Imanol  Intziarte
Redactor de actualidad, con experiencia en información deportiva y especializado en rugby

Donostia enfila 2026 con la pasante del Topo en funcionamiento para finales del verano

El alcalde Jon Insausti habla de «cambio de fase» y de «dar un acelerón» para tener 2.300 nuevas viviendas terminadas o en marcha dentro de doce meses. Marca como uno de los hitos del año el III Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, en junio en el Kursaal.  

Reciente visita a una de las estaciones de la futura pasante del Topo por el centro de Donostia.
Reciente visita a una de las estaciones de la futura pasante del Topo por el centro de Donostia. (Andoni CANELLADA | FOKU)

«Donostia va a vivir en 2026 un cambio de fase», ha asegurado esta mañana el alcalde Jon Insausti, quien ha destacado que quedarán atrás las grandes obras y será la hora de «transformar esas inversiones en la mejora del día a día, de la vida cotidiana». Insausti ha ofrecido un desayuno a los medios en el que ha desgranado sus principales «líneas de trabajo» de cara a los doce meses que se vienen por delante. Aunque también a más largo plazo, porque todos los ojos miran ya al jalón que marcarán las elecciones municipales de mayo de 2027.

Parece evidente que el cambio en la Alcaldía, más allá de las nuevas caras, supone un punto y aparte estratégico para mirar más «hacia dentro» y recuperar el favor de esa parte de la ciudadanía que percibe que en los últimos años se ha mirado más «hacia fuera». Al menos, ese es el discurso inicial. De este modo, dos meses después de su investidura el alcalde hace bandera de su lema ‘Donostia para los y las donostiarras’, con las dificultades en el acceso a la vivienda como «principal problema».  

Para empezar a ponerle remedio, ha apostado por «dar un acelerón» para que dentro de doce meses estén terminadas o en marcha 2.300 viviendas en Ciudad Jardín, Añorga Txiki, Infierno, Kanpandegi, Illarra, Igara, Txomin II, Apostolado, Riberas de Loiola y Morlans. Una cifra que no incluye las promociones más grandes que asoman en el horizonte y que sumarán más de 5.000 viviendas: Cuarteles de Loiola, la playa de vías de Easo y la controvertida propuesta de Auditz Akular, ahora bautizada como Altza Berri y que debe aún repensarse al completo.

Insausti también ha abogado por «mirar con audacia a la ciudad construida» para impulsar la división de viviendas, la habilitación de locales, bajar a la calle negocios que ahora están ubicados en pisos para liberar estos últimos y mantener «un control escrupuloso de las viviendas turísticas». 

Nuevo Plan General

En este punto, ha reiterado su intención de seguir dando pasos hacia la elaboración de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). «Se hizo un avance, ahora toca responder a todo tipo de alegaciones y propuestas… Los deberes a corto plazo están cubiertos con las modificaciones del Plan vigente de 2010, pero en paralelo tenemos que pensar en la próxima década. Terminan las obras grandes pero toca seguir haciendo ciudad, pensar en los siguientes polos económicos, futuros desarrollos, ganar espacios para el peatón», ha resumido.

Respecto a la movilidad, se ha mostrado convencido de que este 2026 marcará «un antes y un después» con la puesta en marcha de la pasante ferroviaria, a la que ha puesto como fecha de arranque «finales de verano». Unos meses más tarde se prevé la apertura de la remozada estación de Anoeta, con una ampliación que mejorará su capacidad y accesibilidad.

Insausti ha destacado que el final de las obras de la pasante permitirá ganar una amplia plaza peatonal en lo que anteriormente era «una de las principales arterias del tráfico», la calle San Martín a su paso por delante del Buen Pastor. Otras dos plazas relevantes serán la de Tabakalera –sobre la cubierta de la estación del TAV– y la de La Bretxa, sobre la que ha comentado que «es parte de la idiosincrasia de la ciudad» pero «no hemos acertado hasta ahora».   

Posible traslado a El Infierno

Otro de los «retos» que ha identificado para los meses venideros es el de la seguridad. «Donostia es una ciudad segura, pero no vamos a normalizar la inquietud, la percepción es importante», ha comentado. Para ello, su fórmula aboga por consolidar la coordinación entre la Policía Municipal y Ertzaintza, que dará fruto en la futura comisaría conjunta de Egia, en un entorno con mucho flujo de personas por las estaciones de Renfe y autobuses. Además ha revelado que se estudia un posible traslado de la Ertzaintza desde el Antiguo al Infierno y ha hablado de «completar el mapa» con una comisaría en el Distrito Este.

«Tenemos que hablar sin complejos, si la multirreincidencia es un problema, vamos a tratar de resolverlo, porque si no luego se nos hace bola», ha comentado el alcalde, quien en este ámbito ha destado la importancia de tener acceso al Siraj, la base de datos del Ministerio español de Justicia que recoge la información sobre medidas cautelares, requisitorias y penas impuestas.

En su diagnóstico, Insausti ha destacado que «tenemos un desempleo del 6%», la cifra más baja de todas las capitales del Estado español. Ha añadido que hay registradas más de 15.000 empresas y más de 6.800 personas trabajando en el ámbito de la ciencia y el conocimiento. Otros datos que ha remarcado son los «más de 40 millones de euros destinados a políticas sociales, más de 37 millones de viajes en transporte público, más de 1 millón en DBizi, o más de 7.000 eventos de deporte y cultura».

En este último punto, ha apelado a «las alianzas» con la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno de Lakua para la renovación de la ciudada deportiva de Anoeta –ahora está en obras el miniestadio– y la construcción del nuevo complejo de Illunbe, que comprende dos pabellones multiusos y la ampliación del parque tecnológico de Miramon.

Población envejecida

Insausti también ha subrayado otra de las características de la actual Donostia, el envejecimiento de la población, y ha puesto el foco en el III Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se celebrará en junio en el Palacio Kursaal. «Cada vez la gente vive más y mejor, pero tenemos que adaptar la ciudades, y este evento nos dará nuevas claves a seguir», ha indicado.

Preguntado por el cerro de San Bartolomé, ha descartado rotundamente tanto el centro comercial como un parking de rotación que «no tendría sentido» junto a una estación del metro y en plena Zona de Bajas Emisiones. Ha asegurado que espera «soltar ese nudo» a lo largo del primer trimestre, ya que antes que decidir el destino de dicho espacio el Ayuntamiento tiene que hacerse con el 100% de la propiedad.

Insausti ha reseñado también que este año entrará en vigor «el impuesto turístico», unos recursos económicos que «irán 100% dedicados a mejorar la calidad de vida de los y las donostiarras», en lo que ha definido como «políticas de kilómetro cero».