Aritz Intxusta
Redactor de actualidad

Notas al pie para entender la reforma del Ejecutivo foral

Javier Remírez e Inma Jurío han asumido este viernes sus cargos como vicepresidente y consejero de Presidencia e Igualdad y como consejera de Interior, Función Pública y Justicia de Nafarroa. Chivite debió de sopesar muchas razones a una remodelación esperada, delicada y probablemente necesaria.

La nueva consejera de Interior y Función Pública, Jurío, salura a Remírez y Chivite.
La nueva consejera de Interior y Función Pública, Jurío, salura a Remírez y Chivite. (Jagoba MANTEROLA)

Crisis de gobierno tocaba en Nafarroa con la que les ha caído, y es común que los cambios lleguen a inicios de año. Muchos la esperaban, pero pocos hubieran acertado los nombres. Porque como cortafuegos hacia Santos Cerdán, no es honesta. Hubiera correspondido cesar a Óscar Chivite por sus responsabilidades en lo sucedido en Belate (por indirectas que estas sean en el discurso del PSN), quizás también a José Luis Arasti (de Milagro, como Cerdán, a quien conoce desde niño). Y hubiera correspondido también cesar al vicepresidente José Mari Aierdi por el escándalo de una concesión de Nasuvinsa a Servinabar, pero Aierdi no es del PSN, sino de Geroa Bai, y hubiera generado un terremoto distinto. A eso entraremos luego.

Siguiendo con esta idea de la honestidad, se han podido leer análisis cerrados que hilan por qué han caído los que han caído y se quedan los que se quedan. Parecen conclusiones arriesgadas en tanto que no asoma nítida la causa-efecto. Aunque sí que hay cuestiones que han influido necesariamente. Algunas aparecen anotadas a continuación sin una jerarquía de importancia clara, salvo en la primera de ellas: los plazos.

Queda año y medio de legislatura, pero habría que decirlo al contrario. Quedan seis meses y luego un largo año. Porque el Amejoramiento dice que en el último año no se pueden convocar elecciones. Así que, de haber adelanto electoral, este tendrá que llegar antes del 16 de junio. Desconocemos si este nuevo Ejecutivo es un equipo pensado para ese primer semestre o para esa segunda etapa o si la selección de nombres tiene que ver con la siguiente convocatoria electoral.

De su trayectoria anterior, no puede deducirse que Taberna sea de los que se quedan hasta el final.

Está bastante extendida la idea de que Félix Taberna ha caído en desgracia. Que es un tema personal, que el vicepresidente ya pensaba en dimitir (se lo preguntaron a María Chivite en la rueda de prensa). De su trayectoria anterior, no puede deducirse que Taberna sea de los que se quedan hasta el final. Al ex de IU le queda nada para jubilarse (cumple 65 en diciembre) y ha seguido cultivando su amistad con Enrique Goñi, el exdirector de CAN. Lo sucedido en el PSN, por otra parte, ha sido tan duro que no sería de extrañar que influyera en lo afectivo.

Por otro lado, como se buscó un cambio en el Ejecutivo coincidente con el nuevo año, es probable que las personas que iban a quedarse fuera ya lo supieran de antemano y estuvieran incómodas.

Javier Remírez, el nuevo vicepresidente, ya fue la voz del Gobierno en la primera legislatura. Tiempos mejores que estos, sin duda. Lo hizo muy bien. Transmitía tranquilidad y esquivaba las balas mejor que Keanu Reeves en ‘Matrix’. Un fenómeno. Lo van a necesitar. La granizada no tiene pinta de amainar.

Y Remírez tenía un nombre dentro del partido antes de Cerdán (como Chivite). Al menos que se sepa, Remírez a Cerdán no le debe nada.

El regreso de Remírez trae reminiscencias de tiempos mejores para el PSN y era un fenómeno esquivando balas.

Al nuevo vicepresidente, por otra parte, le apartaron de la portavocía en septiembre de 2022 para colocar en ella a Elma Saiz, a quien su partido quiso promocionar para presentarla después a la Alcaldía de Iruñea. [Quizás aquí habría que releer la última frase del párrafo tercero].

También se va Amparo López Antelo. Su Departamento es un sindiós. Las razones internas han pesado, es evidente. Los cargos más capaces de entre los funcionarios que habían aceptado puestos de responsabilidad se han marchado. Cuando es complicado cambiar la plantilla, hay que cambiar al entrenador.

Habrá también otras razones, seguro, para el relevo de López Antelo, pero la anterior es suficiente. Y como se ha advertido al principio, esta era una remodelación del Gobierno que tocaba, por lo que había que dotarle de cierta profundidad. Cesar a Taberna y solo a Taberna se hubiera leído de otra manera.

Inma Jurío, su sustituta, tiene tarea arreglando Interior, Función Pública y Justicia. Su partido confía en ella. De perfil jurídico, lleva años resolviéndoles papeletas en el Parlamento, que abandonó en abril. El nombramiento supone un espaldarazo para el PSN tafallés, en su día tan maltrecho pero con entidad suficiente como para resultar ajeno e independiente de Cerdán, y que cuenta además de con Jurío, con Esther Iso como secretaria de Organización.

El nombramiento de Jurío supone un espaldarazo para el PSN tafallés, que también cuenta con Iso como secretaria de Organización.

La continuidad de Óscar Chivite apunta a que, para el PSN, el cese del director de Obras Públicas es suficiente. Que han sopesado los pros y los contras de defenestrarle (probablemente también en el plano personal) y que les compensa.

Cambiar solo dos consejeros hace que esta crisis de gobierno sea pequeñita, contenida. Deja la sensación de que no van a la desesperada, que prefieren jugar sobre seguro, ya que aun perdiendo bastantes votos, el Parlamento de Nafarroa seguirá teniendo una mayoría de izquierdas. UPN, PP y Vox suman 20 de 50 escaños. Solo un vuelco mayúsculo tornaría la tortilla.

Para el PSN, lo poco que están haciendo distanciándose de Cerdán y Servinabar es infinitamente más que lo que está haciendo Geroa Bai, que no está haciendo nada. Su versión de los hechos es que Antxon Alonso (dueño de Servinabar) llegó a los círculos del poder de la mano de sus socios. De ahí que, probablemente, esperar un cese de Óscar Chivite sin acompañarle el cese de Aierdi no fuera realista.

Probablemente, esperar un cese de Óscar Chivite sin acompañarle el cese de José Mari Aierdi no fuera realista.

Aun así, no parece que las relaciones PSN-Geroa sean lo suficientemente buenas como para acordar algo así. Es lógico que Geroa Bai vea inasumible poner el mismo rasero a Aierdi por lo de Nasuvinsa que a Óscar Chivite por Belate.

Pero la única con el poder de cesar consejeros es Chivite, si así lo quiere, durante el próximo año y medio. O durante los próximos seis meses y un año, que esta vez no es exactamente lo mismo.