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Denuncian amenazas a una familia de Amurrio por parte de empresas de desocupación

SOS Aiaraldea ha advertido este jueves con una rueda de prensa de la situación de violencia que ha generado la mercantilización de la vivienda. Una familia de Amurrio con una menor de cuatro meses a su cargo ha recibido amenazas por parte de varios grupos, entre ellos Ama Desokupa.

Rueda de prensa convocada por SOS Aiaraldea este jueves en Amurrio.
Rueda de prensa convocada por SOS Aiaraldea este jueves en Amurrio. (Aritz LOIOLA | FOKU)

Una familia residente en Amurrio con una menor de cuatro meses a su cargo ha denunciado que desde finales de febrero «venimos sufriendo todo tipo de amenazas y coacciones» para expulsarlos de la vivienda en la que residen mediante un subarriendo.

Según han detallado en una comparecencia este jueves en Amurrio, han pedido la formalización del alquiler en varias ocasiones, pero no se les ha concedido. Cuentan que la primera visita de un grupo de desocupación fue en marzo, cuando «nos amenazaron verbalmente con hacer un desalojo por la fuerza».

Después, volvieron a presentarse en la vivienda en dos ocasiones, la última, el 9 de abril. Subrayan que desde entonces se han producido hasta dos hurtos del regulador de energía, lo que ha provocado cortes de luz. Además, llevan sin agua caliente desde el 16 de abril, cuando el gas dejó de funcionar «sin ninguna causa técnica o legal».

Para SOS Aiaraldea el problema de la vivienda se resume en que «la mayoría de la clase trabajadora tiene que gastar una parte cada vez mayor de su sueldo para pagar una vivienda, mientras que otros se enriquecen a costa de eso». «Lo de siempre: la riqueza de unos pocos es la miseria de la mayoría», han añadido.

Fue el 14 de mayo cuando apareció, según han relatado, el grupo Ama Desokupa. Esa mañana el regulador de energía terminó, ironizan, «casualmente» quemado. «Desde entonces hemos recibido innumerables coacciones y amenazas por parte de la empresa, remarcándonos que todo este proceso podría influir muy negativamente en la solicitud de asilo político en la que estamos inmersos los tres miembros de esta familia», han añadido.

Aunque ningún miembro de ese grupo ha vuelto a Amurrio, a principios de este mes «una persona nos hizo llegar en la calle una amenaza de parte de un supuesto grupo criminal organizado» que les daba un mes para abandonar la vivienda. De no ser así, «actuarían contra nuestra integridad física». «Según se nos hizo saber, ese grupo tenía capacidad para infligir daño físico» incluso desapariciones.

Temen por su seguridad y la de la bebé a su cargo, pero han dejado clara su voluntad para entablar un proceso de diálogo ante esta situación «delicada para ambas partes». Están buscando una alternativa habitacional, pero lamentan que el mercado del alquiler en Aiaraldea es «un callejón sin salida».

Llamamiento al Ayuntamiento

Desde SOS Aiaraldea han advertido de que una empresa de desocupación «no tiene cabida» en Aiaraldea. «Son grupos parapoliciales fascistas que hacen negocio echando de sus casas en contra de la ley a los vecinos», se han explicado.

Ante la situación de inaccesibilidad de la vivienda en Aiaraldea «y más aún en el caso de las personas migrantes, debido al racismo inmobiliario generalizado», han pedido responsabilidades, «empezando por las instituciones». Alertan también de que son dos familias arrendatarias las que están en riesgo de quedarse en la calle.

Así, han exigido al Ayuntamiento de Amurrio «que dé una respuesta cuanto antes, una respuesta cuanto antes, una respuesta que esté a la altura de la situación que hemos denunciado, empezando por habilitar una vivienda de emergencia que sirva para dar una alternativa habitacional de urgencia a esta familia, antes de que sea demasiado tarde».