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Fallece el empresario bermeano López Gandasegui, fundador de Aernnova Aerospace

Iñaki López Gandasegui, empresario vasco ligado en su carrera laboral al campo tecnológico y aeronáutico, ha fallecido de manera repentina. Nacido en Bermeo en 1952, trabajó en Iberduero, Iberdrola y Gamesa, y fundó en 2006 Aernnova Aerospace.

Iñaki López Gandasegui, durante una reunión en 2022 con el entonces lehendakari, Iñigo Urkullu.
Iñaki López Gandasegui, durante una reunión en 2022 con el entonces lehendakari, Iñigo Urkullu. (Raúl BOGAJO | FOKU)

El fundador de Aernnova Aerospace y copresidente de la firma, Iñaki López Gandasegui, ha fallecido esta pasada madrugada, al parecer de forma repentina. Nacido en Bermeo en 1952, este empresario vasco fue uno de los pioneros a la hora de innovar y abrir nuevos mercados tecnológicos.

Su carácter empresarial ya comenzó a aflorar en sus inicios laborales, primero en la ingeniería Sener y, posteriormente, en Iberduero. De ahí pasó en 1989 a ser director de la división de nuevas tecnologías de Corporación IBV (Iberdrola-BBV).

Más tarde, dio el salto a Gamesa, donde fue consejero delegado desde 1995, una empresa que se centró en dos sectores novedosos para la época: el eólico –esta sección está ahora mismo en manos de Siemens– y el aeronáutico.

En esta última división, comenzaron a fabricar partes del fuselaje de aviones, como la brasileña Embraer, hasta ir evolucionando y ganando terreno en el mercado internacional. Ese crecimiento llevó a López Gandasegui a crear Aernnova Aerospace, empresa en la que trabajan 5.863 personas –1.400 en la CAV– en factorías de siete países diferentes. El año pasado facturó 980 millones, si bien perdió 17.

Hoy en día, diseña y fabrica aeroestructuras y sus componentes: alas, estabilizadores y fuselajes para los principales fabricantes de aviones y helicópteros del mundo: Airbus, Boeing, Embraer, Bombardier, Sikorsky, Bell Helicopters, Pilatus y Leonardo, entre otros, y es líder mundial 'Tier 1 independiente' (proveedor).

Inicios complicados

Los inicios, en todo caso, no fueron sencillos. Los bancos vascos tuvieron sus reticencias a entrar en dicha operación y López Gandasegui buscó financiación en Caja Castilla-La Mancha para sacar adelante el proyecto, lo que provocó que la relación entre el empresario y las instituciones de la CAV se enfriasen.

Una situación que, con el paso del tiempo, ha ido relajándose, de tal modo que el bermeano fuese reconocido actualmente como uno de los grandes empresarios vascos, algo que fue refrendado por el lehendakari, Imanol Pradales, el pasado octubre en una visita a la factoría gasteiztarra de Aernnova.

El año pasado, Gandasegui dejó la presidencia ejecutiva de dicha firma en manos de Grant Skinner y pasó a ser copresidente, en labores institucionales. Gandasegui ha fallecido en un momento de cambios en la empresa que fundó: acaba de dejar la compañía, tras cinco años, el consejero delegado Ricardo Chocarro, cuyas funciones han sido asumidas de momento por Skinner, y este primer trimestre Aernnova tiene previsto presentar su nuevo Plan Estratégico 2026-2028.