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Otra matanza de Israel en Gaza confirma la mentira del alto el fuego

Israel mató al menos a 23 personas, entre ellas cinco niños y un paramédico que atendía a los heridos, en varios bombardeos sobre Gaza, sobre todo contra tiendas de desplazados. Las matanzas de los últimos días vienen a confirmar la falsedad del alto el fuego.

Palestinos, junto a los cuerpos de dos de las víctimas en el bombardeo de Ciudad de Gaza.
Palestinos, junto a los cuerpos de dos de las víctimas en el bombardeo de Ciudad de Gaza. (Omar AL-QATTAA | AFP)

Los ataques israelíes mataron ayer a al menos 23 personas, entre ellos cuatro niños, incluido un bebé de cinco meses, en otra matanza que no es una excepción en los cuatro meses que han pasado desde que se firmó el acuerdo de «alto el fuego». Con constantes ataques que van aumentando cada día la lista de muertos, la intensidad de los bombardeos ha crecido desde que fue entregado el cuerpo del último prisionero israelí que quedaba en la Franja y está aumentando el pánico de los palestinos, que vuelven a sufrir ataques impredecibles.

Ayer en Ciudad de Gaza, al norte, el objetivo de la artillería israelí fueron las tiendas de campaña y viviendas de desplazados en los barrios de Zaitun y Tufa, donde murieron al menos catorce personas, entre ellas el bebé de cinco meses Saqr Bader al-Hatu; Rital Mahmud Habush, de 13 años, y Bilal Ashraf Habush, de 16.

Además, otras cuatro personas, incluido un menor, murieron también por ataques con artillería contra tiendas de desplazados en el área de Qizan Rasuan, en Jan Yunis, al sur de la Franja.

Entre los muertos en esta ciudad se encuentra Husein Hassan al-Samiri, un trabajador de la Media Luna Roja palestina que estaba llevando a cabo su labor asistencial trasladando a los heridos en un bombardeo anterior.

«El ataque contra personal médico y humanitario por parte de las fuerzas de la ocupación israelí supone una flagrante violación del derecho internacional humanitario», denunció la organización.

Israel ha matado al menos a 30 trabajadores de la Media Luna Roja durante los dos años de ofensiva en Gaza, incluidos los dos paramédicos que acudieron a rescatar a la niña Hind Rajab en enero de 2024.

El Ejército israelí también mató a una niña de once años y a un joven al bombardear una zona con tiendas de campaña en Deir el Balah, en el centro de Gaza.

Además, un empleado de un hospital administrado por la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) resultó herido por disparos israelíes en la zona de Fash-Farsh, al oeste de Rafah, mientras estaba de servicio en la farmacia del hospital. MSF ha sido vetada por Israel y se verá obligada a parar su actividad el próximo mes, precisamente por pedir garantías de seguridad sobre sus empleados tras la exigencia de que entregue información sobre ellos.

El Ejército de Israel sostuvo que sus carros de combate respondieron a los disparos contra militares desplegados en la «línea amarilla», que hirieron de gravedad a uno de ellos.

Afirmó haber matado Ali Raziana, comandante de la Yihad Islámica, y a otro comandante de Hamas.

El pasado sábado el Ejército israelí ya mató a 32 palestinos en una sola jornada y deja claro que no hay un alto el fuego real en Gaza, con al menos 556 muertos, entre ellos más de 115 menores, desde que debía haber entregado en vigor.

Otro muerto en Cisjordania

El régimen sionista tampoco respeta la entrada de ayuda prevista en el acuerdo, y está obstaculizando la salida de heridos y el regreso de palestinos por el paso de Rafah desde su reapertura el lunes.

Un nuevo grupo cruzó ayer a Egipto después de que Israel impidiera su paso en un primer momento alegando una falta de «detalles de coordinación necesarios». Quince pacientes y 31 acompañantes habían sido trasladados hasta el cruce, mientras en el lado egipcio otra tanda de palestinos se preparaba para volver a entrar a la Franja de Gaza.

Según el acuerdo, 200 personas deberían cruzar cada día por él: 150 personas –50 enfermos y heridos con 100 acompañantes–, de Gaza a Egipto y otras 50, de Egipto a Gaza. Sin embargo, durante el lunes y el martes habían cruzado 52 personas de Egipto a Gaza y 21 pacientes –con un número indeterminado de acompañantes–, de Gaza a Egipto.

En Cisjordania, fuerzas israelíes mataron a disparos a Saeed Nael al-Sheikh, de 24 años, durante una incursión lanzada en la ciudad de Jericó que causó otros seis heridos. Tres de ellos recibieron disparos con munición real y una mujer fue atropellada por un vehículo militar.
Además, colonos israelíes armados talaron más de 70 olivos y docenas de árboles forestales en un ataque en Masafer Yatta, en el sur de Cisjordania, donde pintaron consignas racistas.


Dimisión en HRW
Omar Shakir y Milena Ansari, investigadores de Human Rights Watch (HRW) –Shakir era el jefe del equipo– renunciaron a sus cargos después de que la dirección de HRW intentara manipular y bloqueara un informe que concluye que la negación de Israel al derecho al retorno a los refugiados palestinos es un crimen de lesa humanidad.

 

Expertos de la ONU exigen retirar la ley de pena de muerte

Doce expertos en derechos humanos de la ONU exigieron a Israel que retire el proyecto de ley, aún en el Parlamento, para imponer la pena de muerte a condenados por «terrorismo», y señalaron que supondría una violación del derecho a la vida, además de reforzar el apartheid contra los palestinos de los territorios ocupados. «El riesgo de que se dicten sentencias de muerte contrarias a los derechos humanos es muy alto», advirtieron, ya que introduciría definiciones vagas y amplias de lo que constituirían «crímenes terroristas, incluyendo conductas que no lo son genuinamente», e impondría que fueran castigados con la pena de muerte. En Cisjordania solo palestinos, y no colonos israelíes, estarían obligados a responder ante tribunales militares con menores garantías de debido proceso, y en Israel y Jerusalén solo las muertes a israelíes recibirían la pena capital.