them. A pullback by the Tunisian navy would have been illegal - Tunisia is not a place of safety!
— Sea-Watch International (@seawatch_intl) March 4, 2025
«Gravísimo vacío institucional»
Según ha denunciado su portavoz, Giorgia Linardi, «ninguna de las autoridades contactadas asumió la responsabilidad jurídica y humanitaria de un rescate obligatorio».
«También esta vez nos hemos hecho cargo de llenar un gravísimo vacío institucional, dictado por políticas inhumanas y profundamente racistas», ha agregado Linardi.
Además, ha censurado que en el Mediterráneo «una omisión de socorro» se ha convertido «en una práctica impune y la obligación de rescatar a cualquier persona en peligro es criminalizada de forma sistemática».

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