Aitor Agirrezabal
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

El matrimonio Chomsky, sobre Epstein: «Sin saberlo, abrimos una puerta a un caballo de Troya»

Valeria Chomsky, pareja de Noam Chomsky, ha hecho pública una carta en nombre de ambos, ya que el pensador sufrió un derrame cerebral en 2023. Pide disculpas por no investigar el pasado del financiero, con el que tuvieron relación entre 2015 y 2019. «Abrimos una puerta a un caballo de Troya».

Una de las imágenes recientemente hechas públicas, con Chomsky y Epstein compartiendo avión.
Una de las imágenes recientemente hechas públicas, con Chomsky y Epstein compartiendo avión. (AFP)

La divulgación de millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por explotación sexual de menores y que se suicidó en prisión en 2019, ha salpicado a importantes figuras internacionales. Entre ellas, también a Noam Chomsky, uno de los pensadores más relevantes del siglo XX. Entre correos electrónicos, cartas y declaraciones públicas, la controversia sobre la relación entre Epstein y Chomsky ha adquirido una nueva dimensión, obligando a Valeria Chomsky, pareja actual del filósofo y lingüista, a salir al paso tras años de silencio con una carta de disculpa que reconoce errores de juicio de ambos.

Chomsky, de 97 años, aparece en múltiples mensajes y correos electrónicos con Epstein en archivos hechos públicos recientemente por el Departamento de Justicia de EEUU. Las comunicaciones, que abarcan desde 2015 hasta 2019, muestran intercambios en los que ambos discuten temas variados, desde debates sobre economía global hasta invitaciones a eventos sociales y visitas a propiedades del financiero.

En algunos de estos textos, Chomsky se refiere a sus intercambios como «experiencias valiosas», lo que ha generado polémica entre quienes consideran que el lingüista debería haber distanciado públicamente su nombre de una figura que ya en 2008 había sido condenada por inducir a una menor a la prostitución.

Además de planes para cenar o reunirse, los documentos publicados muestran que Epstein ofreció el uso de sus residencias en Nueva York y en Nuevo México al matrimonio Chomsky. También se menciona en las correspondencias un pago de 20.000 dólares que Epstein giró a Chomsky por un proyecto lingüístico, así como otra ayuda para resolver asuntos financieros personales del académico por un monto de aproximadamente 270.000 dólares. Valeria Chomsky, en una carta pública, ha aclarado que estas transacciones no implicaron inversiones conjuntas ni acceso de Epstein a cuentas personales, aunque sí han alimentado el debate sobre la naturaleza de la relación.

La carta: disculpas y contexto

Frente a la creciente presión, Valeria Chomsky ha publicado un comunicado en el que describe la relación con Epstein como un «grave error» y una muestra de «negligencia» al no investigar exhaustivamente el pasado del financiero. «Una de las características de Noam es creer en la buena fe de las personas. La excesiva confianza de Noam en la naturaleza, en este caso específico, condujo a un juicio severo y deficiente sobre nuestras partes», justifica el texto.

«Sin saberlo, abrimos una puerta a un caballo de Troya»

Según su declaración, ni ella ni Noam Chomsky (que sufrió un derrame cerebral severo en junio de 2023 que le impide responder) conocían la magnitud de los delitos de Epstein hasta después de su segundo arresto en julio de 2019, a pesar de que informes periodísticos importantes, como el de 2018 del ‘Miami Herald’, ya habían revelado aspectos de su conducta. «Este fue un grave error, y por ese lapso de juicio, me disculpo en nombre de los dos. Noam compartió conmigo, antes de su derrame cerebral, que se sentía de la misma manera».

Aclara que lo conocieron en 2015 y que se presentó siempre como un filántropo interesado en la ciencia y el debate académico, logrando así «encerrar» a la pareja en un círculo de conversaciones intelectuales y favores que, con retrospectiva, consideran «manipuladores». «Sin saberlo, abrimos una puerta a un caballo de Troya», asegura.

«Nada en esta declaración pretende minimizar ese sufrimiento, y expresamos nuestra solidaridad sin restricciones con las víctimas»

Reconoce visitas y reuniones al rancho de Epstein, también en Nueva York o París, pero rechaza cualquier conocimiento sobre la isla del economista. «Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que pasó allí. Nunca fuimos testigos de ningún comportamiento inapropiado, criminal o reprochable de Epstein u otros. En ningún momento vimos niños o personas menores de edad presentes. Fue profundamente perturbador para ambos darnos cuenta de que nos habíamos relacionado con alguien que se presentó como un amigo útil, pero llevó una vida oculta de actos criminales, inhumanos y pervertidos», asegura.

Las últimas palabras de Valeria Chomsky están dirigidas a las múltiples víctimas del caso. «Noam y yo reconocemos la gravedad de los crímenes de Jeffrey Epstein y el profundo sufrimiento de sus víctimas. Nada en esta declaración pretende minimizar ese sufrimiento, y expresamos nuestra solidaridad sin restricciones con las víctimas».