Imanol  Intziarte
Redactor de actualidad, con experiencia en información deportiva y especializado en rugby

Este lunes se ejecutará el desalojo de uno de los pabellones de Herrera, en Donostia

Se trata de un edificio diferente a los que el alcalde de Donostia hacía referencia cuando hace dos semanas habló de «acelerar» los derribos. En él se cobijan entre 20 y 30 personas, según el Ayuntamiento y organismos del tercer sector. 

La vaguada de Jolastokieta, con las instalaciones de Zardoya a la izquierda.
La vaguada de Jolastokieta, con las instalaciones de Zardoya a la izquierda. (Gorka RUBIO | FOKU)

Este próximo lunes se procederá al desalojo de uno de los cinco pabellones ubicados en la vaguada de Jolastokieta, en el barrio donostiarra de Herrera, y en el que según el Ayuntamiento se cobijan actualmente unas veinte personas, cifra que organismos del tercer sector elevan hasta la treintena.

En este espacio hubo antiguamente una cantera, y cuando esta quedó en desuso se contruyó la sede social y los equipamientos de la sociedad deportiva Jolastokieta, hasta que a partir de 1940 se comenzaron a implantar diferentes empresas y talleres industriales.

La firma más importante era Zardoya Otis (1958), que estaba dedicada a los ascensores. Por ello, muchas veces se usa su nombre para definir todo el lugar, aunque esta denominación lleva en ocasiones a la confusión. Así, Donostiako Kontseilu Sozialista hablaba este viernes del desalojo de 200 personas, que sería el total que duerme en este entorno.

El pasado 7 de enero el alcalde de Donostia, Jon Insausti, habló de «acelerar» el derribo de los pabellones de Zardoya, donde se aloja el grueso de estas personas sin hogar. Concretamente, apuntó que «esta tarde se terminará el informe necesario para que mañana se firme el permiso para que puedan ser derribados». Sin embargo, aún no hay fecha prevista para ello. 

Petición del propietario ante el juzgado

Según ha podido saber NAIZ, el desalojo del lunes no tiene relación con este anuncio, sino que se trata de otro pabellón, el número 4, cuyo propietario solicitó esta medida ante el juzgado. En principio no está previsto su derribo. Fuentes municipales han indicado que los servicios sociales del Ayuntamiento ya han contactado con las personas afectadas.   

En el futuro, los planes para toda la vaguada pasan por el derribo de las empresas abandonadas y la construcción de viviendas, como se hizo en los  cercanos solares de Rutilita y Nerecán, por citar dos ejemplos. 

El desarrollo previsto, con 36.000 metros cuadrados para pisos, viene generando críticas del vecindario de un barrio con gran densidad habitacional y escasez de zonas verdes y equipamientos. Inicialmente el proyecto contemplaba 19.000 metros cuadrados edificables, pero esta cifra casi se duplicó al considerar que no ofrecía viabilidad económica.