
La trayectoria de Osasuna y Rayo durante la presente campaña es bastante similar. Quitando que los vallecanos también participan en competición europea, ambas escuadras fueron eliminadas recientemente en los octavos coperos y también coinciden en una dinámica irregular en la competición liguera.
Si observamos su balance de victorias, empates y derrotas, los guarismos del mismo modo son bastante similares. Más extremistas los de los rojillos –un triunfo y dos tropiezos más– y más equilibrados los de los rayistas, con bastantes más empates, lo que indica que es un conjunto difícil de doblegar.
En el apartado de goles a favor y en contra, ahí sí que Osasuna es bastante más parejo, signo de que la escuadra navarra dispone de más pólvora. En cambio, el bloque madrileño adolece de pegada y consistencia en ambas áreas, algo que ha puesto de manifiesto su técnico, Iñigo Pérez.
De cualquier forma, el rendimiento tanto de uno como de otro equipo ha dejado claro llegado este ecuador del curso que no les da para vivir con tranquilidad. Ambos se encuentran a solo tres puntos del descenso en ese amplio grupo de clubes que luchan por alejarse de los puestos de la quema.
Por ello, el duelo que se dirimirá en el estadio de Vallecas adquiere una trascendencia muy importante, máxime teniendo en cuenta que el calendario inminente de ambos contrincantes no es precisamente sencilla. Quien pierda este sábado se meterá en una situación bastante complicada.
Y el feudo rayista no suele ser el escenario más propicio para los intereses rojillos. Solo en cuatro ocasiones de 25 visitas oficiales, Osasuna ha conseguido salir airoso del trance, la última vez a mediados de febrero de 2022, con un contundente 0-3 gracias a los goles de Moncayola y dos Garcías, Rubén y Kike.
Desde entonces, tres derrotas consecutivas (dos 2-1 y un 3-1), las dos últimas con dolorosas remontadas locales, signo de que al bloque navarro se le suelen hacer muy largos los partidos en dicho campo, donde los anfitriones, con el apoyo de su entregada afición, suelen multiplicar esfuerzos. Este ejercicio, solo el Sevilla ha logrado llevarse los tres puntos de ahí.
Moro, en la lista
Para corregir esa mala racha, el preparador rojillo, Alessio Lisci, podrá contar con 21 futbolistas en una lista de la que se caen el sancionado Catena –expulsado frente al Oviedo en el tramo final–; Becker, que padece un cuadro gastrointestinal según la información oficial, pero al que se le busca salida; e Iker Benito, que prosigue con su periodo de recuperación de su grave lesión.
Sin duda, la gran novedad de la convocatoria es la presencia de Raúl Moro, recién aterrizado en el club navarro y que ha sido fichado como gran apuesta de futuro por su juventud para reforzar el extremo, junto a Víctor Muñoz. Su llegada abre todo un abanico de posibilidades tácticas, pero también le crea un problema al técnico italiano a la hora de confeccionar el once.
Si el míster romano decide contar de inicio con ambos jugadores, parece claro que ello provocará la pérdida de algún efectivo en un centro del campo que tiene prácticamente adjudicadas sus plazas –Torró, Moncayola, Aimar y Rubén García–, con lo que también se cambiaría la disposición del equipo sobre el césped.
En todo caso, sería hasta cierto punto sorpresivo que el futbolista catalán fuese titular en Vallecas, tanto por su nula aclimatación a los mecanismos del equipo, como por no haber dispuesto de muchos minutos en el Ajax, lo que le puede hacer sentirse falto de ritmo competitivo para saltar de inicio.
También en el Rayo ha habido incorporaciones recientes, como es el caso de Ilias Akhomach, un jugador de parecido perfil al de Moro y al que también se le había situado en la órbita de Osasuna. El internacional marroquí llega en calidad de cedido, procedente del Viallarreal.
Estado del césped
Otro apartado a tener muy en cuenta de cara a este duelo será el estado del terreno de juego. El propio técnico local, Iñigo Pérez, se quejó en su último encuentro casero de las condiciones del verde. Las zonas de las áreas y los laterales, las más castigadas, han sido sustituidas esta semana. Está por ver si con un resultado óptimo.
Ajeno a dicha cuestión, Lisci ha vaticinado un duelo «de ida y vuelta» ante un adversario «muy agresivo». «Cuando se juntan dos equipos que quieren ser agresivos, lo normal es que en algún momento el partido se rompa», ha añadido.
Junto a ello, se ha deshecho en elogios hacia su rival, a quien le gusta ver «por diversión», ahondando en que se trata de un equipo con una «capacidad de repetición de esfuerzos increíble» y que dispone de «la facilidad de atacar la espalda de la línea defensiva».
El transalpino, que ha confirmado que mantiene una «relación muy cordial» con Iñigo Pérez, ha señalado que la competición no ha sido justa con el Rayo hasta ahora, pues «tiene muchos menos puntos de los que se merece».
Se ha felicitado del hecho de que recupera a Moncayola, «una pieza importante», asegurando que Moro «está para jugar» y que aportará con su polivalencia, al poder jugar «en ambas bandas».
Más allá de obsesionarse con la primera victoria a domicilio, el objetivo principal es «hacer un buen partido» y prolongar el momento idóneo de su escuadra. «Desde el partido del Levante vamos quintos en la clasificación si analizamos esos partidos. Queremos alargar la buena dinámica a nivel de sensaciones», ha afirmado.
Por su parte, Iñigo Pérez, ha indicado que el envite será «cerrado». «Llegaremos a los últimos minutos con el marcador vivo. Nos conocemos muy bien los equipos y creo que el partido va a ir por ahí», ha aventurado.
También que han preparado «el plan de juego en base» a lo que son como equipo. «Eso es lo que nos ha llevado a conseguir victorias importantes y también al rival», ha concluido.

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Pradales también rubricó el PGOU de Zaldibar por el que se imputa a la exalcaldesa de EH Bildu

Desconocidos roban la ikurriña de Ayuntamiento de Ondarroa y realizan pintadas

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

