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NUEVA YORK

Zohran Mamdani, migrante, musulmán y socialista, es ya alcalde de Nueva York

Tras jurar en una estación de metro sobre un Corán y ante la fiscal general de Nueva York, Letitia James, que condenó por fraude a Trump en 2024, Mamdani asumió el cargo de alcalde de Nueva York, que con casi seguridad lo enfrentará a Trump. Ha prometido proteger a las comunidades inmigrantes.

Mamdani jura sobre un Corán en Old City Hall, estación de metro en desuso.
Mamdani jura sobre un Corán en Old City Hall, estación de metro en desuso. (ZUMA vía EUROPA PRESS)

Zohran Mamdani prestó juramento como el primer alcalde musulmán de la ciudad más grande de EEUU, colocando su mano sobre un Corán mientras hacía su juramento. Hizo también historia por ser el alcalde más joven en un siglo. «Este es verdaderamente el honor y el privilegio de toda una vida», dijo en un breve discurso, en una ceremonia simple pero políticamente cargada, de simbolismos y detalles nada casuales.

La capital del capitalismo mundial, de un país gobernado por la derecha más cruel y antimigrante de Trump, que ha declarado «enemiga» a toda la izquierda, tiene ya un alcalde joven inmigrante, musulmán, que se identifica como «socialista democrático». Y que como mandatario de la ciudad más grande de EEUU dirigirá un ejército de 300.000 funcionarios públicos y docenas de agencias, oficinas del alcalde y juntas. Se encargarán de todo, desde recoger las más de 10.000 toneladas de basura que la ciudad produce diariamente, hasta liderar el sistema de hospitales públicos, ayudar a pequeñas empresas y adjudicar contratos municipales, por nombrar algunas de sus responsabilidades colectivas.

TRANSICIÓN Y FACCIONES

Mamdani asume la Alcaldía de Nueva York con un equipo en plena formación y el reto urgente de hacer una ciudad, cada vez más cara y que parece estar hecha sólo para ricos, asequible para las mayorías trabajadoras. «Nueva York no está a la venta» fue uno de sus lemas centrales, enfatizando que era hora de que las mayorías trabajadoras y no los intereses de Wall Street determinasen las decisiones públicas. Mamdani está ya en una carrera contra el reloj para definir el equipo que ejecutará esa ambiciosa agenda, esa promesa central que marcó su camino a la victoria.

Aun así, varios miembros de su equipo para la transición de poder citados en medios estadounidenses y que prefieren guardar el anonimato, reconocen que la transición está siendo más lenta que en administraciones anteriores, en parte debido a la limitada red de colaboradores gubernamentales experimentados de Mamdani y a una lucha por apaciguar a las distintas facciones dentro de su equipo y de sus bases. «Él quiere ampliar su coalición», dijo un miembro del equipo de Mamdani, «pero también tiene a un montón de personas muy de izquierda internamente que están menos interesadas en comprometerse, y ese tira y afloja realmente está retrasando las cosas».

REVOLUCIÓN Y REFORMA

El nuevo alcalde de Nueva York ha expresado con orgullo que es un inmigrante, y con una sonrisa incesante, ha bailado salsa con mujeres de la tercera edad, ha hecho taichi con asiáticos y habla muy bien el castellano, movilizando como nunca el voto de comunidades que no solían votar, por ejemplo los de Asia del sur y, por supuesto, los musulmanes, que han visto cómo uno de los suyos, de su misma fe -y con un amplio apoyo de judío-, ha sido electo por primera vez.

Pero sus propuestas son socialdemócratas: congelar los alquileres para los de menores ingresos, mayor construcción de vivienda social, un programa universal para el cuidado de niños, transporte gratuito en autobuses municipales, abrir tiendas para productos básicos subsidiados, mayor asistencia pública a los que padecen problemas de salud mental. Propone pagarlo incrementando los impuestos a los más ricos (Nueva York tiene más de 385.000 millonarios, la concentración más alta en el mundo).

También se ha atrevido a declarar que como alcalde intentará arrestar a Benjamin Netanyahu si visita esta ciudad, al ser formalmente acusado por la Corte Penal Internacional. Una y otra vez, repite el tema de la gran desigualdad económica que marca la coyuntura estadounidense entre el 1% más rico y el 99%, y donde los multimillonarios literalmente compran a los políticos.

Y se ha propuesto triunfar sobre los oligarcas: «Por demasiado tiempo, la libertad sólo le pertenecía a aquellos que podían comprarla. Los oligarcas de Nueva York son la gente más rica en la ciudad, en la nación, de la historia del mundo. No quieren que eso cambie… harán todo lo que puedan para evitarlo».

Mamdani, aun siendo solo un alcalde, forma ya parte y nutre otros esfuerzos progresistas, no solo en Nueva York. Y muestra que en esta era de Donald Trump, las fuerzas progresistas pueden ofrecer contrapropuestas, articular movimientos y ganar.



Un acto con detalles singulares y nada casuales

Mientras miles de personas celebraban la llegada de 2026 en Times Square, Zohran Mamdani juraba sobre un Corán en Old City Hall, una histórica estación de metro de Manhattan en desuso. La elección del lugar, una obra maestra arquitectónica, no es casual: refleja su compromiso con la clase trabajadora, dijo su oficina de prensa. El nuevo alcalde demócrata de 34 años hizo campaña con la promesa de bajar la carestía de la vida. Tampoco lo es la elección del Corán, de siglos de antigüedad, marcando la primera vez que un alcalde de Nueva York utiliza el texto sagrado del Islam para ser investido. Tras convertirse en alcalde poco después de la medianoche, Mamdani es la primera persona musulmana, la primera de origen surasiático y la primera nacida en África en ocupar ese cargo.

Otro detalle: Mamdani inició su mandato tras jurar ante Letitia James, la fiscal que condenó a Trump en 2024. Ayer al mediodía hubo otra ceremonia marcada por la presencia de dos figuras de la izquierda de EEUU, Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, además de otros 4.000 invitados. Además, se organizaron zonas de visualización del acto en las calles y grandes fiestas de barrio.