El IRA se tomó al pie de la letra la máxima de todo preso: fugarse
La máxima de todo preso es tratar de escapar. Si hay un grupo que se la tomó al pie de la letra fueron los voluntarios del movimiento republicano irlandés durante los largos años de lucha contra el Gobierno británico. Para los republicanos, como prisioneros de guerra, fugarse era un deber.

La lista de activistas republicanos que lograron escapar suma varias decenas. Algunos fueron detenidos a las pocas horas o días, pero la mayoría logró su objetivo, aunque fueron muchos los que se reincorporaron a la lucha y regresaron a la cárcel o pagaron con su vida. Si añadimos los cientos de intentos que no llegaron a materializarse, la lista de militantes decididos a no cumplir su condena sería larga.
De los intentos que culminaron con éxito probablemente el más famoso fue la huida de 38 presos de la cárcel de Maze en 1983, cuando los internos tomaron el control de parte del centro penitenciario y salieron por la puerta principal, no sin varios accidentes en el camino que casi acaban con la fuga. Esta no solo es recordada por ser la más numerosa, sino porque se dio tan solo dos años después de la famosa huelga de hambre en la que 10 presos perdieron la vida tratando de lograr mejoras en las condiciones de encarcelamiento.
Si bien la evasión de 1983 fue la más numerosa, probablemente no fue la más espectacular; esa se reserva a los dos miembros que abandonaron la cárcel de Dublín en un helicóptero que se posó en el patio en octubre de 1973. De hecho, la espectacular huida fue tan exitosa que decidieron patentar la franquicia y dos militantes del movimiento republicano irlandés colaboraron «supuestamente» en una fuga muy similar en 1996 en Chile, en la que dos guerrilleros lograron escapar.
Además, hay decenas de evasiones con métodos más «tradicionales», como disfrazarse de curas, de mujer, de militares británicos o de funcionarios de prisiones, haciendo cuerdas con las sábanas, cavando un túnel, saltando los muros, a tiros, en los vehículos de servicio o simplemente volando con explosivos los muros, ya bien fuera desde dentro tras introducir material explosivo en la cárcel o desde el exterior por grupos de apoyo.
JUZGADO DE NEWRY
Pero, si hay que destacar una entre todas ellas sería la que este año conmemora su 50 aniversario, cuando 12 republicanos lograron escapar del juzgado de Newry mientras esperaban a ser juzgados por un anterior intento de fuga. Y el método solo podría haber sido más cinematográfico si hubieran utilizado una lima para romper los barrotes de la ventana, porque esa fue la vía de escape. Salieron por una ventana tras romper los barrotes roñosos y saltar a un patio interior desde el que lograron escalar el muro exterior y darse a la fuga. Solo dos fueron detenidos a las pocas horas.
Si hubiera que reconocer a un preso por su insistencia ese es Larry Marley. Fue encarcelado por primera vez en 1972 e intentó fugarse dos veces mientras estaba a la espera de juicio. Tras ser condenado a 7 años de prisión fue encerrado en los barracones de Long Kesh, desde donde perseveró varias veces hasta un último intento en el que junto con otros compañeros trataron de escapar vestidos de soldados británicos. La fuga se frustró en la última puerta, en la que fueron reconocidos.
Debido precisamente a este último intento, Marley se encontraba en los juzgados de Newry cuando se dio a la fuga con otros once compañeros.
Tras ser detenido de nuevo en 1976 y condenado a 10 años de cárcel y después de varios nuevos intentos de evasión fue transferido a la prisión de Maze donde fue nombrado responsable del comité de fugas. Marley jugó un papel muy importante en la huída de 1983, aunque, debido a que el final de su condena se encontraba relativamente cerca, el no fue uno de los participantes.
En noviembre de 1986, Marley abandonó la cárcel legalmente por primera vez, pero la libertad tampoco le duró mucho, ya que en abril de 1987 fue tiroteado en su casa por miembros del UVF.
Incluso después de muerto, Larry Marley se negó a ser encerrado ya que su funeral se retrasó tres días debido a que la RUC pretendía vigilar el cortejo fúnebre rodeando el féretro en contra de los deseos de la familia. Después de tres días de batalla campal frente a la puerta de la casa familiar, y con la ayuda de cientos de asistentes al funeral, Marley logró salirse con la suya y su familia pudo llevar a cabo el funeral rodeado por su comunidad.
Antes de la época bautizada por los británicos como «the Troubles», cabe destacar la fuga más numerosa de Europa. Tuvo lugar en 1922, al inicio de la guerra civil de Irlanda, cuando 106 miembros del IRA escaparon de la cárcel de Dundalk en la República de Irlanda a través de un boquete ocasionado una explosion provocada desde el exterior. A esos fugados después se sumó el resto de la población reclusa, ya que los evadidos regresaron armados a las pocas semanas y liberaron a todos los prisioneros del centro penitenciario.
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