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Trump amenaza a los palestinos con la muerte mientras negocia con Hamas

Donald Trump amenazó a Gaza con «el infierno» y «la muerte» en otro mensaje que Hamas denunció como un apoyo para que Israel rompa el acuerdo de alto el fuego. A la vez, Washington confirmó que mantiene contactos directos con Hamas y lanzó mensajes contradictorios sobre el plan árabe para la Franja.

Un mercado entre las ruinas del campo de refugiados de Yabalia, en el norte de Gaza.
Un mercado entre las ruinas del campo de refugiados de Yabalia, en el norte de Gaza. (Omar ASHTAWY | APA | EUROPA PRESS)

Hamas denunció que las reiteradas amenazas por parte del presidente de EEUU, Donald Trump, suponen un apoyo al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para que rompa el acuerdo de alto el fuego en Gaza «e intensifique el cerco y el hambre contra nuestro pueblo».

Trump, que ya ha amenazado en varias ocasiones a los palestinos con desatar «el infierno», aseguró que enviará a Israel «todo lo que necesita para terminar el trabajo» en el caso de que las milicias palestinas no liberen «inmediatamente» a todos los prisioneros israelíes retenidos en la Franja.

«Ni un solo miembro de Hamas estará a salvo si no hacéis lo que os digo. Tomen una decisión inteligente o están muertos», afirmó, antes de recalcar que se trataba de «la última advertencia».

«Liberad a todos los rehenes ahora, no más tarde, y devolved todos los cuerpos de las personas que habéis asesinado o todo habrá terminado para vosotros. Solo personas enfermas y retorcidas conservan cuerpos», agregó, al tiempo que instó a los líderes de Hamas a «abandonar Gaza mientras puedan».

De hecho, el secuestro y retención de cadáveres es una práctica que también lleva a cabo Israel de forma habitual desde hace años tanto en Gaza como en Cisjordania, antes incluso del 7 de octubre de 2023.

El portavoz de Hamas Abdulatif al-Qanu subrayó que «la mejor vía para liberar al resto de prisioneros israelíes es que la ocupación entre en la segunda fase de las negociaciones y que se le obligue a ceñirse al acuerdo firmado bajo los auspicios de los mediadores».

Amparado por las amenazas estadounidenses, Israel ha roto el acuerdo de alto el fuego, incumpliendo varios de sus términos y exigiendo otros nuevos. Este acuerdo preveía el inicio de la segunda fase del pacto el pasado 2 de marzo, cuando debía abordarse la retirada total de Israel y el fin definitivo de la agresión contra Gaza.

Conversaciones inéditas

La última advertencia de Trump llega después de que la Casa Blanca confirmara que mantiene conversaciones y discusiones con Hamas en los últimos días. Las conversaciones son inéditas, ya que Estados Unidos nunca antes había dialogado directamente con el movimiento palestino, al que considera una organización «terrorista» desde 1997.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que dichas conversaciones están lideradas por el enviado presidencial para rehenes, Adam Boehler, y que tienen lugar con el conocimiento y la consulta previa a Israel.

La portavoz defendió este enfoque de diálogo como una posible vía para lograr «el fin de la guerra» en Gaza.

Mensajes contradictorios sobre el plan árabe

A la vez, el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, consideró que el plan de Egipto para reconstruir la Franja de Gaza «tiene muchas características convincentes. Tenemos que discutirlo más a fondo, pero es un primer paso de buena fe por parte de los egipcios».

Sin embargo, más tarde, la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, afirmó que «el plan no cumple con los requisitos ni la naturaleza de lo que el presidente Trump estaba pidiendo», por lo que «claramente tiene que continuar el esfuerzo de seguir abordando este tema».

Los dirigentes árabes, reunidos el martes en El Cairo, adoptaron un plan para la reconstrucción de Gaza sin la expulsión de la población palestina que ha planteado Trump. Israel rechazó el plan árabe y Hamas, en cambio, reclamó la aplicación de las «importantes decisiones» adoptadas en la cumbre, «así como los pasos necesarios para impedir el plan para desplazar a la población de la Franja», ante el «comportamiento terrorista» de Israel, que utiliza el hambre como arma de guerra  

Bloqueo de ayuda y otros cuatro muertos

Los incumplimientos israelíes del alto el fuego son constantes y la situación –con ataques diarios y el bloqueo de la entrada de suministros– se acerca ya a la previa al alto el fuego, con excepción de las matanzas masivas. Netanyahu ordenó el domingo el bloqueo de la entrada de ayuda humanitaria a Gaza –que ya venía siendo obstaculizando– después de que Hamas exigiera cumplir con el acuerdo pactado.

El Gobierno gazatí denunció ayer que Israel lleva cinco días sin dejar entrar en la Franja combustible, necesario para hacer funcionar los generadores eléctricos tanto domésticos como de hospitales y otros servicios esenciales. Alertó de que está poniendo en riesgo la vida de miles de pacientes y heridos, ya que no pueden funcionar los suministros de oxígenos, los servicios de parálisis, UCI y quirófanos.

También las plantas de desalinización, vitales para conseguir agua potable, ambulancias, vehículos de protección civil, los camiones de basura y los que recogen escombros dependen del combustible que entraba por los pasos fronterizos.

«La continuada política de hambre practicada por la ocupación contra el pueblo de Gaza es una extensión de la guerra genocida de la ocupación contra la Franja y un incremento del terrorismo contra nuestro pueblo», denunció Hamas.

