Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

La incógnita de Aimar pone en peligro el tercer triunfo liguero seguido de Osasuna

La incógnita de la participación de Aimar, que no se resolverá hasta el último momento, marca el Osasuna-Villarreal (El Sadar, sábado, 16.15), encuentro en el que el equipo navarro tendrá la posibilidad de encadenar su tercera victoria liguera consecutiva.

El acoso que sufre Aimar de sus rivales muchas veces se transforma en duras entradas.
El acoso que sufre Aimar de sus rivales muchas veces se transforma en duras entradas. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La duda de si Aimar estará o no sobre el césped de El Sadar al inicio del Osasuna-Villarreal mediatiza un duelo en el que el conjunto rojillo podría enlazar su tercer triunfo seguido en la competición de la regularidad, lo que le permitiría rozar la treintena de puntos y poner tierra de por medio respecto al descenso, máxime teniendo en cuenta que afronta en estas próximas fechas un calendario bastante exigente.

La participación del futbolista de Arazuri, que se veía francamente complicada a comienzos de la semana, dependerá de cómo reaccione su físico tras el último entrenamiento de este viernes. «Ahora hay que ver, cuando se enfríe, cómo reacciona, y, a partir de ahí, pues ver si está para jugar de principio», ha explicado el preparador osasunista, Alessio Lisci.

Aimar viene siendo objetivo de la dureza de los rivales, sufriendo severas entradas que le están mermando físicamente en lo que se lleva de temporada, tal y como también se produjo en Vallecas, donde recibió una fuerte patada en el tobillo.

Por tal circunstancia, el técnico italiano ha exigido protección arbitral tanto para él, como para todos aquellos futbolistas talentosos, porque «una cosa es cortar el juego y otra, atropellar». En este sentido, ha puesto de manifiesto que las últimas faltas graves sobre el jugador no han sido por acciones de conducción. «No digo que esté hecho adrede, no sé si es casualidad o no, pero ha recibido tres entradas muy, muy, muy duras», ha lamentado.

La incógnita sobre si el canterano estará o no de inicio abre todo un sinfín de posibilidades en el once, donde solo aparecen como fijos el guardameta Herrera, los laterales Rosier y Galán, así como el intocable Moncayola y los atacantes Víctor Muñoz y Budimir.

A partir de ahí, las combinaciones son múltiples. Para empezar, en el eje de la zaga. El regreso de Catena lleva a pensar que el madrileño, además de Boyomo y Herrando, pelearán por los dos puestos de centrales. El buen rendimiento de Iker Muñoz ante el Rayo le aporta opciones para mantenerse en el equipo inicial, en detrimento de un Torró que no ha ofrecido su mejor cara en las últimas jornadas.

Elogios al trabajo del de Alesbes

A este respecto, Lisci ha bromeado, en el sentido de que el de Alesbes «me genera dudas todos los días entrenando, que es donde me tiene que generar dudas», ha señalado en tono irónico, elogiando la mentalidad del canterano y su capacidad para ponerle las cosas difíciles cada semana.

La posición del recién renovado Rubén García es otra de las interrogantes. El de Xátiva ha demostrado que puede desenvolverse con igual rendimiento en tareas organizadoras, como escorado a la banda derecha. Su ubicación dependerá en gran medida de si Lisci opta por un planteamiento netamente ofensivo y coloca de inicio a Raúl Moro –sería su debut– o diseña una disposición más comedida, con Moi Gómez en la sala de máquinas.

Todo ello de no mediar alguna sorpresa, como sería la irrupción de Sheraldo Becker, algo que ha dejado caer el transalpino durante su comparecencia de prensa, pero que parece poco probable, teniendo en cuenta que el internacional de Surinam ha pedido salir a la búsqueda de minutos y que su participación frente al Villarreal podría suponer un riesgo de lesión.

Máxime teniendo en cuenta que, a priori, todo apunta a que va a ser un duelo intenso ante un adversario que lo está haciendo muy bien en el torneo liguero, última posibilidad que le queda al Villarreal, después de haber quedado eliminado tanto en la Copa como en la Champions, reservando en el encuentro del pasado miércoles a sus mejores futbolistas para el choque de El Sadar.

Además, sus dos últimos tropiezos frente a Betis y Real Madrid le obligan al submarino amarillo a buscar los tres puntos para no quedarse descolgado del grupo cabecero y no ver amenazadas sus opciones de volver a disputar el próximo curso la máxima competición continental de clubes.

«Un plus muy grande»

Lisci ha resaltado que lograr el tercer triunfo consecutivo supondría «un plus muy grande» para asentarse en la zona fuera de peligro, nueve puntos que no se logran de manera seguida desde el pasado mes de abril, cuando se derrotó a Girona, Valladolid y Sevilla.

Pese al buen momento que vive el equipo, la empresa será harto complicada, no en vano, Osasuna solo ha ganado en una de las últimas cinco visitas que ha realizado el bloque castellonense. «Nos enfrentamos a un rival que ha perdido solo contra equipos que juegan en Europa este año y esto marca el nivel que tiene esa plantilla», ha subrayado el míster rojillo.

Una de las claves será gestionar los momentos de dominio del rival y, sobre todo, controlar las transiciones, además de destacar la peligrosidad de su 4-4-2 y su capacidad para correr al espacio. «Cuando pierdes el balón, siempre tienen a los dos delanteros y los dos extremos para correr. Ahí tenemos que ser muy inteligentes», ha analizado.