
El Sindicato Socialista de Vivienda de Euskal Herria ha denunciado tres actuaciones de la empresa Desocupa Castilla y León (Desokupacyl) en distintos puntos de Bizkaia en menos de dos días. En ninguno de ellos se llegó a ejecutar el lanzamiento.
Barrio San Antonio de Zornotza
El primero de ellos se registró el jueves por la noche cuando miembros de la empresa Desokupacyl se presentaron en un domicilio del barrio San Antonio de Zornotza con la intención de desalojar de manera ilegal a una mujer que vive de alquiler.
Según ha informado el Sindicato Socialista de Vivienda, en cuanto se tuvo conocimiento de la situación, se pusieron en contacto con la persona afectada. El desahucio no se produjo. Desde la organización señalan que se trató del primer contacto de la empresa, que dio un ultimátum a la mujer para que abandonara la vivienda, por lo que «se esperan nuevas visitas por parte de la empresa de desokupación».
Barrio Zorrotza de Bilbo
Previamente, el miércoles al mediodía, Desokupacyl actuó en el barrio bilbaino de Zorrotza. La actuación iba dirigida contra una mujer que comparte piso y no dispone de un contrato de alquiler regular.
Tras conocer los hechos, miembros de los sindicatos de vivienda y vecinos y vecinas del barrio acudieron al domicilio para apoyar a la afectada. La empresa dio un ultimátum para que abandonara la vivienda el próximo 15 de febrero. El intento de desahucio no se ejecutó y, según el Sindicato, «habrá nuevas visitas».
Barrio Burtzeña de Barakaldo
El jueves a las 20.00 se produjo una actuación en el barrio de Burtzeña, en Barakaldo. La vivienda está habitada por una familia con tres menores y en situación de vulnerabilidad.
La primera visita de la empresa de desocupación tuvo lugar en diciembre. Desde entonces, el Sindicato Socialista de Vivienda se puso en contacto con la familia, iniciando procesos para protegerla jurídicamente frente a la empresa. Paralelamente, se desarrolló un trabajo de agitación y concienciación en el barrio «contra las empresas fascistas de desokupación». El desahucio tampoco se ejecutó en este caso aunque se esperan nuevas visitas.
Empresas de desocupación
El Sindicato Socialista de Vivienda señala que las empresas de desocupación cumplen una doble función. Por un lado, «perseguir al proletariado y ejecutar desahucios ilegales». Por otro, y de manera más relevante, «cumplen una función cultural: generalizar y normalizar un marco de impunidad para los propietarios».
Desde la organización subrayan que «si las familias se organizan, estas empresas no son efectivas». En casi todos los casos en los que el Sindicato ha intervenido, no se ha producido el desahucio. «Su modelo de negocio se basa en la impunidad y en el aislamiento de las familias; sus amenazas solo funcionan cuando las personas afectadas están solas», afirman.
El Sindicato remarca que, pese a la imagen que proyectan, «su volumen de negocio es pequeño y su efectividad real es baja». La función principal que cumplen no sería expulsar a la gente de las viviendas, sino «a función cultural que desarrollan a través de los vídeos que difunden, criminalizando sistemáticamente a las personas pobres»
Califica a estas empresas como «empresas de desokupación fascistas» y las señala como «punta de lanza del fascismo». Según explican, generan y refuerzan un marco reaccionario que amplía la impunidad de los propietarios y normaliza que «puedan hacer lo que quieran y que la sociedad lo acepte». Denuncian además que estas empresas actúan «con la colaboración y la complicidad de la policía».

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