
El preso iruindarra Josu Narbaez tuvo que regresar este jueves a prisión tras recibir la orden del juez de vigilancia de una nueva regresión de grado, tras el recurso de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. El 4 de abril, Lakua concedió la progresión a tercer grado del preso navarro, tras, haber sido propuesto para ello por la junta de tratamiento de la prisión de Martutene.
Ayer, 10 de abril, la fiscalía de la Audiencia Nacional presentó un recurso a dicha progresión y Narbaez tuvo que regresar a prisión tras la orden del juez de vigilancia, según ha informado Sare.
«En marzo conocimos la regresión de grado de Xabi Zabalo, la cual nos recordó una actitud por parte de la fiscalía que no se empleaba desde tiempo atrás. En esta ocasión, la víctima de esta medida cruel y sin sentido ha sido Josu. Si atendemos a que Josu ya había salido previamente a la calle a través de permisos y salidas programadas, el recurso presentado por la fiscalía nos parece aún más absurdo», señala la nota emitida este viernes.
Narbaez está cumpliendo una condena de 30 años y en este momento ya ha completado más de la mitad. «Josu ya ha dado los pasos que la normativa penitenciaria establece, por lo tanto, la progresión a un tercer grado es absolutamente coherente en su camino de vuelta a casa».
Para Sare, «que los y las presas vascas den todos los pasos para recorrer el camino a casa, es aplicar la legislación ordinaria. Que los y las presas vascas den todos los pasos para recorrer el camino a casa, es avanzar en clave de la resolución del conflicto». En ese sentido, remarca que «Josu ha mostrado su claro compromiso de avanzar en ese camino y consecuencia del mismo es la propuesta realizada por de la junta de Martutene». Además, recuerda que el Gobierno de Lakua «había dado su aprobación al mismo y ha sido la fiscalía de la Audiencia Nacional quien lo ha recurrido».
«Los y las presas, y en este caso Josu, tienen derecho a diferentes modos de cumplimiento, entre ellos, el tercer grado. La ley no contempla en ningún caso que el preso deba cumplir toda la pena en régimen cerrado. Y es más, si es cierto que el sistema penitenciario español cree en un modelo resocializador, debería ofrecer recursos para cumplir los últimos años en régimen abierto. Y esos recursos son, precisamente, los que la fiscalía le ha negado a Josu».
Por todo ello, Sare llama a la sociedad a participar en las movilizaciones que se plantean para los próximos días. «Las decisiones excepcionales, crean situaciones de excepción y la Audiencia Nacional ha situado a Josu y a su entorno en un procedimiento que genera mucho dolor».

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