
Padres y madres del AMPA del colegio Osotu Lanbarri de Gueñes continúan acampados ante la sede del Gobierno de Lakua en Bilbo para exigir una solución que permita la continuidad de este centro privado, en el cual el 60% de los alumnos tiene necesidades especiales.
Como modo de protesta, ya han cumplido una semana de «huelga de hambre indefinida», consistente en turnos de ayuno de tres días como máximo. Solicitan a Lakua ayuda para hacer frente a la deuda de 200.000 euros que acumula el centro y convertirse de esta forma en un centro concertado. Por su parte, Educación aclaró que Osotu «es un centro privado, cuya sostenibilidad y situación financiera son responsabilidad exclusiva de sus titulares».
Según ha informado el presidente del AMPA, Aitor García, en declaraciones a Radio Euskadi, el Departamento de Educación ha citado a la dirección del centro y al AMPA para una reunión el 2 de septiembre, sobre la que los representantes de Osotu Lanbarri han recibido «cero información».
Mientras tanto, la acampada continúa con relevos de familias para asegurar la presencia constante en el lugar y mantener la presión sobre el Ejecutivo autonómico.

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