
Al igual que el resto de equipos vascos de Primera División por estas fechas, el Deportivo Alavés se ha dado este martes un chute de energía con su afición en un entrenamiento especial en Ibaia antes de recibir al Real Oviedo la próxima jornada de LaLiga EA Sports.
En torno a 900 seguidores del Glorioso, que a pesar de la lluvia han hecho colas para poder entrar a las instalaciones babazorras, han arropado a los jugadores ataviados con banderas y bufandas que han dado colorido a una sesión dirigida con Eduardo Coudet.
Tras el entrenamiento, los jugadores albiazules han firmado autógrafos y se han sacado fotografías con los niños y las familias que han acudido en masa a apoyar a su equipo.
De hecho, el Glorioso estará acompañado por sus seguidores ante el Real Oviedo en Mendizorrotza, que rozará el lleno en la reanudación del campeonato de Liga tras el parón navideño.
Además de la hinchada, el protagonismo ha sido para el balón durante la sesión matinal, de algo más de una hora de duración. Los pupilos del técnico argentino han ejecutado distintos ejercicios de posesión, en una muestra más de cuáles son sus señas de identidad esta temporada. Moussa Diarra y Mariano, por cierto, han completado el entrenamiento como dos hombres más del plantel.
La única ausencia sobre el césped ha sido Nikola Maras, que se ha ejercitado por su cuenta, y Lucas Boyé ha hecho parte de la preparación con el grupo y el resto de manera individual. Sigue recuperándose el de San Gregorio. Asimismo, el Chacho ha contado con el trabajo de Gregoire Swiderski, Carlos Ballestero, Xanet Olaiz, Izei Hernández y Aitor Mañas, los cinco futbolistas del filial alavesista citados en esta ocasión.

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