
Como dos jinetes tirando de las riendas de un caballo nervioso que quiere cruzar la línea meta antes incluso de que se abra el portalón de salida. Así han aparecido Ernesto Valverde y Rino Matarazzo en la previa del primer asalto de una eliminatoria que ha desbordado la ilusión a ambos lados de la A-8.
Los dos técnicos son conscientes de que esa euforia pueden valer para sus respectivas aficiones –el 4 de marzo unos celebrarán y otros lamentarán–, pero que sus jugadores tienen que mantener la tensión y la concentración en el ahora sin dejarse comer por los nervios y los castillos en el aire, un punto de difícil equilibrio.
Con el derbi de hace diez días aún fresco en la memoria, Athletic y Real vuelven a verse las caras en San Mamés (21.00) con La Cartuja en el horizonte. No se habla de otra cosa a ambos lados de la A-8 desde el sorteo del pasado viernes, si bien hubo que solventar el fin de semana el correspondiente compromiso liguero.
La Real se impuso al Elche (3-1), mientras que el Athletic hizo lo propio frente al Levante (4-2), con lo que ambas escuadras afrontan este primer asalto con la moral cargada y la ilusión por las nubes.
Antes del último entrenamiento, Valverde ha asegurado que Padilla seguirá bajo los palos, y ha confirmado las bajas de Berenguer, Dani Vivian –que además de sus molestias musculares «está con un virus»–, Yuri Berchiche –que fue sustituido en la primera parte el pasado domingo frente al Levante por una «sobrecarga»–, mientras que mantenía la duda de un Oihan Sancet que finalmente no ha entrado en la lista.
Ausencias importantes que se suman a las ya existentes, sobre todo en la línea defensiva, y que han abierto la convocatoria a cachorros como Aimar Duñabeitia y Eder García, junto a otros como Monreal, Selton o Rego.
«El cartel de favorito no te garantiza nada»
El técnico ha apuntado que espera «un gran ambiente en San Mamés» –habrá una nutrida representanción blanquiazul– y ha confiado en que su equipo salte al verde «concentrado al 100% y sabiendo el valor de cada jugada».
No ha querido escudarse en las bajas, ya que, según ha señalado «eso nos pasa a todos, ellos acaban de perder a Sucic»; y ha huído de cábalas y precedentes porque «están muy bien para la estadística, pero eso no te dice nada de lo que va a ocurrir en estos dos partidos. Imagino un partido igualado, pero no sabemos cómo va a ir. No me importa mucho el cartel de favorito, no te garantiza nada».
Preguntado por la Real, ha descatado que «son un buen equipo, con muchas cualidades, son fuertes, los centros laterales los defendieron muy bien. Tenemos que tener cuidado con ellos, esperamos dar una buena versión de nosotros. Han cogido una dinámica muy buena, los resultados han ido hacia adelante y eso hace que los jugadores crean más y se suelten más, cuando las cosas no te salen estás es más agarrotado, más temeroso».
Valverde ha destacado que «es una semifinal bonita para todos, con mucha tensión y mucha ilusión. Es el primer asalto, estamos a la misma distancia de ganar la Copa que los otros tres. Primero queremos llegar a la final, y para eso hay que jugar dos partidos».
Entra el potrillo Aguirre, Karrikaburu otra vez fuera
Los donostiarras se han entrenado por la mañana, tras lo cual Matarazzo ha ofrecido una convocatoria en la que se han quedado fuera por lesión Marrero –hoy ha completado su primera sesión tras la operación en el pómulo–, Rupérez, Zakharyan, Kubo, Barrenetxea y Sucic, que se retiró dolorido frente al Elche.
Se queda otra vez en casa por decisión técnica un Jon Karrikaburu que no ha disputado ni un minuto desde la llegada del estadounidense, que termina contrato en junio y cuyo futuro en Zubieta pinta complicado a día de hoy.
Además de los porteros Fraga y Folgado, viajan los potrillos Aguirre –cuya evolución esta temporada está siendo meteórica– Dani Díaz y Ochieng.
En su comparecencia, Matarazzo ha querido rebajar cualquier tipo de euforia al recordar que «mañana vamos a Bilbao, no a Sevilla. Ahí nos centramos, queremos seguir montados en la ola, pero solo lo conseguiremos si seguimos con la misma intensidad. Sabemos dónde estamos, sentimos la oportunidad, pero hay que mirar al siguiente paso».
Brais regresa a San Mamés
El de New Jersey no ha querido dar pistas sobre variables tácticas ni sobre un posible once, a pesar de que le han tirado de la lengua. Brais apunta a ser uno de los fijos –aunque Soler o Turrientes también podrían actuar ahí–, ya que ni pudo jugar contra el Elche ni podrá hacerlo frente al Real Madrid debido a la sanción que se le impuso tras ver la roja en San Mamés por su rifirrafe con Paredes. En cualquier caso no se repetirá la escena, porque en este caso es el central de Arrigorriaga quien está sancionado tras su expulsión en octavos ante la Cultural Leonesa.
Tampoco ha desvelado si Marín continuará como interior por la izquierda, después de sus buenas prestaciones en esa posición tanto en San Mamés como frente al Elche.
Preguntado por la importancia de los emocional, ha subrayado que «tenemos que estar centrados, agresivos en los duelos, pero inteligentes y tranquilos cuando no tenemos el balón».
En cuanto al Athletic, Matarazzo ha comentado que cuenta con «muchos jugadores de calidad y una identidad clara de cómo quieren jugar al fútbol, hacen una presión muy alta, es el equipo que más recupera en campo contrario presión, y tiene una estructura muy compacta en la que es difícil buscar esspacios».

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