
La Audiencia Provincial de Araba ha condenado a sendas multas de 1.800 euros a dos policías locales de Gasteiz que usaron una fuerza «innecesaria» para retener a un menor de 16 años que, según relataron, iba en patinete por una zona prohibida y huyó cuando los agentes le dieron el alto.
El joven terminó con la nariz rota y varias contusiones y requirió de tratamiento psiquiátrico, ya que presentaba un cuadro clínico compatible con un trastorno adaptativo por lo ocurrido.
El tribunal considera a los policías autores de un delito de «lesiones», aunque aplica la eximente incompleta de «actuación en el cumplimiento de un deber», y los condena a una multa de 15 euros diarios durante cuatro meses, en total 1.800 euros. Además, deberán pagar al menor una indemnización conjunta de 4.380 euros.
Los hechos ocurrieron en marzo de 2023 en el barrio de Zabalgana de Gasteiz. Los agentes, que iban a moto, pidieron al conductor de un patinete eléctrico «de viva voz y con la bocina» que parara, ya que circulaba por una zona peatonal.
Este ignoró el requerimiento y se dio a la fuga «a gran velocidad» a bordo del patinete, que «había sido manipulado y podía alcanzar 41 kilómetros por hora», según la sentencia. Los agentes iniciaron la persecución «con la finalidad de identificarlo».
En su huida, el menor «puso en peligro a las personas», ya que «atravesó pasos de peatones, circulando y zigzagueando por zonas peatonales» y pasando cerca de la terraza de un bar donde había niños.
Tras cinco minutos de persecución lograron interceptar al joven y cuando este «hizo el gesto de levantar las manos» los agentes«se lanzaron sobre él con una brusca y desproporcionada maniobra de placaje». Una vez en el suelo y «asumiendo que podrían menoscabar la integridad física» del conductor «hicieron presión de forma brusca e innecesaria con sus brazos y rodillas sobre distintas partes de su cuerpo».
Tras esposarlo, los policías reincorporaron al joven y vieron que «sangraba abundantemente por la nariz». Le quitaron las esposas y también la chaqueta para registrarlo y después llamaron por radio a la central. Los tres permanecieron en el lugar hasta que llegaron el padre del menor y una ambulancia para atenderlo.
La Audiencia señala en la sentencia que no ha quedado acreditado que cuando finalmente los agentes interceptaron al menor este «intentara huir», tampoco que «fuera a por los acusados o tratara de zafarse», ni tampoco que una vez en el suelo «forcejeara con ellos braceando o proyectara patadas».
Tampoco ha quedado demostrado que los policías insultaran al menor «ni que le propinaran golpes con los puños o los codos o las rodillas o le dieran patadas».
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de la CAV.

Osakidetza ha administrado vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés

Osakidetza anuncia un paquete de medidas para agilizar la Atención Primaria

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Muguruza, Rosalía, Guardiola, Amaia, Llach... en un gran festival por Palestina en Barcelona
