
Dauber Hoteles, la sociedad inmobiliaria de Sol Daurella, la mayor fortuna de Catalunya, ha comprado la histórica sede central de Correos en Bilbo, en una nueva operación vinculada a la expansión de la industria hotelera. Con varios proyectos ya en marcha en distintos puntos de la capital, al margen de sucesivas inversiones en apartamentos turísticos que se visten como residencias estudiantiles con el beneplácito del Gobierno municipal, la venta de este edificio protegido supone además la pérdida de un servicio público importante.
Era un secreto a voces que la centenaria oficina de Correos que diseñó Secundino Zuazo, que comenzó a construirse en 1927, tenía los días contados. La finca de 5.834 metros cuadrados, en el corazón de Abando, era una pieza que se quería cobrar el pujante negocio inmobiliario vinculado al efecto Guggenheim.
A pesar de los movimientos habidos en torno al inmueble desde hace al menos un lustro, el operador estatal del servicio postal y paquetería ha mantenido un perfil bajo en torno a esta enajenación de su patrimonio. Eso a pesar de que Kerad EB, una de las firmas vinculadas al exfutbolista Gerard Piqué, lleva al menos tres años interesándose por el edificio del número 19 de la Alameda de Urquijo, frente al Instituto Central.
Esta empresa contrató a un arquitecto bilbaino para que estudiara su transformación en un hotel y llegó a comparecer ante la Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento para exponer las líneas maestras que lo guiarían. El órgano municipal que supervisa proyectos de esta índole escuchó las explicaciones, pero no emitió dictamen alguno, aunque sí planteó algunas recomendaciones de cara a dar el plácet.
Desde la Comisión se abogó porque el futuro hotel, así se presentó, debería conservar elementos de la antigua estafeta. La operación quedó en ‘stand-by’ hasta que, en septiembre pasado, se supo que la compañía pública sacaba a subasta el edificio por un importe de salida de 13,5 millones de euros. Se desconoce el montante final y también datos respecto a quienes han podido participar en el encante.
Ahora, según el diario ‘El Correo’, la mercantil de Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola Europacific Partners en Europa, se ha impuesto en la puja y la emblemática sede de Correos se convertirá en un nuevo hotel, con lo que la nómina de estos establecimientos seguirá creciendo. En menos de una década se ha abierto una veintena de nuevos negocios, al margen de albergues, residencias o pisos turísticos, con una oferta que alcanzará en breve los 90.
Esas mismas fuentes dan por hecho que la firma de Piqué se encargará de la explotación del negocio. Mientras se sigue fraguando el proyecto hotelero definitivo, que deberá contar con el respaldo de la Administración municipal, Correos se prepara para abandonar para final de año la que ha sido su sede central, que pasará a ser una modesta oficina en Alameda Mazarredo.
Quejas vecinales
En verano pasado, usuarios del servicio postal impulsaron una campaña contra el traslado de Alameda Urquijo a Miribilla, lo que se atisbó como una primera medida de la dirección de Correos en su intención de vender la sede central. Más tarde, en septiembre, se conoció la subasta del singular edificio. Demandaron que se revirtiera la decisión adoptada, reivindicación que no fue atendida.
«Este cambio nos supone a los vecinos de la zona una clara pérdida de accesibilidad y comodidad, especialmente para las personas mayores, que representan una parte importante del vecindario. La sucursal de Miribilla se encuentra en una zona alta, de difícil acceso a pie, y el transporte público hasta allí es escaso y poco frecuente, lo que complica enormemente cualquier desplazamiento para recoger una notificación, paquete o carta certificada», exponían los residentes del distrito postal 48003.

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