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El hambre que provoca Israel desborda hospitales y ya ha matado a 69 niños

El hambre provocada de forma deliberada por Israel en Gaza está desbordando los centros sanitarios de casos de desnutrición. Ya son 69 los niños muertos y 17.000 los que sufren desnutrición aguda. Las autoridades alertan de escenas de muertes masivas en pocas horas.

La medida del brazo de un niño palestino evidencia un caso grave de malnutrición.
La medida del brazo de un niño palestino evidencia un caso grave de malnutrición. (Eyad BABA | AFP)

Al menos 69 niños han muerto en Gaza a causa de la desnutrición provocada por el asedio y la ofensiva militar de Israel, según el recuento oficial de las autoridades palestina, que señalan que la cifra de muertes por escasez de alimentos y medicinas asciende a 620 pacientes. La última víctima ha sido una bebé de un año y medio que falleció en el hospital Al-Aqsa.

Sin embargo, esos son solo los casos registrados; la cifra real puede ser mucho más alta ya que cada vez más personas presentan síntomas graves de inanición, como fatiga extrema y pérdida de memoria.

Se estima que 17.000 niños padecen actualmente desnutrición aguda en Gaza, lo que también ha incrementado tanto el porcentaje de bebés que nacen con bajo peso, como los casos de aborto o los de neonatos que nacen muertos.

Además, las fuerzas israelíes han llevado a cabo ataques contra 42 bancos de alimentos, 57 puntos de distribución de ayuda y 121 convoyes humanitarios, y ha matado a 877 palestinos cuando intentaban obtener alimentos durante el último mes y medio. 

La complicidad de la Unión Europea

El Gobierno de Gaza no solo responsabilizó a las fuerzas ocupantes, sino también a «los países implicados en el genocidio con su silencio, complicidad o apoyo directo, encabezados por Estados Unidos, Alemania y Francia».

El Ministerio de Sanidad alertó de que «un número sin precedentes de ciudadanos de todas las edades que sufren hambre están llegando a los servicios de urgencias en un estado de agotamiento y fatiga extremos». 

«En pocas horas, se presenciarán escenas de muerte masiva entre los segmentos más vulnerables de la sociedad, especialmente niños, enfermos, mujeres y ancianos», alertaron organizaciones civiles.

«Responsabilizamos a la Unión Europea de las repercusiones derivadas de sus recientes posturas, que han incluido numerosas tácticas de encubrimiento deliberado y desinformación», señalaron.

Precisamente, la UE no solo elude sancionar a Israel por esta hambruna provocada, sino que, con este escenario catastrófico, ayer dijo observar «señales positivas» en el acceso humanitario en Gaza.

El bloque europeo eludió revisar el Acuerdo de Asociación con Israel en su último Consejo de Exteriores y se remitió a un pacto para mejorar la entrada de ayuda que la propia Comisión Europea constató que Israel no cumple en absoluto.

Máximos históricos de desnutrición

También Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó de que los niveles de desnutrición aguda entre la población palestina en la Franja de Gaza está alcanzando máximos históricos en dos de sus centros. Así, en la clínica en la ciudad de Gaza, el número de pacientes en esta situación ha pasado de 293 casos en mayo a 983 a principios de julio.

Actualmente, más de 700 mujeres embarazadas y lactantes y casi 500 niños y niñas con desnutrición grave y moderada están inscritos en estos dos centros de alimentación terapéutica ambulatoria.

MSF insistió en que la desnutrición en Gaza es resultado de decisiones deliberadas y calculadas por parte de las autoridades israelíes, entre ellas la limitación de la entrada de alimentos al mínimo indispensable para la supervivencia y la militarización de los medios de distribución, al tiempo que se destruye la mayor parte de la capacidad local de producción alimentaria.

«Es la primera vez que presenciamos una magnitud tan grave de casos de desnutrición en Gaza», indicó Mohamed Abu Mughaisib, coordinador médico adjunto de MSF en Gaza. «La hambruna en Gaza es intencionada. Podría terminar mañana si las autoridades israelíes permiten la entrada de alimentos a gran escala», censuró.

Embarazadas de seis meses que pesan 40 kilos

Joanne Perry, médico de MSF, explicó que «muchos bebés nacen prematuramente debido a la desnutrición generalizada entre las mujeres embarazadas y a los deficientes servicios de agua y saneamiento».

«Nuestra unidad de cuidados intensivos neonatales (en el hospital Al Helu) está gravemente saturada, con hasta cuatro o cinco bebés compartiendo una sola incubadora», relató.

«Esta es mi tercera vez en Gaza y nunca había visto algo así, las madres me piden comida para sus hijas e hijos, las mujeres con seis meses de embarazo a menudo no pesan más de 40 kilogramos. La situación es extremadamente crítica», alertó Perry.

Incluso los productos básicos están fuera del alcance de la mayoría de la población. La situación ha llevado a los padres y madres a saltarse comidas para alimentar a sus hijos.

Un kilogramo de azúcar se vende por unos 65 euros, mientras que un kilo de patatas o harinas cuesta casi 26 euros, lo que ha llevado a muchas familias a reducir sus ingestas a una única comida al día, sin acceso a pan, verduras frescas o proteínas suficientes.

La situación ha llevado a los padres y madres a saltarse comidas para alimentar a sus hijos.

Además, Israel sigue matando a quienes esperan en los repartos de alimentos. Ayer mató a diez palestinos en el puesto de reparto de la siniestra organización estadounidense GHF, entre las al menos 40 víctimas contabilizadas hasta el anochecer.  

Las tiendas de desplazados de Mawasi, la escuela Al Hanawe, en Jan Yunis y viviendas en estas localidad fueron algunos de los objetivos de los bombardeos israelíes.

La mayoría de las viviendas en Gaza han sido destruidas o son inhabitables y muchas familias permanecen a la intemperie porque las autoridades israelíes aún no han levantado la prohibición, impuesta desde principios de marzo, a la entrada de tiendas de campaña y otros materiales de refugio.

Además, Israel prohíbe también a la población bañarse o pescar en el mar Mediterráneo, para algunas familias su único medio de subsistencia.