NAIZ

La Berlinale ante el genocidio: «No se debe esperar» que los cineastas hablen de «política»

La Berlinale y su directora han salido al paso ante las críticas a Win Weders, presidente del Jurado Oficial, por negarse a contestar preguntas sobre el genocidio de Gaza. La directora del certamen, Tricia Tuttle, cree que «no se debe esperar» que los cineastas hablen de «política». 

Los miembros del jurado, encabezado por Win Wenders, en la gala inaugural.
Los miembros del jurado, encabezado por Win Wenders, en la gala inaugural. (Ronny HARTMANN | AFP)

La Berlinale y su directora, Tricia Tuttle, han mostrado su apoyo a los cineastas que participan en esta edición y al jurado de la competición, en especial a su presidente, Wim Wenders, por las críticas recibidas por negarse a contestar preguntas sobre el genocidio de Gaza en rueda de prensa. Y lo han hecho nada menos que mediante dos comunicados.

En el primero es la directora del certamen, Tricia Tuttle, quien defiende a los cineastas por su silencio ante la masacre de Gaza. «Los artistas tienen la libertad de ejercer su derecho a la libertad de expresión como deseen. No se debe esperar que comenten sobre todos los debates generales sobre las prácticas pasadas o actuales de un festival, sobre las que no tienen control. Tampoco se debe esperar que hablen sobre todos los temas políticos que se les planteen, a menos que lo deseen», señala en un texto publicado en la web del festival.

En el texto que firma, titulado ‘Sobre hablar, el cine y la política’, Tuttle apuntala que «hay muchos tipos de arte y muchas maneras de ser político. Los enfoques individuales varían enormemente», y lamenta que «cada vez se espera más que los cineastas respondan a cualquier pregunta que se les haga. Se les critica si no responden. Se les critica si responden y no nos gusta lo que dicen. Se les critica si no pueden condensar ideas complejas en un breve fragmento de audio cuando se les coloca un micrófono delante cuando creían que estaban hablando de otra cosa». Estas declaraciones contrastan con lo que se está viendo en otros festivales internacionales, como es el caso del último Zinemaldia o la carta que suscribieron 1.500 cineastas, actrices y otros profesionales del cine para exigir al Festival de Venecia que condenara el genocidio de Gaza.

Pero Tuttle defiende el silencio alegando que este año el programa de la Berlinale incluye filmes «sobre genocidio, violencia sexual en la guerra, corrupción, violencia patriarcal, colonialismo o abuso de poder estatal» y que algunos de los cineastas que participan podrían afrontar «la prisión, el exilio e incluso la muerte por su trabajo o las posturas que han adoptado».

Y en contraste con la pasividad y no posicionamiento mostrado primero por Wender y posteriormente por artistas como Michelle Yeoh (Oso de Oro de honor) o Neil Patrick Harris, dice que «no creemos que haya un solo cineasta en este festival que sea indiferente a lo que sucede en el mundo, que no se tome en serio los derechos, las vidas y el inmenso sufrimiento de las personas en Gaza y Cisjordania, en la República Democrática del Congo, en Sudán, en Irán, en Ucrania, en Mineápolis y en una cantidad aterradora de lugares».

Al margen de la política

El segundo es un comunicado oficial que la Berlinale a remitido a las agencias de noticias, en el que apunta la importancia de «alzar la voz en defensa de nuestros cineastas y, especialmente, de nuestro jurado y de su presidente» ante la «tormenta mediática» que se ha desatado desde la rueda de prensa del primer día ofrecida por el jurado. Una rueda de prensa que, casualmente, sufrió un ‘fallo técnico’ en su retransmisión justo a media pregunta sobre el posicionamiento de las instituciones y los miembros del Jurado en materia de Palestina.

«No podemos entrar realmente en el ámbito de la política. Tenemos que mantenernos al margen de la política porque, si hiciéramos películas dedicadas a la política, entraríamos en ese ámbito de la política. Pero nosotros somos el contrapeso de la política», dijo Wenders el jueves en su comparecencia ante la prensa.

Para la Berlinale las críticas que se han producido contra la falta de declaraciones más comprometidas políticamente por parte del jurado y, posteriormente, de otros cineastas, están basadas en palabras en ruedas de prensa «desvinculadas no solo del contexto de las conversaciones, sino también de la trayectoria y los valores que estos artistas representan». «Nuestra responsabilidad es crear un espacio en el que se puedan escuchar y respetar diversas perspectivas, tanto en las propias películas como por parte de quienes las realizan, incluidos aquellos que trabajan con fuertes impulsos políticos», opinan.

Arundhati Roy: «Es asombroso»

Mucho más comprometida se ha mostrado la escritora india Arundhati Roy, conocida activista pro derechos humanos, quien anunció que no asistirá, como tenía previsto, a la Berlinale en protesta por la falta de crítica contra el genocidio de Gaza por parte del jurado de la competición.

«Escucharlos decir que el arte no debería ser político es asombroso. Es una forma de silenciar una conversación sobre un crimen de lesa humanidad mientras se desarrolla ante nosotros en tiempo real, cuando artistas, escritores y cineastas deberían estar haciendo todo lo posible por detenerlo», afirmó la escritora en una declaración pública.