Antes de este bloqueo, Israel tampoco cumplía el compromiso de permitir la entrada de los 50 camiones de combustible diarios negociado en el acuerdo. «En su lugar, se permitió la entrada de una cantidad muy inferior a la acordada, al igual que de la ayuda humanitaria necesaria para el sector, que es crucial para que el pueblo palestino evite la hambruna provocada por la ocupación», apuntó el Gobierno palestino.

Además del riesgo de hambruna, los hospitales reciben ataques directos. Médicos sin Fronteras denunció el ataque perpetrado el domingo contra el hospital Al-Shabura de Rafah, que se saldó con un palestino muerto. Aunque no pudo confirmar el origen de los disparos, constató que provenían de zonas bajo control de Israel.
Señaló que el inmueble quedó dañado y el ataque provocó el pánico entre pacientes y trabajadores. «Este tipo de ataques están aumentando a pesar del alto el fuego, y se cobran vidas humanas», añadió.

Ayer, el Ejército israelí mató a al menos otras tres personas e hirió a varias en un bombardeo en el barrio de Shujaiya, en el este de la ciudad de Gaza.

 


Preso muerto
Ali Ashour Ali al-Batsh,  de 62 años, murió en un hospital israelí  tras su paso por la prisión del desierto del Neguev, lo que le convierte en el cuarto prisionero palestino fallecido esta semana y el número 62 desde el 7-O. Grupos de apoyo a los presos denunciaron que Israel comunicó la muerte «dos semanas después de la defunción de Al-Batsh, secuestrado en Gaza hace 14 meses».



Mayor relación
Los Gobiernos de Israel y EEUU acordaron reforzar sus relaciones económicas mediante una «asociación estratégica» durante un encuentro en Washington entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el ministro de Finanzas israelí, Belazel Smotrich, con el fin de consolidar «el papel de Israel como socio económico clave» con la nueva Presidencia de EEUU.



Boterea «teknikoen» esku uzteko prest dago Gazako Gobernua

Gazako Gobernua ados agertu da Zerrenda bere gain hartzeko «eskudunek eta independenteek» osatutako batzorde bat osatzearen aurrean. Hala jasotzen da Egipton herrialde arabiarrek egindako goi bileran lurraldea berreraikitzeko egindako proposamenean, betiere Hamas baztertzeko asmoz. «Pozik hartzen ditugu gure herriaren sufrimendua arintzera bideratutako ahalegin guztiak», adierazi zuen Gobernuak, eta ziurtatu zuen funtzionarioak prest daudela enklabearen administrazio-misio berri horren pean lan egiteko, «bere helburua Gazako herriaren interesa eta zatiketa amaitzea den bitartean».

Alderdi palestinarren arteko negoziazioetan horrelako batzorde teknokrata askotan izan da mahai gainean, baina inoiz ez da gauzatu. Dena den, palestinarrek Gaza gobernatzeko edozein formulari uko egin dio Israelek, eta «garbiketa etnikoa» lehenetsi du.

Bestalde, Palestinako Agintea prest agertu da Gaza kudeatzeko, eta Europako Batasuna ere haren alde agertu da, palestinarren artean erabat gutxietsia dagoen arren, Hamas baztertzeagatik.

 

 

 

Un miembro de las fuerzas del régimen de Damasco dispara en las calles de Sanamayn, en Deraa. (Bakr ALKASEM/AFP)

 

Una treintena de muertos en combates en Siria

Milicias afines al depuesto presidente sirio Bashar al-Assad han intensificado su organización y actividad en los últimos días. Un ataque en la provincia de Latakia causó ayer al menos 13 muertos. El director de  Seguridad Pública en esta provincia costera, Mostafa Kenifaty, explicó que «varios grupos de los remanentes de las milicias de Al-Assad» atacaron puestos de control de las fuerzas de seguridad en un «ataque estudiado y premeditado» en el que tuvieron como objetivo patrullas en la zona de Jableh y sus alrededores y allanaron edificios gubernamentales y propiedades públicas y  privadas.

Las autoridades enviaron refuerzos procedentes de otras provincias. En las últimas semanas han aumentado los enfrentamientos y tiroteos en varias zonas del país y las nuevas autoridades han anunciado campañas en una movilización general que incluye varios toques de queda. Las milicias assadistas y alauitas anunciaron la creación del Consejo Militar para la Liberación de Siria con el objetivo de luchar contra las fuerzas del nuevo Gobierno sirio y los ataques se extienden ya a cuatro provincias sirias, aunque es en Latakia donde son más frecuentes, como fue el caso también ayer en la ciudad de Tartus.

A la vez, otras 15 personas murieron cerca de la localidad de Deraa, en el suroeste de Siria, en choques entre las fuerzas de las nuevas autoridades y grupos assadistas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que entre los muertos hay un civil, ocho miembros de las fuerzas de seguridad y seis integrantes de una milicia leal a Al-Assad. Los enfrentamientos comenzaron a principios de semana, en un suceso que subraya su extensión más allá de la zona alauita de Latakia. Ciudadanos alauitas, rama del islam que profesa la familia Al-Assad, han sufrido acciones violentas del nuevo régimen desde el cambio en el poder.

Por otro lado, comunidades drusas también han organizado sus propios grupos armados en Suaida, en el sur de Siria. Aunque algunas mantienen su lealtad al Estado sirio, otras reclaman su propio estatus, a la vez que Israel ha aprovechado para extender la ocupación, amenazar a Damasco y exigir que no se despliegue en la zona, autonombrándose «protector» de los drusos.