El plan contempla intervenciones en diferentes puntos de Irun y Hondarribia.
El plan contempla intervenciones en diferentes puntos de Irun y Hondarribia. (GIPUZKOAKO ALDUNDIA)
NAIZ

Diputación y ayuntamientos diseñan un plan para mejorar la fluidez viaria en Irun y Hondarribia

La Diputación de Gipuzkoa y los ayuntamientos de Irun y Hondarribia han dado a conocer un «ambicioso» plan de actuaciones para mejorar la movilidad por carretera en la comarca de Txingudi, con una inversión estimada de 50 millones de euros.

El plan para la mejora de la circulación viaria ha sido presentado por la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza; el diputado de Infraestructuras Viarias y Estrategia Territorial, Félix Urkola; la alcaldesa de Irun; Cristina Laborda, y el alcalde de Hondarribia, Igor Enparan. Las tres instituciones conforman la Mesa de Movilidad de Bidasoaldea.

Mendoza ha subrayado que el plan «no solo responde a los retos actuales, sino que abre la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo para ambos municipios» y ha señalado que las actuaciones previstas permitirán «coser la trama viaria de toda la comarca, resolviendo los principales puntos de conflicto en materia de retenciones y seguridad, y mejorando de forma significativa la fluidez y la conexión del tráfico».

La alcaldesa de Irun ha señalado que «la materialización del anillo completo, la ronda sur y las intervenciones en la trama viaria permitirán resolver los problemas derivados de las cargas de tráfico que Irun soporta por su enclave estratégico».

En esa línea, el alcalde de Hondarribia ha destacado el trabajo realizado durante un año y medio para «tratar de buscar soluciones estructurales proponiendo medidas a corto y medio plazo» en un plan que «dé soluciones a problemas cotidianos de toda la ciudadanía».

Conexión completa con la autopista

Una de las actuaciones principales propone la creación de una conexión con un nuevo semienlace en la A-8 a la altura del barrio de Arbes que conectará, a través de un nuevo vial, con el semienlace de Oñaurre, constituyendo de este modo un enlace completo que posibilita todos los movimientos de acceso y salida a la AP-8.

En el entorno de Azken Portu, se proyecta la construcción de una nueva rotonda, con el objetivo de mejorar la accesibilidad y la movilidad en una zona densamente urbanizada, donde conviven un barrio residencial y un polideportivo con alta afluencia.

Por otro lado, se conectarán las carreteras de acceso a Hondarribia, la N-638 y la GI-636, mediante la creación de dos nuevas rotondas que darán lugar a una variante que reorganizará y mejorará los accesos a esta localidad.

Actualmente, la N-638 canaliza a través de Jaizubia los movimientos con origen o destino Donostialdea y en la autopista AP-8 por el oeste y el extremo occidental de Irun. El ramal GI-636-13 (Amutalde kalea) soporta una carga «mucho más exigente», ya que da servicio a los tráficos procedentes de Nafarroa (N-121-A), de Lapurdi (Hendaia-Behobia) y de gran parte del núcleo urbano de Irun a través de la rotonda de Zubi-Muxu.

Además, esta ruta atiende los movimientos internos del propio barrio de Amutalde como de peatones y ciclistas que se desplazan entre los dos municipios.

Asimismo, se están analizando distintas alternativas que posibilitan la creación de un enlace completo en Zubi-Muxu, un planteamiento que contiene «importantes condicionantes e implicaciones urbanísticas» y que requeriría de un plan de reordenación integral del barrio de Mendelu.

Finalmente, en Plaiaundi se habilitará un carril exclusivo para los recorridos cortos, ampliando la plataforma viaria con un nuevo carril que evite la mezcla de estos vehículos con el tráfico principal de la N-638.

Félix Urkola ha incidido en que «cada actuación seguramente es un pequeño parche si no se tiene la imagen del conjunto», porque «de nada nos vale mejorar con una rotonda quitando los semáforos si luego a posteriori no vienen las siguientes actuaciones».