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Zaporeak servirá 10.000 pintxos en un nuevo Kosk para fortalecer el auxilio a refugiados

Zaporeak, que lleva diez años repartiendo comida en los campos de refugiados de las islas griegas, servirá 10.000 pintxos solidarios en el festival Koxk, que tendrá lugar el 15 de junio en el barrio donostiarra de Intxaurrondo.

Imagen de archivo del festival solidario Koxk.
Imagen de archivo del festival solidario Koxk. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La ONG Zaporeak servirá 10.000 pintxos solidarios en 50 puestos de una nueva edición del festival Koxk, que se celebrará el próximo 15 de junio en la plaza Bernart Etxepare del barrio de Intxaurrondo de Donostia.

En una rueda de prensa ofrecida en el Ayuntamiento donostiarra, Peio García de Amiano, de Zaporeak, acompañado del alcalde, Eneko Goia, de la diputada foral de Cultura, Juventud y Deportes, Goizane Álvarez, y de Raimundo Ruiz de Escudero, de Hazi, ha presentado esta nueva edición se Koxk, que se desarrollará de 10.00 a 15.00 horas con pintxos solidarios a dos euros.

Ha destacado que se trata de una cita «muy especial» para Zaporeak, que lleva una década trabajando en campos de refugiados levantados en las islas griegas y que este año alcanzará los 10 millones de repartos de comida. «Por eso queremos llegar a 10.000 pintxos en esta cita solidaria», ha apuntado.

«Todo sigue igual»

García Amiano ha apuntado que en la isla de Lesbos, donde Zaporeak reparte diariamente comidas a las personas que solicitan asilo, «todo sigue igual». «Normalmente sigue entrando gente y a algunos los sacan a Atenas y los dejan tirados en la calle, no los llevan a campos ni a nada», ha señalado.

A ello ha añadido que el pasado jueves llegó una patera «toda con niños, de ocho a 15 años». «La llevaba el mayor, que era un joven de 15 años», ha relatado. Además, ha indicado que en Lesbos hay unos 350 niños sin acompañar, q«ue no tienen nada, ni escuela, nada y que están todo el tiempo por el campo ahí tirados».

Según ha indicado, la mayoría de las personas que atienden en Lebos son sirios y palestinos y ha trasladado su temor ante la posibilidad de que el Gobierno griego envíe a estas personas a «una cárcel» con el fin de «no dejarles salir» y que «nos manden a nosotros para casa, pero no vamos a adelantar acontecimientos».

En todo caso, ha incidido que en estos diez años la situación no ha cambiado, únicamente han mejorado sus instalaciones para poder servir unas 2.500 comidas diarias, gracias a que hace dos años Fagor les donó toda una instalación. «Ya no es el cortar la cebolla para 2.000 con la mano todos, sino que es meter en una máquina y sale cortada», ha ejemplificado.

Además, ha subrayado la solidaridad del pueblo vasco y sus instituciones que hacen posible, por ejemplo, contar con gasolina para el coche de la ONG en Lesbos. «Sin ellos no podríamos estar allí, fuimos para seis meses a Lesbos y llevamos diez años», ha recordado.

«Hemos mejorado la forma de trabajar, pero lo demás no ha cambiado, nada, nada, nada, sigue todo más o menos igual», ha reiterado.

Por su parte, Goia y Álvarez han destacado la «incansable labor» de Zaporeak, que ha puesto a Donostia y Euskal Herria «en el mapa como ejemplo de pueblo solidario». Ruiz de Escudero ha destacado que el trabajo de Zaporeak es «impresionante», porque además de alimentar a estas personas también las nutren «de esperanza».