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Osasuna presenta una nueva propuesta para ampliar El Sadar en 1.178 localidades

El club rojillo confía en salvar el escollo que hasta la fecha ha supuesto el incremento en los tiempos de evacuación, motivo por el cual Protección Civil rechazó las propuestas presentadas el año pasado.

La grada de El Sadar, durante un partido de Osasuna.
La grada de El Sadar, durante un partido de Osasuna. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Osasuna presentó este martes por la tarde al Gobierno de Nafarroa un nuevo modelo de ampliación del aforo del estadio de El Sadar, para un incremento de 1.178 localidades, lo que supondría un total de 24.754 asientos. El pasado diciembre el club rojillo emitió una nota en la que explicaba los pasos dados desde principios de 2025. Los proyectos presentados inicialmente fueron rechazados porque ninguna de las 36 simulaciones de evacuación del estadio realizadas por los ingenieros cumplía los criterios que establece Protección Civil.

En principio se contemplaba una subida de 1.433 plazas, que luego fueron reducidas a 1.220, y ahora a 1.178. «Según la simulación informática incluida en el proyecto, el estadio evacuaría a la totalidad de sus ocupantes en un tiempo estimado de 826 segundos. El tiempo de evacuación del estadio recogido en la licencia original era de 802 segundos, por lo que la nueva propuesta supone un incremento de 24 segundos respecto al escenario inicialmente autorizado», señala el comunicado.

Un informe elaborado por Ingeniería Valladares «describe de manera pormenorizada el desarrollo de la evacuación del estadio por zonas, recorridos y salidas, incorporando simulaciones detalladas del comportamiento de los flujos de espectadores». Además, el modelo de evacuación «ha sido objeto de validación por parte de un tercero independiente, en este caso Cepretec, del mismo modo que se realizó en el proyecto original del estadio».

Con base en ello, Osasuna entiende que esta propuesta de ampliación no supone «una merma en las condiciones de seguridad de evacuación» y, por tanto, «acredita el cumplimiento de la exigencia básica de Seguridad en caso de Incendio». La pelota queda ahora en el tejado del Ejecutivo foral, que tendrá que analizar el proyecto para dar o no luz verde a las obras.