Ilargi Avila
Aktualitateko erredaktorea / Redactora de actualidad

Cerca de 4.000 mujeres y niñas podrían sufrir mutilación genital en Nafarroa

La entidad Médicos del Mundo ha advertido que 4.000 mujeres y niñas están en riesgo de sufrir mutilación genital en Nafarroa. Desde la asociación han destacado la importancia de reforzar la formación de profesionales para facilitar la detección temprana de situaciones de riesgo. 

Presentación de los datos sobre mutilación genital femenina en Nafarroa con las mediadoras Farmata Ly Watt y Djamila Djalo.
Presentación de los datos sobre mutilación genital femenina en Nafarroa con las mediadoras Farmata Ly Watt y Djamila Djalo. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Se estima que alrededor de 4.000 mujeres y niñas se encuentran actualmente en riesgo de sufrir mutilación genital en Nafarroa. Así lo han advertido desde la asociación Médicos del Mundo, que con motivo del 6 de febrero, Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), ha querido visibilizar una realidad que permanece oculta. 

La entidad lleva trabajando desde 2008 y pese a que asegura haber conseguido ayudar a más de 10.000 personas en los últimos 17 años gracias a su labor de prevención, ha querido recordar la vigencia de esta práctica machista, poniendo especial énfasis en los datos. A día de hoy, más de 230 millones de mujeres y niñas en el mundo han recibido esta forma de violencia. 

«Muchas veces cuando hablamos de mutilación genital femenina, nuestra mente nos lleva a África, sobre todo a África subsahariana. A día de hoy esta práctica también se da a nivel global, porque sucede en los cinco continentes», explica Farmata Ly Watt, superviviente y mediadora del programa de prevención. «Muchas veces, cuando hablamos de datos, los datos que se quedan fuera son mucho más grandes aún», añade, señalando la dificultad para contabilizar los casos. 

Prevención en Nafarroa

Médicos del Mundo destaca entre uno de los hitos más relevantes de su recorrido la aprobación en 2013 del Protocolo para la Prevención y Actuación ante la Mutilación Genital Femenina, el cual ha facilitado la prevención, el acompañamiento y la atención integral a través de la mediación intercultural y la formación de profesionales. 

Desde entonces, el proyecto ha contado con la colaboración de redes comunitarias lideradas por mujeres, como la Asociación Flor de África y el grupo de jóvenes afrodescendientes Black Power. Ambas entidades han cumplido su papel como agentes de cambio suministrando información y apoyo a víctimas y personas en riesgo. 

«La mayoría de las personas africanas que viven aquí en Navarra, tanto mujeres como hombres, saben que existe un protocolo, saben que no se puede mutilar, saben que no pueden aprovechar un viaje para mutilar a sus hijas y saben que si lo hacen se pueden meter en problemas», explica Farmata Ly Watt, que asegura que cada año refuerzan las formaciones de prevención.

Del mismo modo, Médicos del Mundo valora positivamente la reciente aprobación de la regularización administrativa extraordinaria, ya que es clave para reducir la vulnerabilidad de muchas mujeres migrantes, facilitando que puedan acceder a protección y recursos. 

Sin embargo, considera importante reforzar la formación de profesionales para facilitar la detección temprana de situaciones de riesgo, eliminar los recursos especializados y avanzar en la reconstrucción genital con una atención emocional y un abordaje integral en la salud sexual y reproductiva para las mujeres supervivientes. 

Práctica arraigada y difícil de combatir

La mutilación genital femenina es una forma de violencia «arraigada y muy difícil de combatir, que se lleva dentro de un secretismo absoluto», pese a formar parte de una tradición cultural. «En mi país hay gente que lo hace por la religión, pero no tiene nada que ver con la religión. Antiguamente, lo hacían porque los hombres iban a la guerra santa, entonces mutilaban a las mujeres para que fueran fieles a sus maridos», explica Djamila Djalo, representante de la Asociación de Mujeres Africanas en Navarra Flor de África. 

«Esta práctica no sale en ninguna religión, ninguna religión lo dice, pero quienes interpretan realmente el Corán son hombres. La mayoría de las mujeres no sabemos interpretar el Corán, por eso nos han tenido engañadas desde hace muchos años, diciendo que la religión musulmana lo sostiene, pero es una mentira. Ni la religión musulmana, ni la cristiana, ninguna religión sostiene que haya que mutilar a las niñas», refuerza Farmata Ly Watt. «Es una práctica que vulnera los derechos de las mujeres y las niñas, es una práctica donde muchas mujeres y muchas niñas mueren a día de hoy», añade. 

Ambas mujeres resaltan la importancia de reforzar las formaciones a profesionales sanitarios para que puedan abordar este tabú de manera cuidadosa y ofrecer a las supervivientes una atención adecuada.