Martxelo Diaz
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Cristina Ibarrola, siguiendo a trompicones los pasos de Yolanda Barcina

Cristina Ibarrola ha sido designada como candidata de UPN en las próximas elecciones para la Presidencia del Gobierno navarro. Mantiene similitudes con la trayectoria de Yolanda Barcina, referente de la derecha navarra, pero Ibarrola ha tenido que hacer frente a más trompicones.

Cristina Ibarrola, en el Día de UPN en enero en Iruñea.
Cristina Ibarrola, en el Día de UPN en enero en Iruñea. (Iñigo URIZ | FOKU)

Cristina Ibarrola ha sido designada por el Consejo Político candidata de UPN para intentar acceder a la Presidencia del Gobierno navarro, un cargo que ya ocupó Yolanda Barcina, marcando una época. Ibarrola parece seguir los pasos de Barcina, pero su trayectoria está siendo mucho más complicada y menos efectiva.

Como Barcina, Ibarrola -nacida en Iruñea en 1969-, tiene una formación universitaria en el ámbito sanitario. Barcina fue catedrática de Bromatología en la UPNA antes de dar el salto a la política como alcaldesa de Iruñea. Ibarrola es doctora en Medicina por la Universidad del Opus y tiene másteres en dirección, además del C1 de francés.

Directora general de Salud con Marta Vera

Antes de dar el salto al Ayuntamiento de Iruñea, Ibarrola ocupó el cargo de directora general de Salud entre 2011 y 2014, con Marta Vera como consejera y Barcina como presidenta. La gestión de la sanidad pública de este gobierno navarro fue fuertemente criticada. Se redujo la plantilla y aumentaron las listas de espera, curiosamente algo que UPN critica con dureza actualmente al Gobierno de María Chivite.

Con Ibarrola, Vera y Barcina se dieron también privatizaciones, como la de las cocinas hospitalarias, que provocó fuertes críticas debido a la pérdida de calidad de los alimentos. La gestión de la sanidad fue una de las cuestiones que supusieron un mayor desgaste para UPN y que cimentaron la llegada del cambio con Uxue Barkos.

También es verdad que Vera e Ibarrola pusieron en marcha el sistema de detección precoz del cáncer de colon, una medida pionera en su momento.

Parlamentaria en épocas de covid

Ibarrola fue parlamentaria de Navarra Suma en la legislatura 2019-2023, siendo portavoz de este grupo en la comisión de Salud. Su formación y experiencia hizo que, durante el covid, Ibarrola se convirtiera en asesora de salud de las instituciones gobernadas por Navarra Suma, en una especie de «gobierno en la sombra». Desde esta posición, criticó con dureza la gestión que realizó en este ámbito el Gobierno de María Chivite.

Cristina Ibarrola, parlamentaria de Navarra Suma, formula una pregunta a la consejera de Salud, Santos Indurain, en enero de 2023. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)
Cristina Ibarrola, parlamentaria de Navarra Suma, formula una pregunta a la consejera de Salud, Santos Indurain, en enero de 2023. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)

Alcaldesa fugaz y con poco poso

Ibarrola encabezó la lista de UPN al Ayuntamiento de Iruñea en 2023, y como Barcina, se convirtió en alcaldesa de Iruñea. Su periodo, en cambio, fue mucho más breve, ya que una moción de censura le quitó el cargo para dárselo a Joseba Asiron (EH Bildu) apenas seis meses después.

Cristina Ibarrola, como alcaldesa, en la procesión de San Fermín de 2023. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)
Cristina Ibarrola, como alcaldesa, en la procesión de San Fermín de 2023. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)

En estos seis meses, Ibarrola protagonizó varias polémicas, como la cesión de su imagen a una joyería, y tuvo que echar marcha atrás a la construcción de un parking en la plaza de la Cruz ante la oposición vecinal. A Barcina no le tembló el pulso en el aparcamiento de la plaza del Castillo. Ni en el derribo del Euskal Jai. Asimismo, Ibarrola se enredó en el bidegorri de Beloso y tuvo que aceptar el concurso de ideas para la reforma de la rotonda de Sanduzelai, algo a lo que UPN siempre se había opuesto.

Tras la moción de censura, Ibarrola ha recurrido una y otra vez al victimismo para tratar de justificar su posición.

Cristina Ibarrola, en la votación de la moción de censura por la que dejó de ser alcaldesa de Iruñea. (Iñigo URIZ/FOKU)
Cristina Ibarrola, en la votación de la moción de censura por la que dejó de ser alcaldesa de Iruñea. (Iñigo URIZ/FOKU)

Presidenta de UPN eludiendo el debate

Pocos meses después, en abril de 2024 se hacía con la Presidencia de UPN. De nuevo, seguía los pasos de Barcina, pero de una manera mucho menos brillante. Barcina alcanzó por primera vez la Presidencia de UPN en 2009 con un 89% de los votos, prácticamente una aclamación. Más difícil lo tuvo para ser reelegida en 2013, ya que se impuso con el 51,78% frente al 47,27% que logró Alberto Catalán. Ibarrola, en cambio, sucedió a Javier Esparza, logrando un pacto con su rival, Alejandro Toquero, evitando la confrontación y con una escasa participación de la afiliación.

De este modo, eludió el debate y también la designación como candidata, que se ha resuelto ahora aparentemente con otro pacto con Toquero.

En este periodo, Ibarrola ha estado prácticamente desaparecida en el Ayuntamiento de Iruñea. Ha acudido a los plenos y a poco más. Ha empleado más su despacho de la plaza de Principe de Viana, sede de UPN, que el de la Plaza Consistorial. Pero tampoco le ha lucido mucho. Su ausencia del Parlamento –es concejal, pero no parlamentaria– le ha impedido confrontar directamente con Chivite. Lo ha intentado en medios de comunicación afines, tanto en Iruñea como en Madrid, pero no ha logrado un cara a cara con la lehendakari. En esa posición se ha mantenido un Esparza que ya no tenía oficialmente mando en UPN.

El reto para Ibarrola antes de las elecciones es reforzar su posición como líder de UPN y ofrecer una imagen de que puede ser presidenta de Nafarroa. Seguir la estela de Barcina, aunque todavía le queda mucho camino por recorrer.