La huelga de las villavesas sigue «con más fuerza que nunca» por el apoyo recibido

La huelga en el transporte urbano de Iruñerria sigue «con más fuerza que nunca» tras el apoyo que están recibiendo los trabajadores de TCC Moventis, que se han concentrado esta mañana en Iruñea.

El comité de las villavesas se ha concentrado en la Plaza Merindades de Iruñea.
El comité de las villavesas se ha concentrado en la Plaza Merindades de Iruñea. (@ELANafarroa)

Los trabajadores del transporte urbano de Iruñerria continúan en huelga indefinida por la falta de acuerdo entorno al convenio colectivo, con «más fuerza que nunca», ante el apoyo que están recibiendo de otros sectores y otras comunidades, pero sobre todo de la ciudadanía, y sin descartar otras medidas como puede ser el incumplimiento de los servicios mínimos.

Así lo ha manifestado a los medios de comunicación en representación del comité de empresa, Juanan Aldudo, delegado de UGT, en una concentración que han llevado a cabo en la plaza de Merindades bajo el lema «Por un convenio digno. Moventis TCC borrokan (en lucha)».

«No hemos avanzado nada», ha sostenido al tiempo que ha señalado que no han mantenido ningún encuentro con la dirección desde el día 5 y ha mostrado la indignación de los trabajadores por unas declaraciones del gerente general de la compañía sobre sus salarios, que ha rechazado.

De «vergonzoso» ha calificado que el presidente de la Mancomunidad diga que «quiere una mediación cuando ya la hemos tenido y no se consiguió nada».

Al mismo tiempo, ha remarcado el apoyo que están recibiendo «de otras comunidades, de otros sectores, pero sobre todo de toda la ciudadanía».

«Estamos muy sorprendidos, se montan al autobús y nos dan un apoyo que no habíamos recibido nunca. Yo creo que la gente está entendiendo nuestra lucha y está entendiendo que tenemos razón en lo que estamos viviendo», ha destacado al respecto.

Por el momento, ha dicho, siguen con la huelga indefinida que comenzaron el 2 de julio y no descartan otras medidas como puede ser incumplir los servicios mínimos, subrayando que no pueden decir más al respecto ya que no es una decisión que esté tomada.

Dar ese paso puede conllevar «unas repercusiones muy importantes» y es la plantilla la que tiene que tomar esa decisión. Sería el «último cartucho», ha dicho.