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Evenepoel, etapa y liderato en la Dauphiné y golpe de mano frente a Pogaçar y Vingegaard

El doble campeon olímpico ha impuesto su ley en la crono de Saint Peray, aventajando en 21 segundos a Vengegaard, segundo clasificado, y en 49 a Tadej Pogaçar, cuarto en la cuarta etapa de la Dauphiné. Con el triunfo de Evenepoel, la estructura Soudal Quick Step ha sumado su victoria número mil.

A toda velocidad, Remnco Evenepoel ha dado otra exhibición contra el crono.
A toda velocidad, Remnco Evenepoel ha dado otra exhibición contra el crono. (Anne-Chiristine POUJOULAT | AFP PHOTO)

Disculpen el juego de palabras, pero ciertamente, Remco Evenepoel renquea bien poco, sobre todo cuando le dan rienda suelta en las luchas contra el reloj. El ciclista flamenco de Soudal es el nuevo líder del Criterium Dauphiné después de imponerse con autoridad en la contrarreloj entre Charmes sur Rhône y Saint Peray, 17,4 kilómetros de recorrido llano, excepto un repecho de alrededor de dos kilómetros mediada la prueba, superando a Jonas Vingegaard y Tadej Pogaçar en el mano a mano, una suerte de primer aviso de cara al próximo Tour.

Ha querido el azar que el orden de salida entre los tres principales favoritos a ganar la prueba más importante del calendario ciclista hayan salido a la carretera de forma consecutiva, primero Evenepoel, seguido de Vingegaard y Pogaçar en tercer lugar. Pues cómo son las cosas, ese ha sido el orden de clasificación en la línea de meta, con Evenepoel marcando el mejor registro, con 21 segundos de renta sobre Vingegaard, segundo clasificado, y 49 respecto de un Pogaçar que ha terminado en cuarto lugar, con el estadounidense del conjunto Visma Matteo Jorgenson tercero.

En la general Evenepoel aventaja en cuatro segundos al alemán Florian Lipowitz y en 9 al castellano-leonés Iván Romeo, mientras que Vingegaard es quinto a 16 segundos del líder, con Pogaçar al acecho desde la octava plaza, a 38 segundos.

Asimismo, el triunfo de Evenepoel ha supuesto la victoria número mil en el historial del Soudal Quick Step, que bajo el mando de Patrick Lefevere, ha creado la cultura de la «jauría de lobos», siempre hambrientos en pos del triunfo y que después de hacerse con los servicios de Evenepoel ha dado con la horma de su zapato.

Al Criterium Dauphiné le quedan cuatro etapas, las tres últimas con llegada en alto, pero este jueves el pelotón vivirá con un poco de armonía el tiempo previo a la tempestad final. Serán 183 kilómetros entre Saint Piriest y Macon, con cuatro altos de tercera y cuarta categoría, en un terreno quebrado no muy fácil de controlar para los sprinters, por lo que bien pudiera colarse una fuga.