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El personal de las ambulancias medicalizadas de Tolosa y Elgoibar logra la subrogación

Los 45 trabajadores y trabajadoras de las ambulancias medicalizadas de Tolosa y Elgoibar han logrado un acuerdo de subrogación que mantiene el empleo y garantiza los derechos laborales de la plantilla.

Comparecencia del personal de las ambulancias de Gipuzkoa, a finales de diciembre.
Comparecencia del personal de las ambulancias de Gipuzkoa, a finales de diciembre. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

El personal de las ambulancias medicalizadas de Tolosa y Elgoibar, compuesto por 45 trabajadores, ha logrado un acuerdo de subrogación con el que se consigue «mantener el empleo y garantizar los derechos laborales» de los trabajadores, según ha informado LAB.

En un comunicado, el sindicato ha destacado que «esta victoria es fruto de la movilización, la convocatoria de huelga, la unidad y la firmeza de la lucha del colectivo contra la precariedad y por la publificación».

Tras resaltar que «una vez más, la lucha ha demostrado que la organización sindical es el instrumento más eficaz para defender nuestros derechos», el sindicato ha recordado que siempre ha defendido que el servicio público que ofrecen las ambulancias «requiere una gestión pública» y que las plantillas de las mismas «son personal público».

LAB ha advertido de que «seguirá con atención» a los próximos movimientos y organizando a los trabajadores a favor de unas condiciones laborales y un servicio «dignos», y la publificación del mismo.

ELA

Por su parte, ELA se ha felicitado por el acuerdo para la subrogación. En un comunicado, ha resaltado que la acción sindical «ha obligado a Osakidetza a modificar su planteamiento» en el proceso de publificación de las citadas ambulancias. Tras trasladar inicialmente a las personas trabajadoras la extinción de sus contratos, y posteriormente la posibilidad de contratos de interinidad, la Administración «ha acabado planteando la subrogación del personal como consecuencia de la reversión del servicio al ámbito público», ha indicado.

Según ha recordado, la primera información trasladada por Osakidetza a la plantilla fue «la extinción de los contratos, negando cualquier tipo de subrogación». Posteriormente, y ante «el clima de conflicto generado», la Administración empezó a comunicar de manera individual a las personas trabajadoras la posibilidad de «acceder a contratos de interinidad de carácter transitorio».

ELA tuvo conocimiento de estas propuestas a través de los propios trabajadores y valoró que se trataba de una fórmula «claramente insuficiente», ya que no garantizaba «la continuidad real del empleo, suponía pérdida de antigüedad y dejaba abierta la puerta a un despido posterior».

En este contexto, ELA interpuso un preaviso de huelga, una decisión adoptada de forma conjunta con el resto de organizaciones sindicales del sector, que «contribuyó de manera decisiva a que la Administración reconsiderara su postura».

A su juicio, lo ocurrido en Tolosa y Elgoibar «marca un precedente relevante para futuros procesos de publificación». ELA ha insistido en que la reversión de servicios al ámbito público «debe hacerse con garantías laborales reales, respetando la continuidad del empleo, las condiciones de trabajo y la experiencia profesional».