
Se calienta el hielo para un partido de hockey: Estados Unidos contra Dinamarca. Normalmente un encuentro cualquiera, pero todo lo contrario en este periodo histórico de tensiones entre los dos países por el tema de Groenlandia.
Es el plato fuerte de la fase de grupos del torneo masculino de Milano-Cortina, que se va a disputar además en un día simbólicamente poco apto para disputas: bromas del calendario, este sábado es el día de San Valentín.
Intentar dar la campanada
¿Dónde nos habíamos quedado con el asunto de Groenlandia y el apetito de Donald Trump hacia el territorio que hoy pertenece a Dinamarca (y cuyos habitantes reclaman decidir por sí mismos)? De momento se ha silenciado todo al respecto, hay una ‘paz olímpica’ quizás inspirada por este mismo partido de hockey hielo.
A nivel deportivo, Estados Unidos son claramente favoritos incluso para la medalla de oro junto a Canadá. Dinamarca no tiene esperanzas, según los analistas. Ya ha perdido en su estreno en el torneo olímpico, 3-1 contra Alemania, y no se atisba cómo pueda ganarles a las superestrellas americanas que, por contra, han liquidado a Letonia 5-1.
En una situación normal se debería ver otra exhibición de la selección USA, frente a los ‘vikingos’ que disputan solamente sus segundos Juegos y que en la liga norteamericana NHL apenas tienen a cinco representantes: los delanteros Molgaard, Bjorkstrand, Eller y Ehlers, más el portero Andersen. Todos con un papel bastante anónimo.
Los ‘vikingos’ disputan sus segundos Juegos y apenas tienen a cinco representantes en la NHL, pero ya dieron la campanada ante Canadá el año pasado
Ningún jugador de Dinamarca viene de Groenlandia, una región que ha regalado al deporte profesional de hecho solamente un futbolista: Jesper Gronkjaer, ex entre otros del Ajax, del Chelsea y del Atlético de Madrid. El propio capitán del equipo de hockey hielo, Alexander True, ha querido bajarle tonos a la polémica: «Vamos a Milán para jugar e intentar ganar algún partido, no nos fijaremos en otras cosas».
Claro, hay un precedente en cuanto a campanadas: la victoria de Dinamarca en el Mundial de 2025 cuando los ‘vikingos’ derrotaron ni más ni menos que a los maestros del hielo de Canadá, en cuartos de final. Allí, sin embargo, el factor cancha jugaba a favor de los daneses, que serían derrotados en semifinales por Suiza, antes de que el torneo fura conquistado finalmente por Estados Unidos.
Esto parece casi imposible este sábado, pero los Juegos Olímpicos a lo largo de su historia han sabido regalar emociones y sorpresas.
«Milagro sobre hielo» 2.0
El sueño de los espectadores neutrales o de los daneses sería revivir lo que ocurrió en 1980 en Lake Placid, en el celebre ‘Miracle on ice’, aquel ‘Milagro sobre hielo’ que dejó huellas enormes. El 22 de febrero de 1980 Estados Unidos ganó a la Unión Soviética 4-3 en el grupo final del torneo masculino de hockey hielo. No solamente contra cualquier pronóstico, sino también utilizando a un puñado de chavales que formaban la plantilla, contra los reconocidos maestros soviéticos.
Aquel también era un periodo controvertido a nivel político y diplomático: pocas semanas antes la Unión Soviética había invadido a Afganistán, una decisión que además llevaría a Estados Unidos y varios países amigos a boicotear los Juegos en Moscú del verano de 1980.
Deporte y diplomacia cruzados. No podía haber mejor ocasión que aquel partido de hockey hielo, donde los americanos se presentaban como los underdogs, los desfavorecidos, una condición en que se movían como pez en el agua.
La victoria por 4-3, remontando con gol decisivo de Mike Eruzione, el portero Jim Craig deteniendo 36 de los 39 tiros efectuados por los soviéticos, el entrenador Herb Brooks... Todos héroes después de la última bocina, que serían inmortalizados en hasta dos películas. ˜Do you believe in miracles?», «¿Creéis en los milagros?», fue la frase inmediatamente icónica gritada por el locutor Al Michaels que transformó aquella victoria en un auténtico evento.
La sensación para este USA-Dinamarca de San Valentín 2026 es, en cualquier caso, la de un partido que no está desatando muchas protestas. Y eso que las está habiendo contra Trump, incluso por parte de sus compatriotas, pero este encuentro se mantiene templado de momento.
Por otro lado hay muy pocos daneses en Milán, infinitamente menos que los estadounidenses que han ‘ocupado pacificamente’, faltaría más, largas zonas de la metrópolis lombarda. Probablemente el interés de los hinchas de los ‘vikingos’ no es alto en general hacia los Juegos de Invierno, donde en toda la historia Dinamarca ha logrado apenas una medalla de plata (en el curling femenino, en 1998). Hasta el inicio de las hostilidades de este sábado noche, por supuesto.

Evacuados los pasajeros del Metro en Leioa tras explotar la batería de un móvil

Fallece la jueza Ángela Murillo, protagonista de varios juicios contra la izquierda abertzale

Josu Urrutikoetxea recibe amenazas en Angelu con un lema de la Guardia Civil

La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria exige nuevos pasos en su reconocimiento oficial
