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Elena Rybakina se desquita ante Sabalenka de la final perdida de 2023 y reina en Australia

En algo más de dos horas y cuarto, la kazaja ha batido a Aryna Sabalenka por 6-4, 4-6 y 6-4, remontando un 0-3 adverso en el desempate. De esta forma, Rybakina suma su segundo título de Grand Slam, tras la ensaladera de Wimbledon que conquistase en 2022.

Elena Rybakina posa con su trofeo de ganadora del Open de Australia.
Elena Rybakina posa con su trofeo de ganadora del Open de Australia. (DPA vía Europa Press | EUROPA PRESS)

En 2023, Elena Rybakina se quedó con la miel en los labios para llevarse el Open de Australia. Después de ganar el primer set ppr 6-4, Aryna Sabalenka se impuso por 3-6 y 4-6. Tres años más tarde, la kazaja nacida en Moscú ha estado cerca de repetir la misma historia: ha ganado por 6-4 el primer set, ha cedido el segundo por 4-6 y en el desempate la bielorrusa se ha adelantado por 0-3. Pero estos tres años le han servido a Rybakina para madurar y agarrarse a la pista del Rod Laver Arena, y ha sido capaz de remontar para empatar primero y volver a romper el saque a su rival, y decidir el último set por otro 6-4.

«La última vez estuve cerca, pero ella jugó realmente bien. Hoy sabía que, si tenía la ocasión de tomar ventaja, debía arriesgar un poco más e ir a por mis golpes. Es un logro increíble. Estoy superfeliz y orgullosa», ha admitido sobre la pista la propia reina de este Open de Australia 2026, sumando a su palmarés su segundo Grand Slam, tras el triunfo en la final de Wimbledon de 2022, cuando remontó un set perdido ante la tunecina Ons Jabeur.

Sin ser el mejor partido de la historia, las dos horas y cuarto largas que ha durado muestran una final dura, con dos pegadoras sobre la pista tratando de hacer valer sus raquetazos planos y secos. La final ha respondido al perfil que ambas habían mostrado durante todo el torneo: puntos cortos, servicios dominantes y un intercambio constante de iniciativa desde el fondo de la pista.

Rybakina ha tomado ventaja en el primer set con un quiebre temprano que le ha permitido gestionar el marcador con autoridad, apoyada en un alto porcentaje de primeros saques y en la limpieza de sus golpes planos. Sabalenka ha tratado de equilibrar con potencia y agresividad al resto, pero ha cometido varios errores no forzados en momentos sensibles.

La reacción de la bielorrusa ha llegado en la segunda manga. Ha elevado la intensidad desde la devolución y ha conseguido arrastrar a su rival a intercambios más largos, terreno en el que al fin ha logrado incomodar a la kazaja.

Una rotura a mitad de set le ha dado aire a Sabalenka y ha terminado igualando el duelo, empujando la final hacia un tercer parcial cargado de tensión y con la sensación de que cualquier detalle inclinaría la balanza.

Cambio de guion

El set decisivo ha comenzado con un claro dominio de Sabalenka, que se ha adelantado 0-3 gracias a su primer servicio y a su capacidad para presionar desde el resto. Sin embargo, Rybakina no ha perdido la calma. Ha ajustado la dirección de sus saques, ha reducido riesgos y ha ido recuperando terreno juego a juego hasta igualar el marcador, reescribiendo un nuevo guion respecto de la finalísima que se vivió en Melbourne en 2023.

Con 5-4 a su favor, Rybakina ha afrontado el último turno de servicio con determinación. Sabalenka ha llegado a amenazar con un resto ganador que ha puesto el 30-30, pero la kazaja ha respondido con dos primeros saques consecutivos sin devolución para cerrar el partido y desatar la celebración en la pista central de Melbourne.

A sus 26 años, Rybakina confirma así su condición de una de las grandes especialistas en superficies rápidas. Campeona de Wimbledon en 2022 y habitual en las rondas finales de los torneos de categoría WTA 1000, la tenista nacida en Moscú y nacionalizada kazaja ha construido su carrera sobre un servicio potente y una notable economía de movimientos desde el fondo de la pista.

Su capacidad para acortar puntos y su serenidad en los momentos de presión la han convertido en una rival temida en el circuito. Por ejemplo, en este Open de Australia ha tenido que deshacerse de toda una Iga Swiatek, número dos del mundo, antes de superar a Sabalenka, actual número uno, para engordar un palmarés con pocos pero selectos títulos.

«Es increíble que haya encontrado mi mejor forma en un Grand Slam. . Da mucha confianza haber podido derrotar a Iga –Swiatek– o Aryna –Sabalenka–. Ellas llevan mucho tiempo en la cima con resultados estables. Estoy contenta de volver a este nivel», ha confesado la flamante ganadora en Melbourne.