Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

Llevado por la inercia positiva, Osasuna busca ahondar en la crisis del menos revelación Elche

Osasuna no conoce la derrota en lo que se lleva de la segunda vuelta liguera y quiere seguir así ante un Elche –Martínez Valero, 21.00– que cada vez es menos conjunto revelación y que no gana desde mediados de diciembre, con lo que está a solo dos puntos del descenso.

Herrando ocupará en el once el hueco dejado por el lesionado Boyomo.
Herrando ocupará en el once el hueco dejado por el lesionado Boyomo. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Tres victorias y un empate, diez puntos de doce posibles. Ese es el excelente rendimiento que acumula Osasuna en las cuatro jornadas de la segunda vuelta que se han disputado hasta el momento y al que le quiere dar prolongación hoy en su segundo desplazamiento consecutivo, esta vez ante un Elche en horas bajas.

Los rojillos se han deshecho de rigores tácticos y lastres mentales para mostrar su versión más desatada en el inicio de este último giro del campeonato liguero y poner suficiente tierra de por medio con respecto al descenso, recuperando las sensaciones de bloque al que es complicado doblegar.

Está claro que el equipo ahora cree en sí mismo. «Hemos recuperado a todos los jugadores a un buen nivel físico, hemos añadido fútbol y hemos ganado confianza, porque ganar ayuda a ganar; y cuando ganas, ganas confianza y la confianza se nota en todo», ha reflejado Alessio Lisci en la previa.

Quiere la escuadra navarra prolongar esa dinámica positiva en el Martínez Valero, sabedora de que hay que exprimir lo máximo posible las buenas rachas y de que cuanto mayor sea el colchón de puntos obtenidos en pos del objetivo de la permanencia más posibilidades tendrá de pelear por otras metas, como ha venido ocurriendo en anteriores temporadas.

Es consciente también el grupo dirigido por Lisci de que lo mismo que ahora vienen bien dadas, en un abrir y cerrar de ojos todo puede volver a torcerse. Y, si no, que se lo pregunten a su rival de esta noche, un Elche que ha pasado de ser centro de los piropos y catalogado como conjunto revelación con demasiada premura a verle las orejas al lobo, que lo tiene a solo dos puntos.

Es precisamente de esa necesidad local de la que Osasuna tratará de sacar beneficio inmediato, buscando materializar su tercer triunfo seguido como foráneo, una estadística que no logra desde finales de septiembre de 2021, cuando encadenó cuatro victorias consecutivas a domicilio en Cádiz, Gasteiz, Mallorca y Villarreal.

A tenor de la eficacia que exhibió en Balaídos, no sería descartable que el técnico transalpino repitiese con los mismos jugadores, habida cuenta de que no podrá disponer de Enzo Boyomo, lesionado en su tobillo derecho, una de las bajas de la expedición, además de Iker Benito.

El central camerunés prosigue con su periodo de recuperación a buen ritmo y con sensaciones francamente positivas. «Está evolucionando muy bien, está acortando plazos y esperamos que vuelva lo más pronto posible», ha avanzado Lisci.

Recuperaciones altas para hacer daño

Con Herrando como su sustituto natural, parece razonable pensar que un once ofensivo con desborde y velocidad en la parte ofensiva podría hacerle mucho daño en recuperaciones altas a un adversario al que le gusta salir con el balón jugado desde atrás.

Para contribuir a esa misión será necesario disponer de peloteros que distribuyan el cuero con rapidez y precisión, una labor en la que Iker Muñoz y Aimar Oroz se desenvuelven con acierto, pese a que el míster rojillo recupere para la causa a Lucas Torró y Jon Moncayola, ya restablecido de sus problemas respiratorios, aunque parece complicado que salte de inicio.

El Martínez Valero es una plaza en la que Osasuna ha puntuado en las cuatro visitas más recientes que ha realizado, las tres últimas en la máxima categoría, sumando otros tantos empates, precedidos de una victoria (1-2) en abril de 2019.

Para evitar euforias extemporáneas, Lisci ha avisado de que «todavía no hemos hecho nada y queda mucho», dejando claro que, «si nos quedamos con 29 puntos, vamos a bajar, así que tenemos que apretar, seguir apretando y llegar cuanto más pronto posible a 42»

El técnico romano también ha puesto de manifiesto que todavía «seguimos teniendo menos puntos de los que hemos merecido», aunque sí que es cierto que la dinámica ha virado completamente, pues «ahora un partido que es de empate lo ganamos, mientras que antes casi siempre se perdía».

Y, hablando de dinámicas, también se ha referido a la del Elche, diametralmente opuesta. «Todo el mundo pasa por dinámicas complicadas porque la Primera División es muy difícil, pero es un equipo que hace las cosas bien y que seguramente nos pondrá en muchos apuros», ha avisado.

También la labor arbitral será influyente para que los tres puntos se traigan a Iruñea. Respecto al pisotón que no se pitó en Balaidos, Lisci ha señalado que «a veces nos dicen cosas, pero no está muy clara la situación», si bien ha matizado que hay que aceptarlo porque «son humanos, nos equivocamos todos y esperamos que al final del año los errores se compensen un poco».

Un estricto José María Sánchez Martínez será el encargado de dirigir la contienda. Con el trencilla murciano, Osasuna ha ganado cinco veces –cuatro ocasiones fuera, dos en Copa– y empatado tres, de las 18 totales que le ha pitado.