NAIZ

Biodiversidad, industria, Athletic… Leioa pone en valor la historia de Lamiako

Leioa instala paneles informativos en la ruta 'Iron river' en un proyecto de recuperación de memoria histórica local. Los paneles tratan los temas de la industria local, las marismas y la vega, la Guerra del 36 y el aeródromo y la relación de la localidad con el Athletic Club.

Paneles sobre la historia de Lamiako.
Paneles sobre la historia de Lamiako. (LEIOAKO UDALA)

El Ayuntamiento de Leioa ha instalado cuatro paneles informativos en la ruta 'Iron river', en Lamiako, como parte de un proyecto de recuperación de la memoria histórica y el patrimonio local.

Según ha informado el consistorio en un comunicado, con la colocación de estos paneles la ruta se convierte en «un recurso cultural, educativo y turístico» que conecta el presente con el pasado: «El visitante puede descubrir cómo la ría de Lamiako ha sido testigo de la transformación social, industrial y natural del municipio».

Las cuatro temáticas son: la industria y las fábricas que marcaron la vida económica y social del entorno; las marismas y la vega, con especial atención a los criterios medioambientales y a la riqueza natural de la zona; la Guerra Civil y el aeródromo, un espacio estratégico durante el conflicto; y de la vega de Lamiako al campo de fútbol del Athletic, recordando la relación histórica entre este territorio y el deporte.

El proyecto se enmarca en la estrategia municipal de recuperación de la memoria y del patrimonio local, «con el objetivo de reforzar los vínculos de la ciudadanía con su territorio y ofrecer nuevas oportunidades de conocimiento y disfrute del entorno», ha detallado.

La vega

Ubicada en el estuario del Nerbioi-Ibaizabal, esta zona de Leioa era conocida también como las junqueras de Ondiz. Ha ido evolucionando de la mano de las numerosas obras que, para aumentar la navegabilidad de la ría, se han ido realizando en sus riberas y en su cauce: construcción de muelles y diques, dragados, modificación de los cauces de los afluentes…

Río Gobela. (URA)

Hoy en día la vega de Lamiako se sigue transformando y una parte de ella ya se ha convertido en zona de esparcimiento, donde la ciudadanía convive con un ecosistema en proceso de recuperación.

La vega de Lamiako, incluida en el Inventario de Zonas Húmedas de Euskadi, es un área de gran valor para aves limícolas que se alimentan en el limo y el barro, como el correlimos, el vuelvepiedras o la avoceta. En esta zona también pueden observarse aves migratorias descansando en épocas de paso, como el charrán o la aguja colipinta.

La industria

La industrialización de Lamiako se remonta a finales del s. XIX, cuando el desecado de la vega posibilitó la instalación de fábricas como La Vidriera, La Camera Española, la Compañía de Alcoholes o Earle. Algunas, como La Vidriera (actual Vicrila), siguen activas más de 130 años después.

Viviendas obreras y fachada de la fábrica Earle. (LEIOAKO UDALA)

Campo deportivo y aeródromo

A mediados del siglo XIX, los terrenos de la vega de Lamiako fueron adquiridos por el grupo empresarial de la familia de Máximo Aguirre, que hizo desviar los ríos Gobela y Udondo y desecar las marismas. Aunque en un principio se dedicaron actividades agropecuarias, posteriormente los terrenos acogieron un complejo deportivo y de ocio, que empezó a atraer a las élites económicas bilbaínas en 1887.

En estas campas, además de disputarse carreras de caballos en el hipódromo, se practicaba el tiro de pichón y se jugaba a polo y a tenis, hasta que unos jóvenes vieron en ellas un sitio ideal para practicar un deporte que en la época se empezaba a poner de moda, el football.

Una de las primeras formaciones del Athletic en Lamiako en 1901. (LEIOAKO UDALA)

El campo de Fútbol de Lamiako acogió en la primera década del siglo XX al Athletic Club, aunque alrededor de 1910 este campo se quedó pequeño para el numeroso público que congregaban los partidos y tuvieron que trasladarse.

A principios del s.XX el campo de Lamiako compaginaba su uso para actividades deportivas con el de ocasional pista de aterrizaje. Al estallar la Guerra en julio de 1936, fue acondicionado como aeródromo militar al servicio de la república, convirtiéndose en blanco para los bombardeos del bando sublevado.